El éxito del viaje de los Reyes a la España calcinada acentúa el aislamiento de Sánchez
Las imágenes de Don Felipe y Doña Letizia al lado de los afectados y de los servicios de extinción en Zamora, León, Orense y Cáceres contrastan con las protagonizadas por el presidente una semana antes

Los Reyes, el jueves en Verín (Orense) – Casa Real
La última semana de este agosto en llamas ha dejado un extenso álbum de fotos de los Reyes con los afectados por los incendios y con quienes los combaten, en las cuatro provincias que han visitado en los tres últimos días: Zamora, León, Orense y Cáceres.
Con el precedente de Paiporta aún muy presente, había ciertas cautelas sobre un viaje planificado con más tiempo que aquel del 3 de noviembre a la provincia de Valencia; cuando Felipe VI y Doña Letizia fueron blanco de una indignación que iba con los gobernantes, no con ellos. Pero esta vez todo ha salido a pedir de boca para la Casa Real.
Las imágenes de los monarcas con vecinos -especialmente con los niños-, bomberos, ganaderos, agricultores, alcaldes, militares, guardias civiles, personal de Protección Civil… estrechando manos, escuchando las explicaciones en los puestos de mando, pisando la tierra quemada e interesándose por las historias y vidas de las gentes de los pueblos contrastan con las del presidente la semana antes.
Desde su retiro en La Mareta, el presidente realizó tres viajes relámpago a la España calcinada. El primero el domingo 17, a Orense y Villablino, en León. El segundo el martes 19, a Jarilla -Cáceres- y la zona del incendio de Molezuelas, en Zamora. Y el tercero el viernes 22, a Somiedo y Cangas del Narcea, en el Principado de Asturias.
Las tres visitas las hizo rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad que no dejó acercarse a los vecinos a decenas de metros de distancia, y aun así por Galicia, Castilla y León y Extremadura le acompañó una banda sonora de silbidos e insultos. Al incendio de Zamora incluso llegó media hora antes de lo previsto para evitar a los indignados. Por el contrario, Felipe VI señaló el miércoles desde la comarca zamorana de Sanabria: «Queríamos estar cerca de los afectados».
Los Reyes, con los alcaldes de las localidades del Parque Natural de Las Médulas, en León – Casa Real
Esta semana, Sánchez ha visto las escenas de los Reyes con los ciudadanos no desde su despacho de la Moncloa, sino desde el Hotel Hermitage de Andorra, el cinco estrellas en el que el matrimonio presidencial ha apurado sus vacaciones. Un viaje que, como contó este periódico, en la Moncloa calificaron de «privado, familiar y puntual».
La decisión del líder del Ejecutivo de no acompañar a los monarcas ha contribuido a ese clima idílico, al margen de cuáles fueran las intenciones del presidente con ello. Como viene contando El Debate, las desconsideraciones del presidente hacia el jefe del Estado son una constante, y más después de que ambos discutieran a voces tras lo ocurrido en Paiporta.
En sus siete años en la Moncloa, Sánchez ha reducido a un tercio los despachos con Don Felipe, que han dejado de ser semanales (hasta mayo de 2025 fueron 124, cuando deberían haber sido 322). Además, el líder del Ejecutivo acapara la agenda internacional y sustituye al monarca en foros internacionales siempre que puede. Don Felipe incluso ha viajado al extranjero sin ministro de jornada ni secretario de Estado con él, como ocurrió en la gira a Lituania, Letonia y Estonia, salvo unas horas en el último momento, cuando apareció la ministra de Defensa. La última vez que ambos se vieron fue el 29 de julio, en el tradicional despacho de inicio de verano en Marivent. Desde sus jardines, Sánchez presumió de la situación de la economía española, que definió como «francamente positiva».
El miércoles, el Gobierno envió a acompañar a los Reyes a la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Y, el jueves, a la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. Ambas desconocidas para el gran público. Este viernes el ministro de jornada fue el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Los Reyes, en el puesto de mando avanzado del Parque Natural del Lago de Sanabria– Casa Real
La ruta de Don Felipe y Doña Letizia empezó el miércoles en Zamora y León. Allí visitaron el puesto de mando avanzado de la Casa del Parque Natural del Lago de Sanabria, mantuvieron un encuentro en el Monasterio de San Martín de Castañeda con afectados, se reunieron después con los alcaldes de la comarca, agradecieron la labor de los equipos de extinción en Galende, se asomaron al Mirador de Orellán (Las Médulas) y escucharon a los alcaldes de las localidades del Parque Natural de Las Médulas.
El jueves continuaron en Orense. Allí estuvieron en el centro de coordinación ubicado en Verín, saludaron a los representantes de los equipos de emergencias, se reunieron con los alcaldes de la zona, se acercaron a los vecinos, estuvieron en una explotación ganadera afectada por los incendios en Cualedro y escucharon a los habitantes de Medeiros y Monterrei.
Este viernes cerraron su periplo en Cáceres. Visitaron el municipio de Rebollar, estuvieron junto a los efectivos de emergencias en Cabezabellosa y terminaron en Hervás, donde los alcaldes de la comarca les explicaron cómo afrontan la reconstrucción de lo que las llamas se han tragado.
Entretanto, Sánchez seguirá sin agenda hasta el lunes, cuando abrirá el curso político con un acto en el que presentará su pacto de Estado contra el cambio climático y con una entrevista en el prime time de TVE. Según la Moncloa, no tiene previsto hacer más visitas a las zonas de los incendios.