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Hubo alguna vez un pensamiento…

 

 

Me entero por un artículo de un venezolano de gran prestigio como escritor, que existe en Venezuela un Instituto de “Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías”. Si me hubiese enterado por otra vía, lo habría tomado a broma, a chacota que dirían los españoles, de quienes heredamos el idioma. Desde luego la existencia del Instituto no es garantía de que los esfuerzos desplegados por quienes lo integran y por quienes decidan prestarle su colaboración, tendrá como resultado el hallazgo de múltiples ideas del Comandante dignas de ser preservadas para la posteridad como legado suyo, o acaso será ¿de una, dos o tres?

Sí corresponde a la historia, registrar que Chávez Frías tuvo una buena memoria que le permitió registrar de destacados pensadores ideas, frases, juicios que cuando las circunstancias que acompañaban una determinada situación las hacían pertinentes, él podía evocarlas muchas veces atinadamente, pero otras muchas no tanto, aunque siempre con el objetivo de ilustrar a los paisanos y darse tono, lo cual no significa que se le pueda atribuir autoría.

La frase de Marx “la justicia militar es a la justicia, lo que la música militar es a la música” (1), no excluye de ninguna manera en la historia de la humanidad a los militares de haber contribuido con sus ideas, en frases famosas, a eso que se propone ese Instituto de Altos Estudios en relación con el pensamiento de Chávez Frías.

Allí está, lejos en Grecia, Temístocles, que nació casi medio milenio antes de Cristo, y cuando los griegos iban a enfrentar a los persas en la batalla de Salamina ante la torpeza de Euribíades (otro general) que amenazó con golpearlo le espetó “pega pero escucha”. También está Carlos Soublette, nacido más de un siglo y medio antes que Chávez Frías, que ante los áulicos (nombre dado entonces a los jala bolas) que le proponían sancionar a un actor que se había burlado del presidente les espetó “Venezuela no se ha perdido, ni se perderá porque un ciudadano se burle de un gobernante; si se perderá si un gobernante se burla de sus conciudadanos” (esta idea no está entre las que memorizó Chávez Frías).

Están desde luego muchas ideas expresadas a lo largo de sus tres años de predicación, sin el soporte de radio y televisión que no existían y por supuesto muchísimo menos “las cadenas”, para dejar constancia de apenas una tan universal que sigue siendo aplicable hoy como ayer después de dos mil años: “el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”.

Aproximadamente mil seiscientos años después de esa idea que envuelve un mensaje de amor, de solidaridad con el prójimo, nos llegó un mensaje de racionalidad, “pienso luego existo”, nos los legó Descartes y seguro que quienes me lean podrán agregar muchas otras; y yo por más que me esfuerzo en recordar -y creo tener buena memoria- no encuentro una propia de boca de Hugo Rafael, sino el recuerdo de volar a La Habana cada vez que percibía un crítico momento. Desde luego también le niego a Castro la posibilidad de haber formulado alguna frase digna de permanecer en la memoria de la humanidad, como no haya sido algo similar a lo de Stalin con la hambruna en Ucrania “si los ucranianos tienen hambre que se coman los unos a los otros”.

 

(1)El Marx citado no es Carlos, sino Groucho.

 

Caracas, 10 de agosto de 2020

 

 

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