Guardiola se acerca a la mayoría absoluta y el PSOE se hunde en Extremadura
La popular alcanzaría el próximo domingo una gran victoria con un 43% de los sufragios. Vox subiría pero no logrará la fuerza que se le está atribuyendo a nivel nacional

El Partido Popular de María Guardiola logrará una gran victoria en las elecciones autonómicas en Extremadura que se celebrarán el próximo domingo 21 de diciembre. Eso es lo que desvela la encuesta realizada por GAD3 para ABC y ‘Hoy’, que otorga a la actual presidenta de la Junta una victoria incontestable que la dejaría a las puertas de la mayoría absoluta. El PSOE, comandado por Miguel Ángel Gallardo, sufriría una debacle jamás vista por los socialistas en uno de sus feudos tradicionalmente más seguros. Vox, por su parte, mejoraría significativamente sus números, pero no alcanzaría el impacto que se le atribuye a nivel nacional.
De tal modo, el PP de Guardiola obtendría el respaldo del 43% de los votantes lo que le aseguraría entre 31-32 diputados en la Asamblea regional, quedándose a solo dos o uno, en el mejor de los casos, de lograr la tan ansiada mayoría absoluta (fijada en 33) que le daría la seguridad de gobernar en solitario la región. Se trata de un gran éxito de los populares en una comunidad tradicionalmente de izquierdas. Superaría así los resultados que obtuvo en 2023 en algo más de cuatro puntos, cuando pudo gobernar gracias al apoyo de Vox tras empatar a 28 escaños con los socialistas de Fernández Vara, aunque en porcentaje de voto quedó algo por debajo: un 38,78% frente al 39,90% de los socialistas.
Sería así la segunda vez de la historia de la región en que los populares ganarían en votos y escaños. Ya en los comicios de 2011 José Antonio Monago logró una gran victoria frente a los socialistas de Fernández Vara con 32 escaños y un 46,13% de los sufragios. Una victoria aún mayor de la que GAD3 atribuye a Guardiola. Entonces Monago gobernó. Por primera vez en la historia, la región tenía un gobierno del PP, gracias a la abstención de Izquierda Unida.
La comparación con el año 2011 también lleva a otra reflexión sobre un cambio que podría constatarse el próximo domingo por la noche. Por primera vez en la existencia de esta comunidad autónoma, el voto de los partidos de derecha (PP y Vox) superaría al de los partidos de izquierda, culminando un giro sociológico en la región.
En este sentido, los de Santiago Abascal, representados en Extremadura por el candidato más desconocido, Óscar Fernández Calle, mejoraría ostensiblemente sus resultados de 2023, cuando sacó cinco escaños. Pasaría del 8,1% de los sufragios a un 12,7%, alcanzando entre 7-9 diputados. Sin embargo, no deja de tener este resultado un regusto un tanto insatisfactorio para esta formación. En primer lugar, porque no refleja el alza que parece estar viviendo el partido a nivel nacional y en otras comunidades autónomas. Y en segundo, porque esta convocatoria adelantada ha sido provocada por la falta de acuerdo entre PP y Vox para pactar unos presupuestos y, por ello, los de Abascal habrían esperado lograr un mayor respaldo para tener una posición de más fuerza contra una Guardiola que roza la mayoría absoluta.
La comparación con el año 2011 también lleva a otra reflexión sobre un cambio que podría constatarse el próximo domingo por la noche. Por primera vez en la existencia de esta comunidad autónoma, el voto de los partidos de derecha (PP y Vox) superaría al de los partidos de izquierda, culminando un giro sociológico en la región.
En este sentido, los de Santiago Abascal, representados en Extremadura por el candidato más desconocido, Óscar Fernández Calle, mejoraría ostensiblemente sus resultados de 2023, cuando sacó cinco escaños. Pasaría del 8,1% de los sufragios a un 12,7%, alcanzando entre 7-9 diputados. Sin embargo, no deja de tener este resultado un regusto un tanto insatisfactorio para esta formación. En primer lugar, porque no refleja el alza que parece estar viviendo el partido a nivel nacional y en otras comunidades autónomas. Y en segundo, porque esta convocatoria adelantada ha sido provocada por la falta de acuerdo entre PP y Vox para pactar unos presupuestos y, por ello, los de Abascal habrían esperado lograr un mayor respaldo para tener una posición de más fuerza contra una Guardiola que roza la mayoría absoluta.
No hay que olvidar que Vox ha tenido una legislatura compleja en Extremadura. La salida del ejecutivo regional fue traumática y dividió a la formación, además de convertir el enfrentamiento con Guardiola en una cruzada. En esta región, al contrario de lo que ocurre en otras como Comunidad Valenciana o Murcia, la concordia entre PP y Vox no sólo está lejos sino que es de los lugares donde la relación está más enconada. Por todo ello, Abascal ha estado hiperpresente en la región durante la campaña, acompañado de figuras del partido a nivel nacional como los diputados José María Figaredo o Carlos H. Quero, tratando de impulsar a su candidato.
El gran derrotado será Gallardo
Y llegamos así al que todo apunta que será el gran derrotado de la noche electoral: el socialista Miguel Ángel Gallardo. El candidato podría pasar a la historia como el que llevó al PSOE a su peor resultado electoral en la región. GAD3 le vaticina un 27,1% de los apoyos y entre 19 y 20 escaños, lo que supone una caída de casi trece puntos y ocho o nueve diputados. Un pésimo resultado en una comunidad donde los socialistas lograron aglutinar más de la mitad de los sufragios en varias citas electorales (en 1983, 1991, 2003 y 2007).
Obviamente Gallardo no llega a las elecciones en su mejor momento. A la espera del juicio en el que está imputado por prevaricación y tráfico de influencias en el caso de la creación de la plaza en la Diputación de Badajoz para el hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que tendrá que lugar el próximo mayo, Gallardo mantiene sus cargos por una cláusula ‘antilawfare’ que aprobó el PSOE para sus estatutos y hasta el 76% de los que votaron a su partido en 2023, creen que no debería ser el candidato de la formación, según esta misma encuesta de GAD3. No hay que olvidar, además, que Gallardo no era un hombre de Sánchez, que por cierto se está implicando en la campaña, sino que sus destinos se han visto ligados por el caso del hermano y por el anticipo electoral. Todo ello sin contar el impacto que pueda tener en la masa de votantes socialistas las constantes noticias sobre las distintas investigaciones por corrupción que salpican al partido y la descontrolada ola de casos de acoso sexual que está sacudiéndoles por toda la geografía nacional.
Aguas revueltas del socialismo en la que parece que está pescando Podemos-IU-AV, liderado por Irene de Miguel, un experimento en clave regional que parece vaticinar el arriconamiento del proyecto Sumar y el crecimiento no demasiado alto de Podemos a la izquierda del PSOE. Los morados lograrían mejorar cuantitativamente sus resultados de 2023, saltando cuatro puntos porcentuales hasta obtener un 10% de los votos y seis escaños. Sin embargo, este ascenso no compensaría el hundimiento socialista y parecería confirmar el giro a la derecha de los extremeños.
Tendencias que marcarán la noche del próximo domingo y que, a buen seguro, tendrán muchas y variadas, de confirmarse, lecturas a nivel regional y nacional.
