
Del pajareo a la ciencia ciudadana
Niños observando aves
La cetrería, o sea el adiestramiento y uso de aves rapaces para cazar, se desarrolló en Mesopotamia bajo Sargón II (722-705 a. C.) y llegó a Europa con Federico II de Alemania (1194-1250). Este arte se considera el antecedente de la observación moderna de aves por requerir estudio de su comportamiento, biología y hábitos.
La observación de aves va más allá de verlas; exige identificarlas mediante preparación en cursos especializados y el uso de guías regionales y de libretas de campo para anotar detalles. También se hace la identificación por oído aprendiendo a diferenciar los cantos de las especies. Es una actividad contemplativa que demanda concentración y atención plena del observador, atribuyéndosele beneficios para su salud.
Las aves de una determinada región no están en todas partes; requieren condiciones climáticas específicas, alimentación adecuada y hábitats como por ejemplo alturas de 50-1.000 m s. n. m., o biomas como bosques nublados, tropicales o llanuras. Algunas se adaptan a climas fríos, otras prefieren los cálidos. Es esencial también conocer su clasificación taxonómica: en órdenes, familias que agrupan géneros y estos a su vez, especies por sus características comunes.
Evolución Histórica
Desde la era victoriana (fines siglo XIX), los observadores registran las aves formalmente, pasando de recolectar especímenes a observarlas vivas. A mediados del siglo XX la búsqueda se volvió competitiva (buscando especies raras) y de estudio de campo, mediante listas de vida («life lists«) o anuales
A finales de la década de 1990, un grupo de ornitólogos y conservacionistas de aves consideró que en el mundo crecían millones de observadores de aves con experiencias y conocimientos únicos sobre ellas recopilados en forma de listas de aves, que podrían cambiar la ciencia y la conservación de las aves.
En 2002 el Laboratorio de Ornitología de Cornell, y Audubon de USA lanzaron eBird, inspirada en la base de datos ÉPOQ (creada en 1.975 en Quebec, Canadá). eBird digitaliza avistamientos recreativos o profesionales para datos de distribución, abundancia y movimientos, Inicialmente en el hemisferio Occidental y mundialmente desde 2010.
Se consolidó bajo la premisa de la Ciencia Ciudadana, permitiendo a cualquier persona el seguimiento y reporte de aves en cualquier lugar y momento para apoyar su investigación y conservación. Para asegurar la validez científica, eBird implementó filtros automatizados y revisión por expertos regionales, garantizando la fiabilidad de las observaciones.
Se organizan anualmente dos Conteos Mundiales: Global Big Day (2º sábado mayo) y October Big Day (2º sábado octubre), que son los mayores eventos de ciencia ciudadana donde miles de observadores registran el máximo de especies durante 24 horas.
En años recientes Venezuela se ha mantenido entre los 5 primeros lugares del mundo; aquí los observadores visitan parques y áreas protegidas del país, así como áreas privadas protegidas, como la Reserva Natural La Guáquira o la Ecoposada Sietemares.
Foto tomada durante el pasado October Big Day en la Ecoposada Sietemares, en La Guaira, Venezuela
En el último October Big Day participaron mundialmente 870.000 observadores, enviaron 113.510 listas vía eBird/Merlin; se alcanzó un total de 7.834 especies, 75.022 fotos y 2.781 grabaciones.
Junto con observadores de aves de todo el mundo, impulsamos eBird, Merlin Bird ID, Birds of the World y el trabajo del Laboratorio de Ornitología de Cornell y sus organizaciones asociadas, convirtiendo la curiosidad en conocimiento y el conocimiento en impacto, que al preservar los hábitats de las aves garantiza la conservación de la biodiversidad en todo el planeta y nuestra propia subsistencia.

