El presidente francés califica de dictadura la Venezuela de Maduro


El presidente francés endurece el tono ante la crisis venezolana

El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó este martes el Gobierno de Nicolás Maduro como una “dictadura”. Sus palabras, pronunciadas durante su primer discurso sobre política exterior ante la comunidad diplomática en París, suponen un endurecimiento de su postura ante el Gobierno venezolano en el marco de la crisis política y económica que atraviesa el país sudamericano y en la que París se había ofrecido a mediar.

“Nuestros conciudadanos no entienden cómo algunos han podido ser tan complacientes con el régimen que se está instaurando en Venezuela, dijo Macron ante los embajadores. “Una dictadura —continuó el mandatario galo— que intenta mantenerse en pie al precio de un sufrimiento humano sin precedentes y de una radicalización ideológica preocupante”.

El Gobierno francés ha venido endureciendo el tono ante Caracas en las pasadas semanas, sobre todo a raíz de la decisión de la Asamblea Constituyente de asumir las facultades de la Asamblea Nacional en manos de la oposición, un hecho que fue condenado la semana pasada por el Ministerio de Relaciones Exteriores francés. Francia también denunció el arresto, a comienzos de mes, de los opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, quienes poco después volvieron a estar bajo arresto domiciliario. Pese a todo, el Gobierno francés ha insistido durante todo este tiempo que el diálogo es la única solución posible en Venezuela. A comienzos de julio, Macron incluso envió una carta a Maduro a través de la embajada francesa en Caracas en la que le aseguró su disposición a “facilitar las negociaciones mediante el diálogo”, según reveló el embajador francés, Romain Nadal, en una entrevista.

Pese al endurecimiento de su tono, Macron sigue abogando por el diálogo y por la búsqueda concertada de una solución. “Me gustaría reflexionar, con los gobiernos de América Latina y de Europa, sobre la manera de evitar nuevas escaladas, incluidas regionales”, dijo el presidente ante los representantes diplomáticos internacionales. La víspera, Venezuela también fue tema de conversación entre el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, y su par brasileño, Aloysio Nunes, según el Quay d’Orsay.

Pero la crítica venezolana de Macron tiene también una lectura interna. Pueden ser consideradas como un dardo diplomático hacia quien en estos momentos se erige como la principal voz de la oposición a su Gobierno, el izquierdista Jean-Luc Mélenchon. El líder de Francia Insumisa, el partido que acaba de denunciar como un “golpe de Estado social” la reforma laboral, proyecto clave de Macron y que ha convocado a protestas en septiembre, nunca ha ocultado sus simpatías por el gobierno chavista.

La semana pasada, la formación de izquierdas celebró unas jornadas de verano en Marsella, nuevo bastión “insumiso”, en las que fue invitado para hablar el expresidente ecuatoriano Rafael Correa. Durante su propia alocución, Mélenchon evitó una vez más hacer una crítica abierta al presidente venezolano.

“Nosotros no perdemos nuestro tiempo tirando piedras a nuestros amigos, que sabemos que no son perfectos porque nosotros mismos tampoco lo somos”, dijo Mélenchon, según recogió la agencia France Presse. “Sin importar qué errores cometan nuestros amigos, nosotros no perdemos de vista que el principal responsable del mal, del desorden y de la guerra civil es el imperialismo estadounidense”, agregó ante la mirada de Correa, aliado tradicional de Caracas.