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Ante la falta de periodistas, ‘Cubadebate’ recurre a la inteligencia artificial

El medio oficialista ofrece salarios miserables y no ha tenido éxito en sus numerosas campañas de reclutamiento de personal

En el día a día de la prensa oficial en el resto de la Isla sobre las inteligencias artificiales se sabe poco o nadaUn funcionario del régimen llamó a “no subestimar ni sobrestimar las potencialidades de la IA” y a averiguar, primero, “cómo se debe insertar su uso en las políticas de gobierno”

 

Cubadebate ha encontrado en la inteligencia artificial (IA) la respuesta para resolver sus carencias de personal. La expresión “generado por IA”, que utilizaba con recato desde 2022, ya aparece con frecuencia en sus notas deportivas como advertencia de que el texto no está escrito por manos humanas sino por una aplicación. No es la única señal, en los últimos meses, de que el buque insignia de la prensa oficialista apuesta por “robotizar” su redacción.

Sin comprender demasiado bien sus posibilidades, las autoridades cubanas han dado luz verde a los medios cubanos para explorar las aplicaciones de IA a su alcance. Las universidades cubanas aprobaron una “estrategia de desarrollo de inteligencia artificial”, se ha publicado al menos un libro sobre el tema y se habló de ella en un reciente coloquio internacional cuya conclusión, queriendo parecer ingeniosa, fue hostil: “La inteligencia artificial no es inteligente ni es artificial”, clamó el pasado marzo la vocera del régimen Rosa Miriam Elizalde, ex directora de Cubadebate.

Pero mientras la Unión de Periodistas (Upec) declara la guerra a la IA, Cubadebate la utiliza como recurso para paliar la crisis de personal que los llevó, hasta hace poco, a hacer ofertas casi semanales de empleo. Sin especificar nunca que usa CompAI, una aplicación “hecha en casa” por el Parque Científico Tecnológico de La HabanaCubadebate “genera” notas deportivas basándose en los datos de cada partido.

“La inteligencia artificial no es inteligente ni es artificial”, clamó el pasado marzo la vocera del régimen Rosa Miriam Elizalde

CompAI, que pone al usuario común en una lista de espera –un mecanismo que impide el acceso al chat antes de que sus programadores verifiquen quién desea entrar–, puede hacer también “resúmenes de textos, análisis de noticias, detección de objetos, análisis de sentimientos, traducción, entre otros”. En 2022, Cubadebate advirtió que pagaría a CompAI con “parte del presupuesto que destinaba al pago de colaboradores” y que consideraba la aplicación como un “refuerzo” de su equipo.

El resultado no es tan espectacular como se podría imaginar. Los textos producidos por CompAI –como puede comprobarse con la mera lectura– son escuálidos, carecen de articulación lógica y se limitan a exponer los datos suministrados a la IA en un estado casi tan bruto como el de la estadística. En los textos un poco más extensos, la IA abusa de adjetivos como “emocionante” o expresiones como “el evento mantuvo a los espectadores en el borde de sus asientos”.

La aplicación de la IA para la redacción de textos en áreas más complejas de los medios oficiales, como el pronóstico del tiempo, ha sido vista con escepticismo por los especialistas que colaboran con Cubadebate. Fue el caso de Elier Pila, del Instituto de Meteorología, quien después de resumir cómo se usa la IA en la meteorología reconoció que en Cuba solo podía aspirarse a usarla para “mejorar” los modelos meteorológicos que se ofrecen en los medios.

Pese a que la Isla está a años luz de poder aprovechar todas las posibilidades de la IA –en parte por su mala conectividad a internet y sus deficiencias tecnológicas–, Cubadebate no ha perdido pie ni pisada a su desarrollo y cuenta con un grupo, con sede en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), que elabora un sinfín de notas sobre temas tecnológicos. Se trata de root@cd, su avanzada digital desde 2009 y “encargado del desarrollo, administración y posicionamiento” del medio.

A root@cd se atribuyen notas estadísticas, que realizan un balance digital de “lo más leído, compartido y comentado”, conectan a Cubadebate con plataformas oficialistas como Ecured u otros medios, y administran la sección Insight de ese medio, sobre el funcionamiento interno de la web.

La “gran hazaña” de root@cd el año pasado fue abrir un subdominio de CubadebateCanal USB, una rara avis en el panorama de medios oficiales por el público al que va dirigido: “los amantes de los juegos, el cine, la televisión, el anime, los cómics y otros subgéneros de la cultura popular”, o bien, como jocosamente resume el sitio, para geeks y nerds.

Han proliferado las notas sobre pasatiempos matemáticos, síntesis poco elaboradas de artículos de agencias de prensa internacionales y otros materiales de escaso calibre

Canal USB es responsable del pirateo sistemático de contenidos de las grandes plataformas audiovisuales, como Disney+ o Amazon, disponibles para descarga en la plataforma cubana Picta. Allí, las novedades de las sagas de Star Wars o Marvel –que cualquier usuario en el mundo debe pagar para ver– conviven con series del Ministerio del Interior como Tras la huella o la novela cubana de turno.

En la portada de Cubadebate han proliferado las notas sobre pasatiempos matemáticos, síntesis poco elaboradas de artículos de agencias de prensa internacionales, concursos de participación y otros materiales de escaso calibre, que restan valor al ejercicio periodístico a pie de calle y priorizan la producción frenética de textos. Hay pocos contenidos originales, la mayor parte de los textos se limitan a reseñar la Mesa Redonda o las intervenciones de los dirigentes, y casi todas las notas de opinión provienen de incondicionales del régimen, como el argentino Atilio Borón o la española Ana Hurtado. También es frecuente que reproduzcan los contenidos de medios provinciales.

En el día a día de la prensa oficial en el resto de la Isla, de hecho, sobre la inteligencia artificial se sabe poco o nada. Lo demuestran las llamadaBloguerías de Mayo, celebradas la semana pasada en Holguín. Tras una conferencista del Ministerio de Cultura, que alegaba que el “cambio de tecnologías supone una transformación en las técnicas de poder”, el primer secretario del Partido Comunista en la provincia hizo una advertencia: lo mejor es “no subestimar ni sobrestimar las potencialidades de la IA” y averiguar, primero, “cómo se debe insertar su uso en las políticas de gobierno”.

 

 

 

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