El castrismo quiere un parlamento aún más obediente


Para nadie es un secreto que todos los diputados que integran la Asamblea Nacional del Poder Popular son incondicionales del Gobierno cubano. No obstante, siempre hay algunos que se destacan más que otros en la realización de determinadas críticas al acontecer de la Isla.

Si repasamos varios de los planteamientos de algunos diputados durante las sesiones de la Asamblea Nacional del pasado mes de diciembre, y después leemos la lista de los candidatos propuestos para la próxima legislatura, comprobamos que muchos de esos parlamentarios críticos fueron “premiados” con la no inclusión en la citada lista. Veamos algunos ejemplos.

La diputada Mirta Millán, de la Isla de la Juventud, censuró a entidades del Ministerio de la Agricultura y del Ministerio de la Construcción que no aplican los resultados de las investigaciones científicas realizadas en el país.

El diputado Pablo Iznalde, del municipio Diez de Octubre, se refirió a los delitos y violaciones de la legalidad que se cometen en todos los niveles de la economía nacional.

Al diputado Giraldo Martín, del municipio de Jovellanos, le resultó chocante que el 26% de los inventarios del país lo constituyan mercancías listas para la venta. Al final de su intervención hizo las siguientes interrogantes: ¿Hay mala gestión de ventas? ¿Estarán mal formados los precios? ¿O será que esos artículos poseen una pésima calidad?…

La diputada María Caridad Herrera, de Ciego de Ávila, hizo referencia al desvío de combustible que afecta a todas las esferas de la sociedad.

El diputado Pastor Batista, del municipio de Manatí, propuso que los organismos responsabilizados con la mala gestión de los inventarios, y con el pago de sobreestadía a los barcos extranjeros, rindan cuentas ante la Asamblea Nacional.

El diputado Gilberto Miranda, del municipio Morón, se preguntó por qué la Televisión Cubana transmite en vivo, y de manera amplia, los partidos de fútbol de la Liga española, mientras que el béisbol internacional solo se televisa una vez a la semana y de manera diferida.

El diputado Jorge Miranda, del municipio Guamá, instó a la industria deportiva nacional a que produzca más implementos que les posibiliten a los niños y jóvenes practicar más el béisbol, nuestro deporte nacional, el cual pierde adeptos ante el avance del fútbol internacional.

Pues bien, ninguno de esos diputados verá renovada su presencia en la Asamblea Nacional. En cambio, las Comisiones de Candidatura piensan llenar esas vacantes con los deportistas Mijaín López y Omara Durand; los exespías Gerardo Hernández Nordelo y Fernando González Llort; y figuras de la cultura oficialista como Elier Ramírez Cañedo, Luis Morlote, Alpidio Alonso, Nelson Domínguez, Gerardo Alfonso y Raúl Torres.

Mantendrán sus escaños parlamentarios las “vacas sagradas” de la cultura castrista Eusebio Leal, Eduardo Torres Cuevas y Miguel Barnet.

Mención aparte para dos nuevos ingresos en la Asamblea Nacional: el guantanamero Eldys Baratute y el habanero Yusuam Palacios Ortega. El primero se vislumbra como el futuro líder de la Asociación Hermanos Saíz, mientras que al segundo, que ahora dirige la Fragua Martiana, al parecer lo preparan como sustituto de Eusebio Leal debido a sus dotes oratorias.  

Continuará la elevada presencia de la cúpula de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior. Un total de 18 altos oficiales, que incluye a los jefes de las tres regiones militares en que ha quedado dividida la Isla: los generales de tres estrellas Leopoldo Cintras Frías, Joaquín Quintas Solá y Ramón Espinosa Martín.

Y, por supuesto, no faltarán las máximas figuras del Partido Comunista, el Estado, el Gobierno y las organizaciones políticas apéndices del partido único.

Todos los candidatos seleccionados por las Comisiones de Candidatura, como ya se ha hecho habitual, tienen asegurada la elección a la Asamblea Nacional. La propaganda oficialista en la prensa escrita, la radio, la televisión, y en cuanto medio de difusión uno pueda imaginar, se encargará de “convencer” a los electores de que esos candidatos son la varita mágica para seguir construyendo el socialismo.