Sánchez resta poder a los líderes territoriales en su nuevo modelo de partido


Las bases deciden los pactos de Gobierno y dar la investidura a otro partido, según el nuevo reglamento del PSOE

La ejecutiva del PSOE ha aprobado este lunes un reglamento que desarrolla el nuevo modelo de partido de Pedro Sánchez, que otorga un importante papel a los militantes, quienes auparon a Sánchez a la secretaría general de nuevo el pasado mayo. Se trata, ha defendido el secretario de Organización, José Luis Ábalos, de convertir al PSOE “en el partido de la militancia”. El texto da importantes atribuciones a los militantes en detrimento de los líderes territoriales y los órganos intermedios, restringe el papel de los simpatizantes y refuerza el poder de Pedro Sánchez y su ejecutiva. La norma, de 150 páginas, es una completa regulación sobre el funcionamiento interno de la formación, desde las primarias, los órganos federales a las consultas a las bases, e incluye un nuevo código ético con la novedad de que regula el comportamiento en redes sociales. Estas son algunas de las principales medidas:

Las bases deciden los pactos de Gobierno y dar la investidura a otro partido. El reglamento establece dos consultas obligatorias y vinculantes a la militancia: para ratificar los acuerdos de Gobierno a todos los niveles -nacional, autonómico o municipal- en los que participe el PSOE y para dar la investidura a otro partido distinto del socialista. No se exige una participación mínima.

La dirección federal puede convocar cualquier consulta vinculante o no. Podrá preguntar  a la militancia sobre cualquier asunto y decidir si su resultado es de obligado cumplimiento para el partido.

Ferraz puede vetar consultas en cualquier territorio. El poder de los barones se reduce porque no pueden convocar consultas a las bases sin la autorización de la ejecutiva de Sánchez. Además, Ferraz tiene la última palabra sobre la pregunta de cualquier consulta de cualquier nivel territorial, que siempre tiene que poder responderse con un o un no. El 20% de la militancia de cualquier territorio puede proponer que se haga una consulta.

La dirección podrá cambiar las listas propuestas por la militancia.  Los militantes del PSOE podrán elegir de modo directo a los secretarios generales de todos los niveles territoriales y a un tercio de los miembros de los comités, así como podrán participar en la elección de los miembros a las conferencias políticas. Podrán votar todas las candidaturas electorales a través de las asambleas. Pero los órganos de dirección del PSOE conservarán la potestad para decidir la composición de las listas electorales aunque las bases puedan proponer candidatos, como adelantó EL PAÍS. El equipo de Pedro Sánchez limitará así el poder de los militantes en este ámbito respecto a lo aprobado en el 39º congreso, que estableció que la configuración de las listas se haría por voto secreto y directo de los militantes.

Los candidatos a primarias deberán abandonar sus cargos orgánicos durante el proceso electoral. El objetivo, dice Ferraz, es que los militantes con poder dentro del partido no usen su visibilidad y peso para lograr más apoyos en las elecciones. El secretario general no está excluido de esta norma y deberá también abandonar su posición cuando aspire a presentarse a su reelección. Esto habría significado, por ejemplo, que Susana Díaz tendría que haber renunciado a su cargo de secretaria general del PSOE andaluz cuando se presentó a las primarias contra Pedro Sánchez, al igual que este deberá hacerlo si se vuelve a presentar.

Los simpatizantes solo participan de forma obligatoria en la elección del candidato a presidente. Los simpatizantes intervienen de modo obligatorio para elección candidato a la presidencia de España, y pueden participar en la elección del cabeza de lista en las autonómicas y municipales a partir de 50.000 habitantes solo si los órganos del partido lo deciden. Ferraz acota así el papel de los simpatizantes, toda vez que la resolución del 39 congreso establecía sobre el modelo de partido que los simpatizantes “podrán participar y votar en la selección de candidatos para las elecciones en las diferentes instituciones representativas en todos los niveles”. El secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha defendido que en la resolución “no hay un mandato imperativo, sino posibilista” y que “la importancia de los simpatizantes no constituyó bandera” en el proceso de primarias.

Código ético en redes sociales. “Un militante tiene que cuidar la imagen de su partido”, ha resumido Ábalos. El reglamento hace una serie de recomendaciones para un buen uso de las redes sociales y como herramienta que debe usarse de “modo constructivo”. El texto no establece nuevas sanciones para los casos de falta de respeto o injurias a otros afiliados: “No hay nada especial para las redes”, ha dicho Ábalos, que ha añadido: “Hay ya un capítulo sancionador que afecta a cualquier expresión, donde da igual que sea en redes o no”.