EE.UU. pone precio a Groenlandia: 700.000 millones de dólares
Es la primera estimación que, según 'NBC News', maneja la Administración Trump para la adquisición del territorio danés

Los negociadores europeos, la groenlandesa Vivian Motzfedt y el danés Lars Lokke Rasmussen, acuden a Washington ante el temor de una intervención militar estadounidense en el territorio de un aliado histórico y miembro de la OTAN –
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, se han reunido este martes en Washington con altos representantes de Dinamarca y de Groenlandia, en medio de las crecientes tensiones por la ambición de Donald Trump de quedarse con la enorme isla en el Ártico, bajo soberanía danesa.
La opción lejana pero más viable –y menos destructiva para las relaciones trasatlántica– sería la adquisición de Groenlandia, aunque Trump y sus altos cargos insisten en amagar con la posibilidad de una invasión militar, quizá como arma negociadora.
Vance y Rubio acudieron a la reunión en la capital de EE.UU. al menos con una estimación de cuánto deberían desembolsar las arcas públicas de la primera potencia mundial: 700.000 millones de dólares. Ese es el cálculo que, según ‘NBC News’, han hecho un grupo de expertos y exaltos cargos de EE.UU. dentro de la planificación de la Administración Trump para la transacción.
Trump ha ordenado a Rubio que prepare un plan para la adquisición de Groenlandia y le ha instruido que le dedique la máxima prioridad.
La posibilidad de una intervención militar en el territorio de un aliado histórico y miembro de la OTAN había disparado la intranquilidad en los socios europeos, en especial después de que Trump demostrara en Venezuela que no le tiembla el pulso a la hora de enviar al ejército de EE.UU. para imponer sus intereses en el extranjero. Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas, Trump no ha dejado de elevar el tono sobre sus ambiciones en Groenlandia.
De hecho, el presidente de EE.UU. calentó la reunión de Vance y Rubio con Lars Lokke Rasmussen, ministro de Exteriores de Dinamarca, y Vivian Motzfedt, ministra de Exteriores de Groenlandia. Pocas horas antes de que se produjera, defendió que «EE.UU. necesita a Groenlandia» y que cualquier resultado que sea que EE.UU. no toma control de la isla será «inaceptable».
Trump ha defendido que Groenlandia tiene que ser parte de EE.UU. por sus ingentes recursos minerales y por su importancia geoestratégica, por su localización para la defensa balística y en un corredor marítimo cada vez más importante y que EE.UU. disputa con China y Rusia.
El presidente de EE.UU. compartió un artículo periodístico sobre las ambiciones militares de Rusia y China en la región y negó la capacidad de Dinamarca de hacerles frente. «Dos trineos de perros no lo lograrán, ¡solo EE.UU. es capaz!», escribió.
Dinamarca y Groenlandia han insistido en su disposición a intensificar la cooperación militar y económica con la Administración, para favorecer los intereses de EE.UU. Pero también han dejado claro que no venderán el territorio.
«Groenlandia no está a la venta», defendió el martes el primer ministro de la isla, Jens-Frederik Nielsen. «Groenlandia no quiere ser propiedad de EE.UU., Groenlandia no quiere ser gobernada por EE.UU, , Groenlandia no quiere ser parte de EE.UU.», añadió. «Elegimos la Groenlandia de hoy, que es parte del reino de Dinamarca».
Esa reacción enfureció a Trump, que respondió pocas horas después: «No sé quién es», dijo sobre Nielsen. «Pero eso va a ser un gran problema para él».