Tok, Tok, Tok… Soy el Carpintero
Los Carpinteros llaman bastante la atención por su peculiar forma de vuelo ondulante y de taladrar la madera de los árboles para encontrar alimento y excavar nidos. Usan su cola como apoyo al moverse por los troncos; las plumas de ésta son rígidas y sostenidas por grandes músculos. Sus patas tienen forma de yugo para trepar, con dos dedos hacia adelante y dos hacia atrás, como los loros
Presentan otras adaptaciones anatómicas únicas, incluyendo picos fuertes y afilados que varían según la dureza de la madera que excavan y la fuerza al golpear.
Poseen lenguas pegajosas, con punta de púas que extienden para arponear insectos perforadores de madera. En algunas especies la lengua puede extenderse hasta 13 cm fuera del pico, al igual que la de los colibríes, y se enrollan alrededor de todo el cráneo. Además, una cápsula llena de líquido protege su cerebro, evitando traumatismos graves al taladrar.
Además de taladrar, el carpintero tamborilea la madera de manera rápida, ruidosa y distintiva, como forma de comunicación; para atraer a una pareja o delimitar territorio.
Hay 21 especies de carpinteros en Venezuela, que se clasifican en diferentes grupos.
El género Celeus: Atractivos y peculiares con una cresta desgreñada que apunta hacia atrás y aspecto de cabeza de martillo. Su comportamiento en la búsqueda de alimento suele ser novedoso, incluso atacando colonias de termitas y comiendo fruta.
Entre ellos, el Carpintero Castaño: grande (28 cm.); de color castaño oscuro bastante uniforme. Buscan alimento especialmente en medio de bosques húmedos y con várzea; al Noreste de Venezuela, extendido en tierras bajas al sur del Orinoco.
O el hermoso e inconfundible Carpintero Amarillo de color gamuza con cresta tupida y descuidada, ojos negros prominentes y pico amarillento. Solo o en grupos ruidosos y llamativos, busca alimento principalmente en los niveles medios y superiores de los árboles
El género Colaptes (antes piculus): son de tamaño mediano; pico mediano recto en cincel. No muy vocal y de tamborileo infrecuente.
El Carpintero Dorado Verde es el más común de ellos: con su manto de color dorado oliva y resaltante máscara blanca en la cara. Solo o en grupos, desde alturas bajas hasta el sotobosque, golpea y escarba ramas, lianas y troncos erguidos y desnudos.
Residente en bosques montanos húmedos y secundarios. Ampliamente distribuido en Cordillera de la Costa, Andes y Sur del Orinoco, mayormente 700-2300 m.
El Carpintero Candela es espectacular; su parte superior es casi completamente escarlata brillante. Solitarios o en parejas buscan alimento a cualquier altura, más frecuentemente en lo alto de los árboles; en bosques. húmedos y musgosos en zonas bajas de páramo (1800-3700 m)
El Carpintero Pechipunteado, así llamado por su pecho amarillo con abundantes manchas. Se encuentran en áreas abiertas; taladran troncos y ramas y ocasionalmente bajan a tierra para buscar hormigas. Residente poco común en los bordes de bosques de galería, vegetación secundaria y manglares.
Ahora veamos los Carpinteros Reales, convertidos en símbolo mundial del grupo gracias al “Pájaro Loco” de los comics. Los más comunes en Venezuela, aunque de diferentes géneros, son muy similares. Grandes (c. 33 cm.) con predominio de los colores negro, rojo y blanco, sus fuertes tamborileos permiten diferenciarlos.
El Carpintero Real Barbirrayado tiene los lados de la cabeza y parte superior del pico negros; llamativas rayas blancas separadas los lados de la espalda. Su tamborileo es un redoble lento de 5 a 8 golpes. Bastante común y amplia distribución al norte del Orinoco. Reside en bordes de bosques húmedos y zonas boscosas menos densas.
El Carpintero Real Pico Amarillo: de pico pálido, cabeza y cresta enteras de color rojo brillante con una mancha blanca alrededor del pico; tiene una estrecha línea blanca a cada lado del dorso que convergen en V. Esta marca así como el tamborileo abrupto (3 a 5 golpes rápidos y separados) permiten diferenciarlo del Barbirrayado.
Ampliamente distribuido, especialmente al norte del Orinoco. Residente en zonas húmedas, bosques, vegetación secundaria alta y árboles aislados.
¡Conserva estas hermosas especies, evita la deforestación!







