ANASAGASTI: Casado es un panchito. Sánchez no pedirá los dos votos de Bildu


Una de esas noticias infladas y sin importancia de estos días de relativas pocas noticias, habida cuenta del puente del 12 de octubre, que hemos tenido que soportar ha sido la visita que José Luis Rodríguez Zapatero le hico a Otegi en su santuario de Txillarre (Elgoibar). En Gipuzkoa, además de Loiola y Arantzazu tenemos ahora un nuevo local de culto que debe ser Txillarre donde Otegi y Egiguren, al parecer, planificaron la desaparición de ETA y marcaron las vías y líneas maestras por donde transcurrirá nuestro futuro.

Pero, como dicen los chavales, menos lobos. Y menos cuento.

Zapatero es una figura menor en la política española, un peso pluma que gesticula para que alguien crea que pinta algo. No es desde luego Felipe González que algo tiene que decir en relación con Europa y con América donde ha conocido a todos los presidentes, dictadores y poderes fácticos de aquel continente. La entrevista que le hizo El País el domingo apuntaba lo que digo y aunque no se esté de acuerdo con él, ni menos con su trayectoria, el hombre tiene peso, guste o no.

No así el caso de Zapatero que es un chisgarabís o como lo definió Rajoy, como un “tonto solemne”, y que envidioso de su antiguo jefe está haciendo uno de los papelones más indignos que pueda hacer nadie en relación con la dictadura venezolana. Hablar de Zapatero en Venezuela, en la Venezuela sojuzgada, es hablar de un patoso metido a componedor y a poner el caldo morado. Una nulidad bien pagada que le sirve al régimen de Maduro para blanquearse. Un culpable que algún día tendrá que dar cuenta de su responsabilidad en semejante desastre.

Pero lo inflado de la noticia y la bisoñez de Casado y Rivera, al creérselo y pedir la comparecencia de Sánchez, es pensar que Sánchez pueda utilizar a Zapatero para conseguir los dos votos que tiene Bildu en el Congreso para sus presupuestos cuando estos votos no sirvieron de nada en la Moción de Censura, en la investidura de Sánchez y en la vida cotidiana de aquella casa porque sería darle gratis a la caverna el gran argumento para invalidar todo lo que hace y toca el presidente del gobierno e indisponerle aún más con Susana Díaz y demostrar que, como dice ese sector español no reciclado, ETA les apoya. Informal, amigo del boato e irresponsable si lo es, pero no tonto.

¿Hacía falta que Zapatero se desplazara a Txillarre a conocer a Otegi?.

¡Que poco se hace valer el de León!.

”Si tú me dices ven, lo dejo todo”, con el peligro de que tarde o temprano saldrá publicado en algún medio esta conversación insustancial que se volverá contra este errático político que como no tiene palo en el que ahorcarse lo mismo te va al Corral de la Pacheca que a comerse un asado con Maduro que a Txillarre, para que todo el mundo al poco conozca que ha estado por estos lares con un Otegi necesitado de demostrar normalidad y capacidad de relación.

Noticias infladas, insustanciales, y poco serias que las comento a mi pesar solo para denunciar tanta manipulación. De hecho Isabel Celaá, la portavoz, ya ha desmentido que Sánchez supiera nada. Sin embargo, ese periodismo de tres al cuarto ha inflado la noticia como si esto fuera trascendental para alguien.

En resumen. Casado se la pasa haciendo tres ruedas de prensa al día. Lo que no hacía Rajoy en un año, éste lo hace en una semana. Pero esa sobreexposición le va a quemar porque dice el refrán castellano que quien mucho habla, mucho yerra. Y Casado con esto de los dos votos de Bildu no solo yerra sino que ensalza a un Zapatero que mejor haría con sentar cabeza. Tiene ya edad para ello.