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Cara a cara de la derecha en Londres: el alcalde versus el ministro

El Líbero asistió anoche a la presentación en vivo de los candidatos a Primer Ministro de Gran Bretaña: Boris Johnson y Jeremy Hunt. El 22 de julio se sabrá cuál de los dos reemplazará a Theresa May. Ante 300 personas convocadas por el diario The Telegraph desplegaron su estilo, muy disímil entre sí, pero tuvieron una gran coincidencia: ambos prometieron que habrá Brexit… con o sin acuerdo con la Unión Europea.

Boris Johnson saltó al escenario primero. Exactamente a las 19 horas del lunes 8 de julio de 2019; a solo 14 días de que los miembros del Partido Conservador terminen de votar por el nuevo líder del partido, que será quien además reemplace a Theresa May en Downing Street 10, la sede del Poder Ejecutivo de Gran Bretaña.

Johnson se sabe el favorito para ganar la elección y eso lo pudieron notar las 300 personas que asistieron al evento privado que organizó el diario The Telegraph. Veinte chilenos, integrantes de la Expedición Líbero a Londres, estuvieron en el público y fueron testigos de la performance de los dos competidores que llegaron a la recta final de la campaña para convertirse en el próximo Primer Ministro.

Boris Johnson (54) es el rubio y despeinado ex alcalde de Londres entre 2008 y 2016. Fue además periodista, escritor -autor de una popular biografía de Winston Churchill- y ministro de Relaciones Exteriores. Pero renunció a ese cargo en desacuerdo con el Brexit «blando» que propuso Theresa May.

Pero el lunes en la noche lucía una cabellera bastante más breve y ordenada que lo habitual. También se veía más delgado, con una elegante tenida formal. Quizás no quería darle ventaja a su contendor, ni siquiera en la apariencia.

Porque, en efecto, Jeremy Hunt (52), el actual ministro de Relaciones Exteriores, es un tipo espigado, de pelo corto y con fama de meticuloso. Pero él, por su parte, se presentó sin chaqueta y dejó que el público viera sus calcetines aconchados hasta el borde de los zapatos y sus canillas blancas.

Dos versiones de la derecha británica desplegaron su discurso y su estilo; dos personajes muy diferentes entre sí, pero con una gran promesa en común: el 31 de octubre sí o sí habrá Brexit… con o sin acuerdo con la Unión Europea.

Es decir, el divorcio entre el Reino Unido y sus socios europeos parece inevitable. La diferencia estará en los matices.

¿Churchill o Thatcher?

Si Johnson y Hunt están de acuerdo con el Brexit, ¿cuál es la disyuntiva para los votantes del Partido Conservador (que tienen el derecho de elegir al próximo Primer Ministro dada su mayoría en el Parlamento)?

Probablemente la decisión se centre en dirimir, primero, cuál de los dos logrará cumplir de manera más eficaz con ese compromiso, y, segundo, quién hará un mejor gobierno una vez que se haya producido la separación de la UE, y el Brexit ya no sea el tema central de controversia.

Quizás por eso durante sus exposiciones cada uno se dedicó a enumerar sus respectivos «méritos».

Boris Johnson echó mano a sus ocho años como alcalde de Londres para demostrar su capacidad de gobernar. Contó cómo logró encarar problemas en seguridad ciudadana, en salud pública, en educación.

«Lo primero que haremos será cumplir con el Brexit, el 31 de octubre. Y lo segundo será volver a unir a nuestro país. Tal como pudimos volver a unir a nuestra ciudad de Londres», dijo Johnson antes de llegar a los 5 minutos de discurso.

Y luego dejó puesto un tercer desafío: derrotar a la izquierda en las próximas elecciones generales. Ahí, la figura a enfrentar es Jeremy Corbyn, el líder del Partido Laborista, que se ha ganado un espacio con un discurso clásicamente socialista que fue definido por Johnson como una grave amenaza para el país.

«Somos nosotros el partido idealista», dijo el ex alcalde de Londres. Y agregó que son los conservadores los que pueden garantizar mejor educación, mejor infraestructura y mejor cuidado del medio ambiente. «Incluso podemos asegurar más igualdad», remató. Su argumento fue que solo la libertad que permite la economía de mercado puede traer el progreso necesario para cumplir con todas esas aspiraciones.

Jeremy Hunt también recurrió a su biografía para intentar demostrar que él sería un mejor Premier que su contendor y correligionario.

Recordó su pasado como un emprendedor que partió desde abajo y que logró crear riqueza y dar empleo a cientos de personas. «Soy un emprendedor como la muchos de los miembros del Partido Conservador. Somos un partido de emprendedores, de hacedores. Somos pro crecimiento económico y pro business», dijo.

Pero por lo mismo, y porque aseguró que el mejor Brexit será uno con un buen acuerdo, pidió que los electores votaran por él, ya que ha demostrado ser un buen negociador, como lo es todo emprendedor exitoso.

«¿En quién confían más para hacer el Brexit?», preguntó a la audiencia.

Hunt también recordó durante dos o tres veces a su padre, un ex oficial de la armada. Y mencionó su propia trayectoria como ministro, durante nueve años, mayoritariamente en carteras sociales, como Salud.

El secretario de asuntos exteriores no se olvidó de los adversarios del Partido Laborista: «Es la versión más izquierdista que hayamos visto de ellos», acusó. Si llegan al poder, advirtió, podrían causar gran daño al país y terminar incluso con el Partido Conservador.

Sobre el futuro dijo que soñaba con que el próximo Silicon Valley estuviese en el Reino Unido. «Entre las 10 mejores universidades del mundo, cuatro son británicas; tenemos todo el potencial», señaló. Llamó a reclutar jóvenes para el partido y dijo que su visión es que los conservadores deben ser grandes promotores de la creación de riqueza, pero también tener una mirada solidaria, y para eso deben ser capaz de mejorar el desempeño del Estado.

Una periodista del The Telegraph le preguntó a Hunt: «¿Entre Churchill y Thatcher, a cuál prefiere?». Un «uuuuuuh» se escuchó desde el público, como acusando un golpe bajo.

«Esa no es una pregunta que se le debiera hacer a un conservador»,dijo Jeremy Hunt, insinuando que se trata de una disyuntiva imposible. Pero luego se animó a responder: “Me quedo con Churchill, por haber ganado la guerra, pero déjeme decirle que Margaret Thatcher me inspiró a convertirme en emprendedor y en hacer la carrera que hice, y tuve la suerte de poder agradecérselo en persona poco antes de morir”.

Boris Johnson y Jeremy Hunt están lejos de representar una disyuntiva como la de Churchill y Thatcher, pero igual son sus herederos contemporáneos y el Partido Conservador deberá elegir entre los dos al nuevo Primer Ministro británico.

Uno es carismático y decidido. El otro es cerebral y moderado. Uno de los dos tendrá la oportunidad de mostrar cómo puede la derecha en el Reino Unido desatar uno de los nudos más difíciles de su historia.

El desenlace se conocerá el 22 de julio.

 

 

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