Georg Friedrich HÄNDEL: Hija de Sión (Tochter Zion)


Rolando Villazón, nacido en México en 1972, ha sido considerado uno de los mejores tenores líricos del presente siglo. El muchacho prometía desde muy joven; baste decir que tuvo entre sus maestros a la gran Joan Sutherland. Sus primeras presentaciones captaron mucha atención, pero el evento que se considera lo llevó a la fama internacional y le trajo reconocimiento de la crítica fue en agosto de 2005, cuando interpretó La Traviata (Giuseppe Verdi), bajo la batuta de Carlo Rizzi,  al lado de la soprano rusa Anna Netrebko y de Thomas Hampson, en el Festival de Salzburgo.

Fue en ese momento cuando se acuñó la denominación, para él y Netrebko, de “pareja estelar de la ópera”. La crítica coincidió en afirmar: “… Desde Pavarotti y Sutherland no habíamos visto tal compenetración, tal química en el escenario…”.

Veamos a  ambos junto a Plácido Domingo, en 2006, en los momentos finales del “Concierto de Berlín”, interpretando “Brindisi” (La Traviata) y “Dein ist mein ganzes Herz” (Tuyo es todo mi corazón), de Franz Lehár, de su opereta “La tierra de las sonrisas” (Das Land des Lächelns). El lugar es un hermoso espacio al aire libre, el “Teatro del Bosque” (Waldbühne – Berlín. El concierto completo está en YouTube):

Pero no es de Domingo, Netrebko, o de su relación con Villazón, que trata fundamentalmente esta nota. Así que volvamos con Villazón.

Recientemente el canal Film&Arts (Latinoamérica) ha ofrecido una hermosa serie de programas (grabados en 2012), bajo la presentación y dirección de Rolando Villazón. ¿Su título? “Las estrellas del mañana”.  Hermoso y meritorio esfuerzo, sin duda. Allí el tenor nos muestra un variado grupo de muy prometedores jóvenes intérpretes de música clásica. Esta pasada semana le tocó el turno a la violinista norteamericana Caroline Goulding, al tenor ruso Pavel Kolgatin, a la mezzo-soprano eslovaca Jana Kurucová, y al oboísta francés Phillipe Tondre. 

Ya al final, para despedir el programa, todo el grupo interpreta una muy hermosa melodía de Georg Friedrich Händel, “Tochter Zion, freue dich (Hija de Sión, regocíjate), la cual -más por descuido que por otra razón- yo  no había oído en mucho tiempo, a pesar de haberme conmovido desde la primera vez que la oí.

Acompañan a los intérpretes la “Junge Sinfonie Berlin”, dirigida por Elias Grandy. 

Originalmente Haendel la incluyó en los oratorios “Joshua” y “Judas Macabeo”. En el siglo XIX le hicieron un arreglo que incluye el texto presente, convirtiéndola en un hermoso villancico, muy popular en Alemania. 

Veamos entonces la interpretación de Tochter Zion, freue dich”: