El plan de Kast para sortear el dilema de la candidatura de Bachelet a la ONU
En el gobierno electo pretenden abrir un periodo de consultas oficiales a otros países y, con esa información, traspasar la responsabilidad a la ex Mandataria respecto de si continuar o no su candidatura.

La candidatura de la ex Presidenta Michelle Bachelet a la secretaría general de la ONU sigue generando preocupación en el oficialismo por la postura que tomará la administración de José Antonio Kast a contar del 11 de marzo.
Ayer en T13 Radio, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Gloria de la Fuente, llamó a «que se imponga una mirada de Estado frente a estas consideraciones que son propias de la rencilla política», agregando que «sería muy miope en la práctica, no sería una cosa recomendable, no poder apoyar esta candidatura hacia el futuro».
Más tarde, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, emplazó a que «si el futuro gobierno no quiere patrocinar esta candidatura, que lo diga de frente y que asuma la responsabilidad no solo en lo que es la política interna, sino particularmente en lo que es la política internacional».
Traspasar la responsabilidad a Bachelet
En este contexto, en la denominada «Moneda chica» ya diseñan la fórmula para sortear el «dilema Bachelet». El objetivo, señalan algunos, sería alejar la responsabilidad del Presidente electo y que sea una decisión que se tome en conjunto con la ex Mandataria, basada en las opciones reales que tenga de ganar.
En el equipo internacional del gobierno electo, de hecho, han estado levantando información que, aseguran, ha corroborado que el escenario es altamente complejo para la candidatura de Bachelet, que además es respaldada por Brasil y México.
Aún así, el diseño contempla que una vez asumido el gobierno el 11 de marzo, se iniciará un periodo de consultas formales con el resto de los países, para conocer con qué respaldos oficiales se cuenta, cuál es la situación de los competidores, y cuál es la opinión de las potencias, especialmente de Estados Unidos.
Una vez reunidos esos datos, la idea es juntarse con la ex Presidenta para mostrarle el panorama real.
De ser negativo, en el gobierno electo buscarán proponerle a Bachelet que sea ella quien decline su candidatura, para no malgastar esfuerzos y para evitar que ella aparezca dañada con una candidatura sin respaldos a nivel internacional.
Instalar que es una candidatura sin futuro
La idea, además, es que Kast se mantenga al margen del debate hasta que no asuma formalmente como Presidente y se hagan las gestiones oficiales. De ahí que entre algunos asesores del Mandatario electo generó incomodidad que el presidente de su partido, Arturo Squella, sostuviera que este era un «amarre» del gobierno saliente.
Sin embargo, en el futuro oficialismo hay una presión interna para instalar desde ya que se trata de una candidatura sin futuro y que la responsabilidad es del gobierno actual.
El abogado y columnista de la UDI, Gonzalo Cordero, aseguró la semana pasada en El Líbero que «la única manera o la mejor manera de sortearlo, es que el gobierno del Presidente Kast, su equipo, debiera empezar a instalar desde ya la inviabilidad de la candidatura».
En el gobierno electo creen que la candidatura a la ONU no se trata de una política de Estado, sino de una decisión de política interna del Presidente Gabriel Boric para dejar un legado internacional y al mismo tiempo poner en una situación compleja a Kast.
La opción de no respaldarla es compleja, reconocen en el equipo político del Presidente, ya que eso abrirá un flanco con la futura oposición, al mismo tiempo que será un factor de unidad para la izquierda, algo que creen es un efecto que estaría buscando el Presidente Boric.
