San Salvador será la sede de la cumbre eurolatinoamericana


 

La cumbre de América Latina y la Unión Europea, prevista en octubre en San Salvador, servirá para expresar su “visión común” sobre el cambio climático o el comercio, temas en los que difieren de la administración estadounidense, anunció este martes el canciller salvadoreño Hugo Martínez.

“Vivimos en un momento global muy importante para fortalecer la alianza birregional América Latina-Europa (…) alrededor de la visión común respecto al cambio climático, a fortalecer el multilateralismo” y a unas “relaciones comerciales abiertas entre diferentes partes del mundo”, apuntó Martínez.

El ministro de El Salvador, país que ejerce la presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), realizó estas declaraciones en Bruselas, tras una reunión con representantes de los 28, en la que se abordó la agenda para la cumbre de mandatarios prevista el 26 y el 27 de octubre en San Salvador.

Esta cumbre será la primera entre ambas regiones desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, quien alteró su tradicional alianza con Europa en algunos de los grandes temas globales como el cambio climático, el comercio internacional y el multilateralismo.

Además, sus declaraciones y sus primeras medidas como presidente estadounidense, como la firma de un decreto para construir un muro a lo largo de la frontera con México, ya obligaron a los países de la Celac a subrayar su unidad para enfrentar las amenazas a sus economías, en una cumbre en República Dominicana en enero.

En este contexto, Martínez destacó la relación entre ambas regiones, “independientemente de los cambios que puedan existir en los Estados Unidos”, y defendió el enfoque multilateral para enfrentar los retos globales, ya que “el cambio climático (…), el crimen organizado transnacional no tiene fronteras”.

Preguntado sobre si la cumbre prevista en El Salvador representa una respuesta de ambas regiones a Trump, el canciller destacó que las coincidencias entre la Celac y sus 28 socios transatlánticos “son alrededor de valores y a favor de valores, no en contra de nadie”.

Tras la investidura del nuevo mandatario estadounidense, que paralizó las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y la UE, América Latina se encuentra entre las prioridades para Bruselas, que ya urgió a acelerar las negociaciones comerciales con México y con los países del Mercosur.