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Luis Fernando Nunes: ¡No hay excusa!

A pocas semanas de las elecciones, el autor reflexiona sobre la falta de información y compromiso del electorado, y afirma que no hay justificación para acudir a votar sin conocer las opciones.

¡No hay excusa! - por Luis Fernando Nunes

          Foto: Andina.

 

Los constantes cambios de pre sidentes y ministros nos han llevado a un escenario donde personas con pocos recursos o millonarios viven bajo el eslogan “un día a la vez, ya veré cómo voto”. Es impresionante saber cómo en las páginas de la historia de nuestro país se escribirán o se graficarán estos momentos de convulsión.

Pero el domingo 12 de abril se acerca; aunque los sondeos de opinión aún señalan que un alto porcentaje de personas no ha decidido su voto (entre 57% y 53%) —otros ni están enterados de que se viene una elección y 80% indican que no saben cómo votar—, la verdad es que, aun con una cédula sumamente complicada para ubicar a la organización política por la que un elector desea votar, nunca como ahora diversos medios de comunicación, múltiples links en redes sociales y hasta las billeteras electrónicas nos explican cómo votar. Por ello, no hay excusa frente a la desinformación; vas en tu combi o en un auto de lujo, pero en tu celular puedes observar quiénes son los candidatos en competencia y qué proponen para sacar al Perú de este estado de crisis que ya hemos normalizado. Por ello, no hay excusa para salir a votar ese día sin saber qué hacer.

Desde esta columna semanal no vamos a sugerir votar por esta o aquella opción. El voto es secreto, pero también tiene una carga de responsabilidad. Es la única oportunidad cada cinco años en la que el elector es el actor del proceso. La ONPE ha sorteado a 834,000 ciudadanos, con hasta seis suplentes; los partidos están apresuradamente capacitando a los personeros que defenderán los votos de su organización, pero la verdad es que el votante tiene la última palabra. Lamentablemente, las elecciones primarias han sido un total fiasco —palabra vintage— y nos han colocado entre las opciones a un montón de candidatos impresentables que más parecen prontuariados que ciudadanos dispuestos a servir a su país. Por ello, la necesidad de informarse antes de marcar su aspa o su “x”. Pero en medio de tantos candidatos, siempre podemos encontrar algunas buenas opciones. Recordemos que tendremos ese día hasta cinco elecciones: la fórmula presidencial, el voto por los senadores nacionales, por los senadores de tu departamento, el voto por diputados al Parlamento Nacional y también por el nunca bien conocido Parlamento Andino. Y, claro, los peruanos que viven fuera, el voto por quienes los representen desde el exterior.

Otro detalle: son más de dos millones y medio de jóvenes que votarán por primera vez: desconfiados, disruptivos y, en una gran mayoría, sin mayor información o interés sobre la coyuntura política. No podemos direccionar su voto, pero podemos orientarlos sobre la importancia de su participación. Y la excusa de no votar y pagar la multa, aunque es una decisión válida, nos parece una medida irresponsable, porque luego no tendríamos motivo para quejarnos.

Calculamos que, si no hay sorpresas de última hora o salta algún escándalo mediático, cinco o seis partidos pasarán la valla y así tendrán senadores y diputados. Los demás podrán competir en las elecciones de octubre y mantendrán su franquicia o marca hasta enero de 2017. ¿Qué pasará con aquellos que no pasaron en las presidenciales pero sí sacaron elegidos en las municipales? El JNE tendrá la última palabra.

En estos próximos días —empezando hoy mismo— los candidatos presidenciales estarán en nuestras múltiples pantallas a las 8:00 p. m. Lejos de las propagandas aburridas y edulcoradas, los veremos en vivo y en directo, utilizando sus diversas estrategias comunicacionales para tratar de convencernos, en especial a los más escépticos y descontentos. Después de estas presentaciones, seguramente bajará el porcentaje de aquellos que aún no se han decidido.

No olvidemos también el voto pragmático o práctico, el voto castigo, el voto vergonzante y sus otras variantes, que marcarán también su espacio e influencia.

Pero la verdad es una sola: no hay excusa para no informarse. Deja de lado el chisme farandulero del chico reality que le sacó la vuelta a su pareja de turno y ocúpate por unos breves segundos en tu futuro, que también es el futuro de nuestro país.

Pongo mi duda por escrito: ¿en verdad hay un 80% que no sabe votar o es que no les interesa votar, porque lo electoral y lo político les sabe a baba?

Volveremos a reflexionar y a hablar luego de los debates.

Ya saben: ¡no hay excusa!

 

 

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