Duque propone una agenda internacional que mira más a Colombia que hacia afuera


En su primera gira internacional como Presidente, que incluyó su debut ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Iván Duque mostró que su agenda en el exterior es un reflejo de su agenda en Colombia. Su discurso, en el que enarboló su bandera del ‘pacto por Colombia’,  giró en torno a tres ejes, uno totalmente local y los otros dos, si bien trascienden las fronteras, están centrados en lo que afecta directamente al país.

Estos son:

1) La ‘paz con legalidad’, un asunto colombiano

En casi todos los discursos que dio, Duque habló de ‘paz con legalidad’. Una idea que lanzó en su DISCURSO DE POSESIÓN cuando rebautizó la política de paz como ‘Acuerdo por la Legalidad’.

La carne de esa idea es que no le hará conejo a las bases guerrilleras con su reincorporación, pero que los que incumplan tendrán un castigo.

“Todas las personas que genuinamente han hecho la transición y quieren desmovilizarse,desarmarse y reinsertarse, la idea es permitirles que puedan hacer esa transición, pero fuimos muy claros, nosotros no podemos tener ninguna tolerancia con los que quieren seguir en la criminalidadDIJO en su taller ‘Construyendo País’ en Queens, Nueva York.

Lo mismo dijo en su DISCURSO ante la Asamblea General de la ONU: “nuestro compromiso es cumplirles a quienes han tomado el camino genuino de dejar la violencia (…) Así como les cumpliremos a quienes se metan en la ley también hay que castigar a quienes persistan en el camino de la ilegalidad”.

También usó la ‘paz con legalidad’ para darle contenido a su propuesta de un “pacto por Colombia”.

“Yo quiero que ese pacto se cimiente en la legalidad. La paz es un objetivo de todos los colombianos y todos vamos a trabajar por ella, pero la paz requiere ser construida con el imperio de la ley, que combina los bienes públicos de seguridad y justicia”, dijo en la Asamblea.

Sin mencionar las palabras ‘ajustes’ o ‘correctivos’ al Acuerdo de paz, que eran comunes cuando estaba en campaña, habló de la paz como un elemento central de lo que va a hacer en su Gobierno, sin plantear una ruptura fuerte con el discurso de paz de su antecesor, Juan Manuel Santos, que fue muy exitoso en la comunidad internacional.

2) La lucha contra el narcotráfico, centrada en la mano dura en Colombia

Aunque Duque DIJO que el narcotráfico es una “amenaza global” y suscribió con otros 129 países un “llamamiento global a la acción sobre el problema mundial de las drogas”, se enfocó en mostrar su agenda interna de endurecimiento frente a las drogas.

Una agenda que, COMO CONTAMOS, está totalmente alineada con lo visión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para Colombia.

Por ejemplo, Duque reiteró que más que un problema de salud pública, “el narcotráfico en Colombia es un depredador del medio ambiente, un destructor de instituciones y, ante todo, un corruptor social.”

De hecho, en su encuentro con Trump, aprovechó para contarle sobre el polémico DECRETO DE DOSIS MÍNIMA que firmará este viernes, que le permite a la Policía decomisar cualquier dosis de droga que porten los ciudadanos en las calles.

Cuando habló de otros países lo hizo para decir que la lucha contra el narcotráfico en Colombia “requiere que todos los países contribuyan, incluyendo aquellos donde el consumo crece y también a los que son fabricantes de precursores químicos”. Es decir, centrado en lo interno y de forma marginal.

Ese discurso contrasta con el de Santos, que buscaba liderar un cambio en la política global contra las drogas, del enfoque prohibicionista a uno que las ve como un problema de salud pública.

3) Hay que solucionar el problema de Venezuela, que es la crisis migratoria en Colombia

El tema más claramente internacional que estuvo en el corazón del discurso de Duque fue la crisis de Venezuela. Pero lo hizo concentrándose en la crisis migratoria, que es lo que toca directamente a Colombia, y no en problemas como la falta de alimentos o de medicinas allá.

Por ejemplo, en la Asamblea DIJO “el mundo debe actuar y debe unirse para que este éxodo trágico llegue a su fin” y pidió impulsar la propuesta del colombiano Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, para crear un fondo multilateral para atender a los migrantes. El otro mensaje frente al vecino país fue insistir en que Colombia no tiene un ‘discurso belicista’.

Iván Duque

@IvanDuque

I Necesitamos que el mundo entienda que la reacción ante las crisis humanitaria y migratoria de Venezuela, debe ser global. No tenemos un discurso belicista, pero no dejaremos de denunciar esta situación ante todas las instancias internacionales.

Con eso, además de MATIZAR LAS DECLARACIONES de su embajador en la Casa Blanca, Francisco Santos, que dijo que Colombia no descartaba una intervención militar, mostró que la estrategia del Gobierno se mantiene en cerrarle el cerco diplomático lo máximo posible a Maduro.

Por ejemplo, al apoyar la denuncia contra él ante la Corte Penal Internacional, CPI. De hecho, Duque ya lo había denunciado ante la CPI siendo senador y precandidato del uribismo apoyado por 76 congresistas colombianos y otros de Chile por delitos como tortura, asesinato, persecución a un grupo poblacional definido y arrestos masivos.

Esa posición en todo caso es más dura que la de Santos, que aunque SÍ HIZO DECLARACIONES FUERTES CONTRA MADURO, no pasaron a ser denuncias formales, más allá de no reconocer las elecciones presidenciales de mayo de este año y DECIR que el régimen estaba comprando votos en Colombia.