Rafael Cadenas: Somos peligrosos


Gulliver among the Lilliputians (1856), de J. J. Grandville

Prodavinci se honra en felicitar a su colaborador, el poeta Rafael Cadenas, pilar del espíritu y las letras venezolanas, por el Premio de Literatura 2017, otorgado por la Feria Internacional del Libro del Caribe.

El diálogo según un dictador

Versión originaria: Cuando yo dialogo no quiero que me interrumpan.

Versión segunda: Yo dialogo, pero advierto que no cedo en mi posición.

Versión tercera: En diálogo: los que me contradigan deben reconocer de antemano su error.

Versión cuarta: Después de mucho cavilar, en mi humilde opinión, dictamino que el diálogo es innecesario.

 

Notificación

A los que traten mal

a los prisioneros

se les avisa

que serán declarados

criminales

por desprestigiar

la guerra.

 

Exhortación

El presidente ordena: debemos amarnos como

hermanos.

Para cumplir con tan piadoso propósito he

decidido aumentar al máximo el número de

soldados de mi ejército.

De «Crónicas chinas»

 

Vanidad

El insignificante emperador de Liliput

se llamaba a sí mismo,

sin mostrar ninguna prueba,

«terror y delicia del Universo»,

a pesar de haber conocido

a un destacado agente

del Imperio

que decía llamarse Gulliver.

 

Kennedy en Boston

En este restaurant está el sitio, el booth

donde solía reunirse con sus amigos

para platicar

sobre el futuro, con la certeza

de tenerlo en sus manos

antes de tomar el camino de Washington

y de la bala que lo detuvo para siempre.

 

No está de más tener cuidado

Lawrence M. Krauss dice que el Homo sapiens

fue la primera criatura en 4000 millones de años

en este planeta que desarrolló una explícita

espiritualidad. Tan explícita fue que él acabó

con sus predecesores que tuvieron la mala suerte

de topárselo. Homo neanderthalensis fue al

parecer su última víctima. En otras palabras:

somos peligrosos.

 

Homo sapiens novus

Según las últimas investigaciones de los

paleoantropólogos, el hombre nuevo de la

revolución tiene 150.000 años.

 

Contradicción

Cristóbal Colón

busca

entre escombros

su estatua.

Los que la derribaron

aún hablan español.

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Transcripción del manuscrito. Curaduría a cargo de Josefina Núñez