Dmitri Hvorostovsky – In Memoriam


Para el mundo de la ópera es una muy triste noticia la muerte de Dmitri Hvorostovsky. Después de dos años y medio de lucha contra un cáncer cerebral, el carismático barítono siberiano de 55 años, una de las voces más importantes surgidas en Rusia en la segunda mitad del siglo XX, falleció en Londres el pasado 22 de noviembre.

Hvorostovsky nació el 16 de octubre de 1962 en Krasnoyarsk, una ciudad no tan conocida de Siberia, y allí inició su carrera como solista, superando todo tipo de obstáculos, como el haber sido, cuando adolescente, miembro de una banda callejera. Su proyección internacional la logró al ganar el BBC Cardiff Singer of the World en 1989, una competencia donde venció al favorito local, el galés Bryn Terfel.

La belleza de su timbre de voz y una  musicalidad (que combina toques de melancolía rusa con un lirismo muy italiano) acompañada de una imponente presencia escénica y su no menos mítica cabellera plateada, le abrieron las puertas de los principales teatros del mundo. Su fama trascendió el mundo operático cuando la revista People lo incluyó en la lista de los 50 hombres más atractivos del mundo.

Para el New York Times, Hvorostovsky nació para interpretar el papel principal de la ópera Eugene Onegin de Tchaikovsky. Lo acompaña, en el siguiente video, la soprano Renée Fleming,  quien llegó a afirmar que “existen y han existido muchas voces hermosas, pero ninguna tan hermosa como la de Dimitri”:

 

Pero también nació para interpretar personajes verdianos, como el Conde de Luna de Il Trovatore:

 

Hvorostovsky y Anna Netrebko en un concierto memorable en la Plaza Roja. Noches de Moscú:

 

Finalmente, veámoslo en su última aparición -sorpresiva- en el Metropolitan Opera House, de Nueva York,  el pasado mes de mayo, durante el concierto de gala por el aniversario 50 de su ubicación en el Lincoln Center. Canta el aria “Cortigiani, vil razza dannata”, del Rigoletto, de Giuseppe Verdi: