Ramón Peña / En pocas palabras: El barril en acción

El petróleo no solo sobrevive a los pronósticos fatídicos de su declinación como energía primaria en las primeras décadas del SXXI, sino que preserva su poder como arma política y, por supuesto, económica, sucedánea de la fuerza militar. Ante el presente ataque de Estados Unidos e Israel, Irán ha respondido bloqueando dos canales de navegación de 3.7 kilómetros de ancho cada uno, en el estrecho de Ormuz, suficiente para obstruir 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural.
No es nuevo el uso del petróleo como recurso bélico. En 1973, durante la guerra del Yom Kipur, en la que Israel derrotó a los estados árabes, éstos, liderados por Arabia Saudí, decretaron recortes drásticos de suministro de crudo, así como embargo de exportación a Estados Unidos y otros países por apoyar a Israel. Súbitamente, el precio del barril saltó de 3 a 12 dólares.
El impacto inmediato en Occidente fue de escasez extrema, inflación y estancamiento económico. Terrible para los consumidores estadounidenses. A más largo plazo, alteró el patrón de vehículos automotores, incentivó energías alternativas, la creación de la Agencia Internacional de Energía (AIE), acumulación de reservas estratégicas…
Hoy, a consecuencia de la contracción de oferta, el marcador Brent rebasa los 100 dólares, los países de la AIE abren el grifo a 400 millones de barriles de reservas estratégicas como alivio para unos 20 días. EE.UU. levanta las sanciones al petróleo ruso. Los consumidores sufren el precio de energía y alimentos. Entretanto, el régimen iraní sobrevive, sofoca la economía mundial y regionaliza peligrosamente el conflicto en Oriente Medio.
El objetivo final de la acción de EE.UU. e Israel, de éxito táctico, pero incertidumbre estratégica, aún luce indefinido. Es grave porque la duración del conflicto es proporcional al riesgo de una escalada de inflación y estancamiento económico mundial. Se estrecha el límite para que Donald Trump idee una aceptable justificación que le ponga prudente fin al ataque…
