Democracia y Política

El PCE se queda sin diputados en Andalucía por primera vez e incendia UP

Los comunistas andaluces ponen en la diana a Izquierda Unida, que ha pilotado la campaña, tras el golpe al frente amplio: "La arrogancia está contestada"

El Partido Comunista de Andalucía (PCA), centro de gravedad de los comunistas españoles, quiere ‘matar’ a Izquierda Unida. El PCA no logró este domingo ni un solo diputado en el parlamento andaluz por primera vez desde 1982. De los cinco diputados que cosechó la coalición Por Andalucía, tres fueron independientes de Podemos, uno fue de Más País (Esperanza Gómez) y el último fue la candidata, Inmaculada Nieto, de Izquierda Unida. El cabreo entre los comunistas andaluces es monumental, porque fueron los de Toni Valero quienes organizaron la campaña y articularon el frente amplio.

Según ha sabido Vozpópuli de fuentes de Por Andalucía, los cuchillos entre el PCA e Izquierda Unida están volando con fuerza. Y Twitter está siendo, de hecho, el campo de batalla en el que los militantes comunistas lamentan no haber logrado ni un solo representante. Es más, las fuentes consultadas resaltan que las iras están dirigidas hacia Ernesto Alba, secretario general del PCA, y Valero, coordinador general de IU en Andaluía.

La situación está tensa, porque, según señalan a este diario varias fuentes del espacio, Izquierda Unida ha conseguido enemistarse no solo con Podemos por cómo se formó la coalición, sino ahora también con el PCA. «La arrogancia de Izquierda Unida está contestada [en las urnas]», zanjan tras el resultado electoral de la coalición que, según reconocen, ha incendiado a Unidas Podemos y puesto nerviosos a los dirigentes de UP.

Eso sí, los morados ponen el foco en que «el problema no es Podemos«, en referencia a que ellos han conseguido llevar a tres de sus diputados a la Cámara de Andalucía. Por eso, en el fondo hay cierta satisfacción por ver cómo ha salido la campaña efectuada por Izquierda Unida. En los morados todavía escuece la entente que formaron los de Valero y Más País para apartarles y forzar su renuncia a participar en el frente.

Cabe recordar que los puentes entre Podemos e Izquierda Unida están rotos. El último navajazo de la guerra lo ejecutó la ministra de Igualdad y número dos morada, Irene Montero, que desoyó la petición de los de Alberto Garzón de cesar a su jefa de gabinete, Amanda Meyer -destacada dirigente de IU en Andalucía- tras las elecciones autonómicas del 19-J. Y es que la salida de Meyer fue consecuencia de la «traición» que sintieron los morados en la formación de Por Andalucía.

El resultado del primer frente amplio, según cuentan fuentes de la coalición, obligará a Yolanda Díaz a romper casi definitivamente con los partidos. No con su capital humano, pero sí con las siglas. Y todo porque la ‘dama roja’ constató el domingo que todo ese mar de relaciones personales enquistadas no va a permitir que su barco electoral, bautizado como ‘Sumar’, zarpe y llegue a buen puerto.

La lideresa morada en Moncloa no puede empezar peor su «proceso de escucha», que arrancará en 18 días. El primer frente amplio que se ha sometido al test de las urnas consiguió solo cinco escaños -ocho por debajo de su objetivo- en unas elecciones autonómicas que tiñeron Andalucía de azul. Y todo pese a la implicación directa de la vicepresidenta segunda. La amalgama de seis partidos a la izquierda del PSOE logró el 7,68% de las papeletas.

Díaz, tocada

Yolanda Díaz se esforzó en marcar distancias de la conformación del frente amplio andaluz, que nació envuelto en polémica, sin Podemos formalmente en la coalición y con Izquierda Unida y los morados a navajazo limpio por el candidato, la marca y por cómo ha fluido la campaña. Díaz dijo entonces que lo que había ocurrido al Sur de Despeñaperros no tenía nada que ver con sus planes. Pero ella misma se ha atado a estos comicios, en cuya campaña avanzó que estaba dispuesta a dar un paso «por España». Será difícil que el próximo 8 de julio, cuando arranque su «proceso de escucha», se haya apagado el ruido del batacazo andaluz.

Es bastante probable que la lideresa morada tome medidas contra los de Toni Valero por una campaña en Andalucía floja con una candidata (Inmaculada Nieto) que, según reconocen varios dirigentes morados, no ha funcionado. La propia vicepresidenta segunda reconoció que la de este domingo fue «una noche difícil para las personas progresistas». Se metió prisa para empezar a escuchar: «La ciudadanía nos está esperando». El problema, según comentan algunos dirigentes de Podemos en privado, es que se ha podido quemar de tanto esperar.

 

 

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