Ejército acusa de “soberbia e hipocresía” al Frente Amplio


Discurso: en el acto del Día del Ejército, el comandante Manini Ríos defendió a la fuerza y al personal subalterno de la reforma prevista. Foto: F. Ponzetto

Documento analiza la tensión provocada por la reforma de la Caja Militar.

En un documento de análisis sobre la situación desatada por la sanción al comandante en jefe Guido Manini Ríos y el subsiguiente episodio de la marcha Tres Árboles en el cierre de la Expo Prado, el Ejército se abroqueló detrás de su jefe y cuestionó fuertemente a políticos del gobierno y de la oposición, descorriendo definitivamente el velo que muestra la crisis existente.

La fuerza imputa al oficialismo la “soberbia e hipocresía” mostrada por los senadores y dirigentes del Frente Amplio que impulsaron la ley de reforma del Servicio de Retiros y Pensiones Militares (SRPM). Y fustiga a los partidos en general por la “indignación” que despertó en muchos militares la difusión que se le dio a la sanción a Manini Ríos, sometiéndolo —dice el documento— “a una suerte de escarnio público en el que políticos de todos los sectores buscaron arrimar agua para su molino”.

La sanción de arresto a rigor por 30 días al comandante del Ejército impuesta por el Poder Ejecutivo, y que algún integrante del gabinete como el ministro Danilo Astori pidiera que se transformara en destitución, puso al límite de tensión pública las relaciones entre el gobierno del presidente Tabaré Vázquez y la fuerza de tierra.

El análisis fue preparado por altos jefes de la fuerza de tierra y circuló en las últimas horas entre sus máximas jerarquías.

En el documento, al que accedió El País, se describe una serie de episodios sucesivos protagonizados por el comandante Manini Ríos mientras duró el proceso de negociación en el Poder Ejecutivo del proyecto de reforma del servicio, que ya aprobara el Senado con los 16 votos de la mayoría automática del Frente Amplio.

“Injusticia”.

“¿Qué alternativa le quedaba al comandante? ¿Respetar el Reglamento (por cuya transgresión fue sancionado) y permitir callado la boca que se fusilara a las 2/3 partes del Ejército con una ley a todas luces injusta, que tiene disposiciones más duras que, por ejemplo, las que tiene la Caja Policial cuyos beneficiarios tienen muchos mejores salarios?”, se preguntan los uniformados.

“¿Permitir que una franja de sus subalternos ingresados al Ejército con más de 26 años de edad, ni siquiera accedieran a una jubilación después de 20 años de servicio? ¿O hacer lo que hizo y, a riesgo de ser relevado, hacer saber a todo el mundo la injusticia que se está por cometer?”, inquiere el documento.

El proyecto de ley de reforma del SRPM viene siendo discutido en la Cámara de Representantes donde al día de hoy falta un voto para que sea sancionado, por la actitud renuente a aprobarlo como vino del Senado del diputado frenteamplista Darío Pérez (Liga Federal) y porque tampoco lo respalda el diputado Eduardo Rubio, de Unidad Popular.

En el documento se sostiene que “para todos los integrantes del Ejército y buena parte de la sociedad no hay dudas de que el comandante hizo lo único que podía hacer, ante la soberbia e hipocresía de quienes llevaron adelante el proyecto de ley”.

Y se recuerda que en varias oportunidades el comandante Manini Ríos habló con el ministro de Defensa Jorge Menéndez y con el presidente Vázquez, “a quien elevó un memorándum antes de que se remitiera el proyecto al Parlamento”, en mayo de 2017, “demostrándole como afectarían gravemente a los integrantes de las Fuerzas Armadas, en particular a las franjas más bajas del personal subalterno, algunos artículos del proyecto de ley” de reforma.

Tergiversación.

Además, se afirma en el documento que durante casi un año los comandantes de las tres fuerzas mantuvieron conversaciones con los ministros de Trabajo y de Economía “no siendo considerados ningunos de los planteamientos hechos por los militares”. Y añade: “A pesar de ello en la exposición de motivos del proyecto de ley se establece, hipócritamente, que fue elaborado con los mandos militares”.

Más adelante señala que “durante dos años se bombardeó a la opinión pública con datos tergiversados mostrando a los militares como privilegiados por sus porcentajes en el haber de retiro, ocultando que se aplican sobre salarios notoriamente sumergidos”.

Hablando sobre el déficit de la Caja Militar, en el documento se explica que la financia Rentas Generales “porque no recauda como las otras cajas” paraestatales, y que “las autoridades jamás dijeron que la principal causa del déficit se debe a la drástica reducción de activos, a la reconstrucción de carreras de oficiales perseguidos en la dictadura, y a las bajas remuneraciones, producto de políticas de todos los partidos desde 1985″.

“Es el objetivo de los enemigos del Ejército”

Comando: la sede castrense es donde se analiza la coyuntura. Foto: archivo El País.

Un capítulo aparte, en este documento de análisis que hizo el Ejército sobre los recientes episodios en que se ha visto envuelto, es la situación derivada de la interpretación que hizo la banda de la Escuela Militar de la marcha Tres Árboles que, si bien es militar, por su letra está identificada como el himno del Partido Nacional. El hecho ocurrió el sábado 15 durante el cierre de la Expo Prado.

En el documento de análisis de situación que hizo el Ejército se toca el tema. “Molestó en la interna (de la fuerza) el intento mediático de acercar al Ejército al Partido Nacional, lo que se vio agravado por el incidente de la marcha Tres Árboles en la Rural del Prado“, al que califican ellos mismos como “un hecho inoportuno pero que no fue premeditado”.En el Ejército está más firme que nunca el sentimiento de no pertenecer a ningún partido, sino al Estado. Todos saben que esa es su principal fortaleza, por lo que se entiende que identificarlo con un partido es el objetivo de los enemigos de la Institución”, concluye el documento.