DictaduraEconomíaRelaciones internacionales

Cuba revela la cancelación de varios contratos con Francia

París ha anulado la compra de dos aviones y la modernización de aeropuertos y ferrocarriles

Eduardo Rodríguez Dávila, ministro de Transporte, llevaba media hora hablando sobre los problemas de movilidad de los cubanos en Mesa Redonda cuando, de repente, dio a conocer que dos de los contratos que la prensa oficial anunció hace dos años a bombo y platillo se cancelaron sin que nadie lo hubiera desvelado antes.

Rodríguez leyó en voz alta un extracto de la carta que el presidente de una compañía internacional, con la que el Gobierno cubano había firmado un contrato para la administración de los aeropuertos, le hizo llegar para explicar la rescisión del contrato por posibles problemas con la Ley Helms-Burton. Aunque no dijo su nombre, todo indica que se trata de Bouygues Batiment International, una empresa francesa que en 2018 obtuvo la concesión del Gobierno para ampliar y gestionar el aeropuerto internacional de La Habana, y el aeródromo de San Antonio de los Baños.

El ministro añadió que otra compañía internacional había anulado un contrato para la modernización de talleres ferroviarios después de casi dos años de trabajo

El acuerdo preveía «la financiación y ejecución de acciones inmediatas que mejoren la calidad de los servicios, así como las inversiones en el mediano y largo plazos en correspondencia con los crecimientos estimados de pasajeros».

El ministro añadió que otra compañía internacional había anulado un contrato para la modernización de talleres ferroviarios después de casi dos años de trabajo ya que, pese a los cambios introducidos por Cuba para garantizar la seguridad, mantienen dudas de que la aplicación de la Ley Helms-Burton no les afecte. En este caso se trata, aparentemente, de SNCF, la estatal ferroviaria de Francia, que también en 2018 acordó destinar unos 40 millones de euros a actualizar la deteriorada red de ferrocarriles de la Isla.

Además de estos dos casos, que afectan previsiblemente a compañías francesas, Rodríguez contó que el país tenía «prácticamente comprados» dos aviones, que ya tenían incluso la insignia de Cubana de Aviación y el fabricante ha ejercido «su derecho a terminar el contrato»,con el reembolso del monto adelantado.

Todo indica que se trata de los dos turbohélices ATR 72-600 del fabricante franco-italiano Avions de Transport Régional que iban a sustituir los ATR 72-500 actualmente en operación con un contrato de arrendamiento con la compañía sudafricana Solenta Aviation.

Según la web especializada en aeronáutica Transponder 1200, en junio pasado los tripulantes ya se encontraban en entrenamiento en la ciudad francesa de Toulouse para familiarizarse con el nuevo modelo.

Al tener el ATR poco más de diez por ciento de componentes estadounidenses, cuando el máximo autorizado era de 25%, no hubo problema para firmar el contrato hace dos años

Al tener el ATR poco más de diez por ciento de componentes estadounidenses, cuando el máximo autorizado era de 25%, no hubo problema para firmar el contrato hace dos años. Sin embargo, la situación cambió con el endurecimiento del embargo.

El Gobierno, relató, ha llegado al punto de tener que comprar un barco que se encontraba en las inmediaciones de las costas nacionales porque el armador se negaba a atracar con combustible cubano dentro. «Con dinero que hemos tenido que sacar de los limitados recursos financieros que dispone el país para poder acceder a ese combustible».

Este rosario de casos, a juicio del ministro, explican parte del problema del transporte en la Isla. La imposibilidad de que Cuba adquiera equipos que tengan un 10% de componentes fabricados en Estados Unidos y las dificultades para obtener financiación millonaria para construir alguna nueva infraestructura (metro o tranvía) que ayude a paliar la saturación de los ómnibus son otras derivadas de la influencia del embargo para Rodríguez.

La situación del transporte es pues mala, y la crisis de combustible lo agrava. «Septiembre de 2019 fue el momento más crítico, se transportaron menos del 70% de los pasajeros que se debía y aún no nos hemos recuperado», dijo.

El ministro argumentó que el transporte de pasajeros es una prioridad para el Gobierno, que analiza las quejas más habituales de los pasajeros para intentar dar solución. En 2019 se movió a 1.800 millones de pasajeros, el 70% por el sector estatal, el 20% por transportistas privados y un 10% con vehículos estatales «por la acción de los inspectores», según Rodríguez.

El ministro no dudó en echar la culpa al conductor e indicar que solo actúan adecuadamente si están bajo vigilancia, por lo que aumentarán el número de inspectores en adelante

Una de las quejas más habituales entre los pasajeros es que los choferes no siempre se detienen al llegar a la parada. El ministro no dudó en echar la culpa al conductor e indicar que solo actúan adecuadamente si están bajo vigilancia, por lo que aumentarán el número de inspectores en adelante.

«En todas las provincias, trabajadores del transporte e inspectores estuvieron en las paradas y los choferes comenzaron a parar aunque no hubiese inspectores. Ha pasado un tiempo y en la mayoría de los casos si no hay agentes en las paradas los choferes no tienen la conciencia de apoyar a los otros cubanos», señaló.

En cuanto al sector privado, Rodríguez Dávila situó en un 76% del total los transportistas que han obtenido ya la nueva licencia y consideró que las nuevas normas son positivas para la población. «Se le dio la facultad a los Consejos de la Administración de fijar los precios y se dispone además de una oferta de transportación. En el caso de los transportistas se benefician con el combustible más barato y aumenta la legalidad. Las demoras en las nuevas licencias están asociadas en lo fundamental a la tardanza de las tarjetas», comentó.

Rodríguez señaló que, aunque hay discrepancias entre los transportistas y pasajeros, la mediación da buenos resultados. «Se está visitando cada lugar donde hay discrepancias y abogamos por una buena comunicación. También sabemos que los que mayores indisciplinas cometen son choferes ilegales que no tiene la licencia», advirtió.

«Todas estas son medidas que conocemos, que ya estamos acostumbrados a este modo de actuar del Gobierno de Estados Unidos y nosotros estamos trabajando en cada una con alternativas»

El ministro también aprovechó el momento para dar a conocer los logros de 2019 a través de la compra o arriendo de distintos medios de transporte terrestre y marítimo y anunció que en abril estará disponible una nueva versión de la aplicación Viajando para la compra online de reservaciones.

Luego de describir con detalle todo este sombrío panorama el ministro agregó: «Todas estas son medidas que conocemos, que ya estamos acostumbrados a este modo de actuar del Gobierno de Estados Unidos y nosotros estamos trabajando en cada una con alternativas, porque nosotros tenemos que resolver estos problemas».

En este sentido, el economista Elías Amor desvincula la crisis del transporte en Cuba del embargo y lo atribuye a la falta de inversiones públicas, el exceso de regulación en el sector privado, la escasa apuesta por el ferrocarril para las mercancías y la dependencia del sector aéreo del turismo. » Y lo más grave, el consumo de energía depende de un petróleo que no se tiene y que solo se puede comprar en un país que está sometido a inspección internacional por sus graves incumplimientos de derechos humanos».

 

 

Etiquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar