Las habilidades de Evo Morales


Diputados bolivianos durante una huelga de hambre para pedir l´abrogación del nuevo código penal, en La Paz, el pasado 17 de enero. DAVID MERCADO REUTERS

Los asesores del presidente buscan estrategias para asegurar su perpetuidad en el poder

Imágenes de médicos y estudiantes manifestándose durante semanas en las calles de Bolivia han pasado desapercibidas en el exterior, no obstante los reportajes de la BBC y DW. A principios del nuevo año, la Central Obrera y los transportistas se han incorporado a las protestas, obligando al Gobierno a abrir negociaciones.

El malestar de los médicos se debió al texto de un artículo del nuevo código penal que criminaliza la negligencia médica, contradiciendo el principio de presunción de inocencia y dejando abierta la puerta para que un doctor pueda ser sometido a chantajes y a la posibilidad de ser encarcelado por una simple acusación, en un país donde la justicia es un instrumento del Gobierno para perseguir a sus adversarios. A causa de este conflicto, los ciudadanos se han sorprendido al descubrir que en la nueva legislación hay otras normas cuya velada intención es la de criminalizar la protesta social y la libertad de expresión.

Los asesores de Evo Morales, conscientes de que éste ya no cuenta con un apoyo mayoritario y de que es imperativo prevenir el escenario venezolano, buscan estrategias para asegurarse la perpetuidad de Morales en el poder. Una de ellas es cubanizar Bolivia a través de una legislación penal donde se criminaliza “la protesta social; la reclamación pública contra leyes aprobadas por el Gobierno y la solicitud de renuncia de autoridades, como delitos de sedición”.

El presidente no es el autor de estas astucias legales pues no tiene la formación suficiente para diseñarlas: Morales ha confesado públicamente que no conoce las normas y que si hace algo contrario a derecho, “ahí están sus abogados para legalizarlo”. El vicepresidente, aunque es bachiller, prefiere confiar las argucias legales a los asesores extranjeros que le recomiendan sus compañeros ideológicos, inspirándose en el modelo de la Constitución cubana.

Los asesores de Evo Morales, conscientes de que es imperativo prevenir el escenario venezolano, buscan estrategias para asegurarse la perpetuidad de Morales en el poder

Asesores cubanos administran actualmente en Bolivia los servicios de identificación y de inteligencia y control político del Gobierno. Los asesores españoles, vinculados a Podemos, fueron los autores de la Constitución que creó el Estado Plurinacional de Bolivia, un invento de la fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS, Valencia, España). Pablo Iglesias fue miembro del patronato de la CEPS. El pasado noviembre Iglesias estuvo en Bolivia, acompañado de la portavoz de En Comú-Podem, Irene Montero. Luego de reunirse con el presidente, habló con la prensa sobre la reelección de Morales y maliciosamente sostuvo que en España “ Felipe González gobernó entre 1982 y 1996 “ y añadió que si los ciudadanos quieren “seguir votando a una persona, creo que deben tener ese derecho”. Iglesias olvidó mencionar que Bolivia, a diferencia de España, tiene un régimen presidencial, que la constitución sólo permite una reelección inmediata y que ya hubo un plebiscito en el que los bolivianos ratificaron su oposición a toda reelección.

Pese a todo esto, en Bolivia se está produciendo un cambio en la atmósfera moral de la sociedad y la posibilidad de recuperar la democracia es cada vez más cierta. Un ejemplo es la protesta social que hizo retroceder al Gobierno en estos días. La mayoría de ciudadanos sabe que el ascenso social y económico de la elite gobernante de Evo Morales se expresó, sin un mínimo de decencia, en el despilfarro y la huachafería. Algunos ejemplos de política interior: En el centro histórico colonial de La Paz, a fin de manifestar su desprecio por la arquitectura colonial, edificó un espantoso y enorme edificio brutalista, pomposamente llamado la Casa del Pueblo, copia del palacio de Ceausescu. El año pasado ordenó construir un museo dedicado a sí mismo, donde expone sus indumentarias deportivas e iconografía propia.

Y también ejemplos de política exterior. Hace pocas semanas, Teodoro Obiang, llegó de visita oficial a Bolivia, invitado por su amigo Evo Morales, con quien se conocieron en Cuba. A tiempo de otorgarle la máxima condecoración boliviana Morales expresó su admiración: “El hermano Teodoro gana con más del 90% las elecciones. Me ha sorprendido eso quisiera que nos comparta, la experiencia y en el acuerdo político vamos a conversar esa forma de ganar elecciones” (SIC). 

En estos años, el Gobierno malgastó los mayores ingresos de la historia del país, originados en altos precios internacionales del gas y de los minerales, en proyectos faraónicos y corruptos; canchas de fútbol en pueblos donde no hay escuelas ni hospitales; un avión de lujo y satélites chinos que no funcionan.

Evo Morales vendió una liturgia indígena y revolucionaria hecha a medida del complejo psicológico de culpa de Europa hacia América Latina. La redención de los indígenas, el anti imperialismo, los ritos, los slogans del Che, la impostura que durante mucho tiempo compró la izquierda europea y latinoamericana. Pero ya ni la izquierda se deja seducir por esta palabrería.

Jaime Aparicio Otero fue embajador de Bolivia en los Estados Unidos y presidente del Comité Jurídico Interamericano.