Edmundo Pérez Yoma tras la renuncia de Soledad Alvear a la DC: “Es una señal de que algo anda muy mal en nuestro partido”


Aun así, el ex ministro y figura histórica de la DC cree que “todavía hay espacio para que la colectividad recupere su identidad, que vuelva a ser lo que fue durante los 20 años de la Concertación”. Sin embargo, advierte que el camino no será fácil. “El espectáculo de los senadores peleando todos los días no puede continuar. Hoy existe una crisis de liderazgo y de convivencia”, señala.

 Es uno de los históricos de la DC. No renunciará al partido y, de hecho, nunca lo ha pensado. En tono de broma ante el complejo escenario de su colectividad, Edmundo Pérez Yoma dice que “yo seré el que apague la luz”. Grafica, de este modo, que su militancia no está en duda.
Pero esto no significa que no esté preocupado. Quien fuera ministro de Defensa de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y de Interior en el primer período de Michelle Bachelet, destaca, en conversación con “El Líbero” que la salida de Soledad Alvear de la DC es algo que será “difícil de asimilar por la militancia”. Aun así, considera que es posible que la colectividad logre ponerse nuevamente en pie.
 

-A su juicio, ¿la salida del partido de la ex presidenta de la DC, Soledad Alvear, marca un hito dentro de la historia de la colectividad?

-No hay duda que la salida de Soledad Alvear del Partido Demócrata Cristiano es algo que impacta y conmueve a la militancia. No conozco a nadie mas auténticamente demócratacristiano. Soledad no ha renunciado siguiendo un impulso emocional, sino que después de un largo proceso de discernimiento. Esta renuncia, y las otras, hay que tomarlas con mucha seriedad.

Su renuncia es una señal de que algo anda muy mal en nuestro partido”.

-¿Cómo deben entender las bases este proceso?

-Para el militante de base esta decisión será difícil de asimilar. Soledad ha sido por años un referente muy respetado y cuya opinión, por lo menos hasta hace muy poco, era escuchada con atención. Su renuncia es una señal de que algo anda muy mal en nuestro partido.

-¿Con esto se termina una corriente interna, que nace bajo el alero del Presidente Patricio Aylwin?

-No. La figura y las enseñanzas de Patricio Aylwin no pertenecen a ningún grupo ni persona en particular dentro de la DC.

El ADN de la DC está entre los que se van y entre los que se quedan. Francisco Huenchumilla y Yasna Provoste encarnan este ADN tan bien como Gutenberg Martínez o Carolina Goic. Lo que los diferencia hoy es su estrategia futura”.

-¿Puede pensarse que “el ADN” de la DC está quizás entre quienes han dejado el partido? ¿O está más presente entre quienes se mantienen? Le pregunto esto porque hoy las figuras que más marcan la agenda interna, son de una tendencia “más a la izquierda” como Francisco Huenchumilla o Yasna Provoste.

-Siempre ha sido difícil definir cuál es el ADN de la DC. Si este existe, y yo creo que sí, está entre los que se van y entre los que se quedan. Francisco Huenchumilla y Yasna Provoste encarnan este ADN tan bien como Gutenberg Martínez o Carolina Goic. Lo que los diferencia hoy es su estrategia futura.

“Todavía hay espacio para que el partido recupere su identidad”

-¿Usted ha entrado en período de “reflexión” como lo han hecho otros dirigentes? ¿Por qué considera que es bueno seguir militando en la DC?

-Considero que todavía hay espacio para que el partido recupere su identidad, que vuelva a ser lo que fue durante los 20 años de la Concertación, donde aportamos no solo dos Presidentes de la República -en el mejor periodo que ha tenido nuestro país en décadas- sino que también con grandes ministros y técnicos en todas las áreas. Para conseguir esto se necesita restablecer la convivencia interna, valorar la disciplina, especialmente la de los parlamentarios con la directiva, modernizar la estructura interna y de comunicaciones. Y terminar con la compulsión de destruir cualquier liderazgo interno que se levante. El espectáculo de los senadores peleando todos los días no puede continuar. Hoy la DC tiene una crisis de liderazgo y de convivencia.

Dar la pelea desde adentro significa, en primer lugar no pelear más, sino que escuchar y ser oídos”.

-Hay quienes dicen que hay que dar la “pelea desde adentro”. ¿Lo comparte? ¿Qué implica esa opción?

-Dar la pelea desde adentro significa, en primer lugar no pelear más, sino que escuchar y ser oídos. En el consejo ampliado convocado por la actual directiva, que ha hecho mucho por restablecer la convivencia interna, pudimos constatar que no hay grandes diferencias doctrinarias, pero sí una diferencia muy grande en una estrategia futura común. La experiencia de integrar la Nueva Mayoría fue traumática para el partido, y la política de alianzas futuras es lo que genera más debate y división.