El nuevo canciller de Chile, Roberto Ampuero, es persona no grata en Cuba


Roberto Ampuero, autor de la novela Nuestros años verde olivo, que molestó tanto al Gobierno del entonces presidente Fidel Castro, ha sido designado este martes ministro de Relaciones Exteriores de Chile. El canciller escogido por el presidente electo, Sebastián Piñera, tiene una larga y tormentosa relación con Cuba.

El libro autobiográfico fue publicado en 1999 y desde entonces el escritor tiene prohibido entrar en Cuba. ¿A veces en política conviene más callar que expresar verdades dolorosas?“, reflexiona Ampuero en el epílogo.

En la novela, el narrador contrae matrimonio con la hija de un dirigente cubano y en la interacción con la clase en el poder en Cuba va enfrentando golpes duros a su idealismo político. Se trata de un libro descarnado, que se lee de un tirón y en el que Ampuero narra con maestría la conversión de la Revolución en un totalitarismo ventajoso para unos pocos y opresivo para muchos.

Nacido en 1953 en Valparaíso, como escritor Ampuero es conocido principalmente por sus novelas policíacas protagonizadas por el detective privado Cayetano Brulé. Aparte de las obras pertenecientes a este género, otros de sus títulos más destacados son Los amantes de Estocolmo (2003), Pasiones griegas (2006), La otra mujer (2010), El último tango de Salvador Allende (2012) o Detrás del muro (2014).

En 2011, durante el primer mandato de Sebastián Piñera, fue nombrado embajador de Chile en México, y en 2013 obtuvo el cargo de ministro presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile, un puesto que abandonó en marzo de 2014 cuando Michelle Bachelet inició su segundo mandato al frente del Gobierno chileno.

Nada más estrenar su nuevo cargo, Ampuero deberá enfrentar, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la exigencia boliviana de negociar una salida al mar

Piñera ha nombrado a sus 23 ministros (7 mujeres y 16 hombres) para “hacer un Gobierno que una a los chilenos detrás de grandes metas y grandes desafíos”, según comentó a los medios locales.

Pese a sus anteriores cargos en el primer mandato de Piñera, su nombramiento al frente de la Cancillería sorprendió en el ambiente político chileno.

Nada más estrenar su nuevo cargo, Ampuero deberá afrontar su primer reto político, dado que deberá enfrentar, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la exigencia boliviana de negociar una salida al mar.

A partir de ahora, las relaciones del ministerio que dirigirá Ampuero con La Habana serán complicadas dada la postura crítica del canciller hacia las autoridades de la Isla, junto a sus extensas relaciones con activistas y opositores.

Recientemente Ampuero criticó el viaje de la mandataria Michelle Bachelet a La Habana por no haber contactado con disidentes y no haber aludido a la violación de derechos que sufren los cubanos, especialmente los de asociación, expresión y la celebración de elecciones democráticas.