Remesas recibidas en Latinoamérica superan récord por empuje de EEUU


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Doria García, con su hija Emeli García, de 2 años, envía dinero a inicios de mayo a su familia en Nicaragua, mediante un local en Homestead. | Alexia Fodere for The Miami Herald

El nivel de las remesas recibidas en Latinoamérica superó el máximo alcanzado en el 2008, al romper la cota de los $65,000 millones y establecer un récord histórico apoyado en el aumento de los envíos desde EEUU, según un estudio publicado el martes por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La recepción de dinero de inmigrantes en América Latina se ha multiplicado por tres desde el 2001 y ha recuperado el máximo histórico del 2008, fecha desde la que las remesas se habían resentido por la fuerte crisis económica mundial.

El total de remesas recibidas en Latinoamérica y el Caribe ascendió a los $65,382 millones, con un aumento del 8% en México, hasta los $23,645 millones; del 7.4,% en América Central, hasta los $15,782 millones, y del 6.3% en el Caribe, hasta los $9,962 millones.

La región Sudamericana fue la única que registró una caída de remesas en el 2014, del uno por ciento con respecto al año previo, hasta cerca de los $16,000 millones, según datos recopilados por el Fondo Multilateral de Inversiones del BID (FOMIN).

La crisis sigue afectando a países europeos como España, algo que ha provocado que el flujo de remesas hacia Sudamérica, origen principal de la inmigración en ese país, se haya visto seriamente afectado.

España, históricamente el segundo país de origen de las remesas a la región, es un importante emisor para familias en Colombia, principal grupo inmigrante latinoamericano en territorio español, u otros países como Bolivia o Paraguay, donde esos montos son incluso más altos que los que llegan desde Estados Unidos.

La progresiva mejora de la situación económica en España hace que el estudio proyecte un aumento de remesas en el 2015, algo que previsiblemente tendrá un impacto positivo en la vida de familias en los principales países receptores de la región (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela).

México sigue siendo el mayor imán de remesas de todo el subcontinente, más de un tercio del total, y por su exposición a Estados Unidos sufrió fuertemente con la crisis financiera del 2008.

Factores que impulsan las remesas

En la actualidad, la recuperación económica, la caída del desempleo y la moderada mejora de los salarios en la primera economía mundial han permitido una mejora de los envíos de remesas, que, sin embargo, no se ha notado con fuerza hasta el año 2014.

Según estimaciones del informe, que se basa en datos oficiales estadounidenses, al cierre del 2014 había 21.8 millones de inmigrantes originarios de Latinoamérica y el Caribe en Estados Unidos, lo que supone un aumento anual del 6.2%, especialmente por el mayor flujo de inmigrantes centroamericanos.

En el 2014, la remuneración semanal media de los inmigrantes en Estados Unidos alcanzó los $594, valor superior a los observados en los últimos 14 ños, y que significó una tasa de crecimiento anual del 2.7% en relación al año anterior.

Por su parte, el gerente general en funciones del FOMIN, Fernando Jiménez-Ontiveros, aseguró que “el sector de remesas está adoptando nueva tecnologías y opciones para poder enviar y recibir dinero, al tiempo que se reducen las tarifas”.

“No obstante, es necesario continuar trabajando para que los que reciben esas remesas tengan oportunidades de ahorro e inversión”, aseguró Jiménez-Ontiveros en un comunicado.

La remesas continúan representando una fuente de divisas importante para muchos países latinoamericanos, llegando en algunos casos, como Honduras, El Salvador y Nicaragua, a suponer más de una sexta parte del producto interior bruto (PIB); y en Haití, el país más pobre de la región, un cuarto de toda su riqueza anual.