Feijóo congrega a miles de personas en Madrid y exige elecciones: «El sanchismo está en la cárcel y tiene que salir del Gobierno»
El líder del PP apela directamente a Vox, al que pide no equivocarse de adversario y también dejarse de pinzas
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AlAlberto Núñez Feijóo ha logrado reunir este domingo a mediodía, con tan sólo 48 horas de antelación y según el Partido Popular, a 80.000 personas -cifra que Delegación del Gobierno ha rebajado a 40.000, la mitad- en la explanada del Templo de Debod de la capital, a escasos 500 metros de la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz, para volver a reclamar un adelanto electoral al Gobierno de Pedro Sánchez. «El sanchismo está en la cárcel y tiene que salir de las instituciones», ha exigido el líder del PP, al que la multitud vitoreó al grito de «presidente» en más de una ocasión a lo largo de toda su intervención. «Ni un día más de abuso, mentiras, impunidad y corrupción. Ya basta. Que se vayan y convoquen elecciones para que la gente pueda hablar», ha pedido.
Un atril con la frase «¡Elecciones ya!» escrita en letras azules ocupaba el escenario elegido para que el líder de la oposición tomara la palabra. Eso sí, ni una referencia en ese lugar al PP en un intento de aglutinar, como ya hizo el pasado mes de junio en la Plaza de España de Madrid, a ciudadanos de todas las ideologías contra un Ejecutivo que, según dijo, «no tiene decencia, verdad, proyecto, presupuestos ni mayoría tanto en la calle como en las instituciones», Y lo más grave, a ojos de Feijóo, un Gobierno que «ha perdido la vergüenza», sobre todo, tras la entrada en prisión preventiva y sin fianza del exministro de Transportes José Luis Ábalos y el que fuera su hombre de total confianza, Koldo García. También de la condena histórica al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a dos años de inhabilitación en el cargo por un delito de revelación de datos reservados.
Así, y como ha recalcado el propio Feijóo en más de una ocasión, la de este domingo era una protesta «sin siglas». «Venimos a pedir elecciones. ¿Hay algo más democrático que pedir elecciones? Si tienes miedo, si le tienes miedo a la calle, es tu problema», ha retado el presidente de los populares a Sánchez. Y precisamente por este motivo, porque «esto ya no va sólo de izquierdas o de derechas», ha querido dirigirse a todos los partidos políticos con representación institucional sin excepción para emplazarles a «retratarse» entre «corrupción o limpieza». Especialmente a los socios de Sánchez, pero también al propio PSOE, por el que ha empezado a desquitarse este domingo.
«¿Cuánto más vais a tragar?», ha preguntado directamente a los socialistas, a los que advirtió que, en el futuro, contemplarán esta etapa de la historia del partido «con vergüenza». «Primero fue Koldo. Después fue Ábalos. Después fue Cerdán. Y pronto será Sánchez. Cuatro cogieron ese coche para llegar al poder [en alusión al vehículo con el que recorrieron España durante las primarias que le devolvieron a Sánchez la Secretaría General del PSOE] y tres ya conocen la cárcel. Falta el uno, el presidente del Gobierno, al que nada le consta», auguró el líder del PP, haciendo alusión a la intervención del jefe del Ejecutivo en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado en la que el socialista se refugió en el «no me consta» para evitar aclarar las acusaciones que cercan a su entorno. En ese instante, la multitud que copaba la explanada del Templo de Debod interrumpió la intervención de Feijóo para pedir prisión para Pedro Sánchez.
A los votantes del PSOE, sobre todo, a aquellos más críticos, quienes también estaban invitados a unirse a su concentración de este domingo, al igual que lo estaban los de Vox, les ha pedido asimismo «que no consientan que sus siglas se manchen de sanchismo, que recuperen el espíritu de la Transición y que vuelvan a ser un partido decente». «Aunque cueste conseguirlo», ha añadido.
Feijóo ha convertido este domingo su acto en el centro de Madrid en un clamor de «elecciones ya», pero ni rastro, eso sí, de la moción de censura a la que el Partido Popular lleva meses dando pábulo. Tampoco lo hubo el sábado, en Burgos, donde el líder de la oposición intervino en un acto junto al dirigente castellanoleonés, Alfonso Fernández Mañueco, en el que dijo querer ser presidente a través de las urnas y no de una moción. Es un mecanismo posible, pero no es el momento, trasladan desde Génova, dejando la puerta abierta al mismo en un futuro aunque conscientes de que, por el momento, no cuentan con los apoyos necesarios para que pueda triunfar. Entre ellos, los de Junts.
Sin mencionar a los del ‘expresiden’ fugado Carles Puigdemont en ningún momento -les ha metido bajo el paraguas de «nacionalistas e independentistas», bajo el cual, presumiblemente, ha agrupado también a otros aliados del PSOE como PNV-, les ha preguntado: «¿Hasta dónde vais a seguir tragando para defender lo vuestro? ¿No importa la honestidad ni siquiera perjudicar a esa tierra que decís defender?». A Bildu ha sido al único partido secesionista al que ha dedicado espacio propio porque, en palabras de Feijóo, «son los únicos que están a la altura moral de este Gobierno». «Los delincuentes al lado de los delincuentes», ha dicho. También ha arremetido contra el ecosistema de partidos que coexisten a la izquierda del PSOE y que se articulan en torno a Sumar o, en su defecto, Podemos. A los de Yolanda Díaz, les lanzó una advertencia: «El PSOE tiene un juguete nuevo», en referencia a ERC. Y a los «indignados de pacotilla» de Podemos los ha despachado con «una sola frase»: «Quién les ha visto y quién les ve».
Aunque, sin duda, una de las alusiones más esperadas de la jornada era, junto con la de Junts, era a Vox. A los de Santiago Abascal se ha dirigido Feijóo para pedirles que no se equivoquen «ni de objetivo, ni de prioridad, ni de adversario». Porque él, ha dicho, no lo hace: «Déjense de pinzas y no cometan los errores que han cometido hace dos años. Yo no me voy a equivocar de adversario. El mío, es el presidente Pedro Sánchez», ha sentenciado.
Espinosa de los Monteros
Pese a ser una convocatoria sin siglas, ninguno de los dirigentes de la formación derechista se ha dejado ver por allí al contrario de lo que sí hicieron algunos de los ex del partido como Iván Espinosa de los Monteros, Víctor Sánchez del Real o Rubén Manso. «Te van a matar cuando te vean aquí», se oía como le decía, entre risas y acompañado de un abrazo, un cargo del PP al exportavoz parlamentario de Vox en el Congreso, a quien los asistentes se le acercaban a pares para pedirle que «vuelva».
Por último, a los suyos, al PP, les ha prometido «no parar hasta conseguir los votos para cambiar al Gobierno». «España necesita un presidente honesto y lo tendrá», ha asegurado Feijóo, mientras sonaba de fondo ‘The final countdown’, el famoso tema de Europe. El líder de la oposición ha estado arropado en todo momento por la gran mayoría de sus barones autonómicos -a excepción de Juanma Moreno, María Guardiola y Gonzalo Capellán-, los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy -a quienes ha dedicado un cálido agradecimiento por su apoyo de estos años-, además de otros muchos cargos locales de partido como los alcaldes de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y Valencia, María José Catalá.
