Democracia y Política

Carlos Saladrigas: “La puerta al cambio en Cuba ya se abrió”

294d8_carlos_saladrigasCarlos Saladrigas resaltó el trabajo de los disidentes políticos y del pueblo en general, el cual,  según su criterio, ha ayudado a que el Gobierno cubano se aleje “de la mano dura de los comienzos de la dictadura”, tras ponerlos bajo la lupa de la mirada internacional en los últimos años.

“El pueblo ejerce presión sobre el Gobierno, y esto en cierta forma ya está ocurriendo”, aseguró a DIARIO LAS AMÉRICAS el empresario cubanoamericano Carlos Saladrigas, refiriéndose al pueblo cubano, considerando que las expectativas de cambio interno en la isla van en aumento cada día, “con gradualidad y lentitud, tomando los pasos adecuados”.

Saladrigas, quien se calificó como “optimista por naturaleza”, expresó que “ya la puerta al cambio se abrió, marcando un proceso sin retorno”.

Abogando por una transición pacífica, el empresario se siente confiado en las capacidades del cubano de poder mantener la “tranquilidad doméstica” de la isla, marcándola como necesaria para dicha transición.

Saladrigas resaltó el trabajo de los disidentes políticos y del pueblo en general, el cual,  según su criterio, ha ayudado a que el Gobierno cubano se aleje “de la mano dura de los comienzos de la dictadura”, tras ponerlos bajo la lupa de la mirada internacional en los últimos años.

“Si el Gobierno opta por no hacerlo, la presión del pueblo aumentará”, advirtió.

Derribar la muralla

Confiado y esperando el fin del segundo mandato de Raúl Castro anunciado por el propio gobernante para 2018, Saladrigas incita a los cubanos del exilio a apoyar el cambio en la isla para construir las bases de una nueva sociedad civil, advirtiendo que es su “obligación como cubano de la diáspora derrumbar la muralla y facilitar los cambios venideros”, al mismo tiempo que exhortó a todos a “alejarse de una vez y por todas del inmovilismo y (sic) ´cerradez´ [intolerancia] de todos estos años sin fruto”.

Al preguntarle sobre funcionarios del régimen actual que podrían quedar presentes en el Gobierno cubano cuando finalice la era de los Castros, Saladrigas subrayó que “debemos tratarlos como hermanos, pues son tan cubanos como nosotros”.

 “La clave del éxito no es destruir lo que ya existe y hacer algo nuevo, sino hacer una transición de la ley a la ley”, concluyó.

Alan Gross es una referencia

Como punto de referencia sobre el perdón y el apoyo al cambio en la isla, el empresario resaltó la labor activista llevada a cabo por Alan Gross, quien colabora con el Comité de Acción Política (PAC) Nueva Cuba, recaudando fondos para promover comercios y viajes con la isla.

“Alan Gross representa un cambio, un ejemplo de cómo sobreponerse al dolor y al odio”, enfatizó Saladrigas, quien aseguró que a pesar de la dureza de los cinco años de la prisión, a los que fue sometido, “hoy sólo desea lo mejor para el pueblo de Cuba”.

Un pueblo listo para el cambio

Saladrigas estima que el cubano está preparado para la mirada curiosa del turista, aunque no considera Cuba esté aún preparada en términos de infraestructura, para recibir una avalancha de turistas, resaltando que queda mucho trabajo aún por hacer en la isla.

“El pueblo cubano quiere mucho al pueblo americano, allí no hay odios ni recelos”, afirmó y asegura haber tenido esa impresión durante sus últimas visitas a  Cuba.

Según el empresario, “esto nutriría al pueblo cubano y su economía”, comenzando por  los pequeños empresarios que surgen cada día en la isla.

“Los bancos cubanos ya están empezando a dar préstamos”, resaltó y aseguró que ya ha conocido algunos de estos que sostienen haber recibido dinero del Gobierno cubano para hacer sus negocios.

Estos “emprendedores”, como Saladriga los nombra, están siendo apoyados actualmente por la Iglesia Católica cubana, con sus cursos y seminarios de capacitación. “El futuro de Cuba debe estar basado en el conocimiento y el capital humano”, estimó.

El exilio y los cambios

Sobre sus planes con Cuba, el empresario aseguró que “ningún cubano del exilio puede pretender ser actor de cambios dentro de Cuba sin que ayude a facilitarlos”.

Tras agregar que los cambios “no se pueden micromanejar desde Miami o Washington”, el prominente hombre de negocios dejó claro que el “protagonismo” le corresponde a los que están en la isla.

“Dada la apertura y los cambios necesarios, vamos a ver a Cuba florecer, donde en 10 años podremos tener una sociedad abierta, plural, y con una economía extraordinariamente pujante”, afirmó Saladrigas.

 

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