Felipe González adelanta que «votará en blanco» si Sánchez es candidato del PSOE
Critica que el líder socialista solo esté centrado en salvarse a sí mismo e ironiza: «Sánchez es el puto amo, pero para serlo tiene que haber gente con actitud de siervo»
El expresidente del Gobierno Felipe González durante los Desayunos del Ateneo –
Tan solo 48 horas después de las elecciones en Aragón, Felipe González ya ha emitido su veredicto: Sánchez está llevando el PSOE al abismo. El expresidente del Gobierno ha analizado el panorama político nacional con fuertes críticas al líder socialista y la deriva que está tomando el partido por sus decisiones. El exdirigente ha confirmado que «votará en blanco» en las próximas elecciones generales porque ningún candidato le representa.
Así de rotundo se ha expresado en una nueva convocatoria de los desayunos del Ateneo de Madrid celebrados este martes. Asegura que en los próximos comicios «votará en blanco» porque ningún candidato ni partido encarna sus ideales. «No votaré a ningún partido que no sea el PSOE, ¿voy a hacer campaña por el voto blanco? Tendría derecho, pero no lo voy a hacer», ha sentenciado. González ha dejado claro que no quiere ir en contra de sus convicciones y que siente una orfandad de liderazgo.
El exlíder socialista ha rechazado con rotundidad colgar el carné socialista: «¿De verdad tengo que dejar yo el PSOE? En todo caso, si alguien quiere dejar el partido que lo deje el que lo destroce», ha expresado. Señala que entre los que Sánchez siente más próximos hay muchos que aspiran a sustituirle.
Considera que para que haya «un puto amo» (en referencia a las declaraciones de Óscar Puente sobre Sánchez) necesita que haya gente «con actitud de siervo» y esa no es la costumbre del PSOE, ha indicado al ser preguntado sobre una posible sucesión al frente del partido. Y critica que esté centrado solo en salvarse a sí mismo.
González sostiene que la legislatura no va llegar a término porque es «imposible» tras las numerosas crisis internas que asolan al PSOE. Ha asegurado, además, que tiene la impresión de que Sánchez cuenta los días par superar el tiempo de gobierno de Aznar. También ha visto falta de crítica interna en el PP y considera que el líder nacional Alberto Núñez Feijóo carece de proyecto y solo pretende «echar» al presidente del Gobierno.
Empiezan LOS DESAYUNOS del ATENEO con Felipe González, presidente del Gobierno de España (1982-1996)
En conversación con los periodistas @estherpalomera @PedroCuartango y Lucía Méndez. pic.twitter.com/FolO6MGSaj— Ateneo de Madrid (@ateneodemadrid) February 10, 2026
En cuanto a las posibles alianzas del PP con Vox tanto en Extremadura como en Aragón ha afirmado que él no pactaría con los de Santiago Abascal, pero que «ni de broma» y «a mucha más distancia» se entendería con EH Bildu, como ha hecho Sánchez. Sobre las salidas de prisión del etarra Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, lamenta que esto haya sido posible por una decisión de alguien «de mi partido».
Respecto a la situación en Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro considera que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, junto con Zapatero, del que son «amigos íntimos» están haciendo «lo que les mandan hacer» desde el Gobierno de Donald Trump.
«Respeto absoluto» desde el Gobierno
Pese a la dureza de las palabras del expresidente socialista, desde el Gobierno mantienen la respuesta de manual a cualquier pronunciamiento de Felipe González. «Respeto absoluto», señalan a ABC. La sintonía con el expresidente se rompió hace tiempo y ya emiten en frecuencias distintas, pero en el Ejecutivo saben que la suya es la de la militancia y de un sector mayoritario del electorado que ha percibido un cambio en los posicionamientos de González. «Él está en su derecho de decir lo que quiera y nosotros en no compartirlo», se limitan a señalar.
En estos términos se manifestó también el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, que señaló gráficamente que le «da mucha pena» que el expresidente haya dejado de ser desde «hace mucho tiempo» una referencia para los socialistas, para convertirse «en una referencia para la derecha de este país».
El sentimiento de orfandad que el expresidente lleva explicitando desde hace tiempo no se percibe como perjudicial por parte del entorno de Sánchez, que creen que incluso puede tener un efecto movilizador en el ámbito progresista, que lo percibe como una traición y que se integra en ese ambiente de victimismo que se busca explotar desde el Ejecutivo, en el que son objeto de todo tipo de ataques. «Cada vez que habla, nos da votos», resume un cargo socialista. «Y que Dios -en alusión al sobrenombre con el que le bautizó el histórico dirigente del PSOE Txiki Benegas- ataque al puto amo, me parece que no hay por dónde cogerlo», sentenció López.

