La Policía de Israel impide «por primera vez en siglos» celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro
El Patriarcado Latino de Jerusalén denuncia que fueron «interceptados en el camino» pese a que se desplazaban «de forma privada» y «sin ningún rasgo de procesión o acto ceremonial»
El Patriarcado Latino de Jerusalén ha denunciado en un comunicado que la Policía israelí «ha impedido» entrar en la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén tanto al cardenal Pierbattista Pizzaballa como al Custodio de Tierra Santa Francesco Ielpo cuando acudían para celebrar la misa del Domingo de Ramos.
El texto hace hincapié en que fueron «interceptados en el camino» cuando se dirigían al templo «de forma privada y sin ningún rasgo de procesión o acto ceremonial». «Por primera vez en siglos, los líderes de la Iglesia no pudieron celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro», insiste el comunicado.
El Patriarcado Latino de Jerusalén advierte de que «se sienta un grave precedente» que atenta «contra la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén».
La guerra en Irán ha obligado a reconfigurar las celebraciones de Semana Santa, teniendo que cancelar la tradicional procesión del Domingo de Ramos –que recorría el camino desde el Monte de los Olivos hasta la ciudad Santa–. Esta decisión, anunciada el pasado martes, fue descrita por el purpurado como «una herida que se añade a tantas otras infligidas por el conflicto»: «Si no podemos reunirnos como quisiéramos, no renunciemos a la oración», pedía Pizzaballa. Para suplir las restricciones, el cardenal convocaba un rosario el sábado 28 de marzo para implorar «el don de la paz y la serenidad» de quienes sufren la guerra. El propio Pizzaballa presidió el rezo en la Abadía de Hagia María en Sion.
«Irrazonable y sumamente desproporcionada»
El texto recordaba que «los jefes de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el comienzo de la guerra, han cumplido con todas las restricciones impuestas» que han afectado al culto: «Se cancelaron las reuniones públicas, se prohibió la asistencia y se tomaron medidas para transmitir las celebraciones a cientos de millones de fieles en todo el mundo, quienes, durante estos días de Pascua, dirigen su mirada a Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro».
Sin embargo, tachan este acontecimiento como una «medida manifiestamente irrazonable y sumamente desproporcionada». «Esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, representa una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto por el statu quo».
La autoridad eclesiástica manifestaban su «profundo pesar» a todos los cristianos tanto de Tierra Santa como de todo el mundo «por el hecho de que se haya impedido así la oración en uno de los días más sagrados del calendario cristiano».
Italia convocará al embajador de Israel por impedir la celebración de la misa
Calificando el suceso como «inaceptable», el jefe de la diplomacia italiana adelantaba que les trasladará «la protesta del Gobierno y expresar la posición italiana de protección, en cualquier circunstancia, de la libertad de religión».
Asimismo, el Gobierno italiano expresaba en una nota que el suceso es una «ofensa» no solo para los creyentes, sino «para toda la comunidad que reconozca la libertad religiosa». «El Santo Sepulcro es un lugar sagrado para la cristiandad y, como tal, debe preservarse y protegerse para la celebración de los ritos sagrados», agregaba.