
Elalza de la inflación en Cuba y el fracaso de las políticas del Banco Central para intentar frenarla han llevado a esta entidad, que tiene entre sus principales deberes la preservación del valor del peso cubano, a poner en circulación dos nuevos billetes de alta denominación, por valor de 2.000 y 5.000 pesos.
El Banco Central justificó la decisión como parte de «la actualización del cono monetario del país», al tiempo que informó que «continúa estudiando la estructura que debe tener este cono en las circunstancias actuales», por lo que nuevos billetes podrían empezar a circular en la Isla en los próximos meses.
Los primeros en entrar en circulación serán los de 5.000, a partir de este 1 de abril, comenzando por La Habana y, «de forma gradual, se irán llevando a todo el país», indicó la entidad, que no se refirió a cuándo entrarán en el mercado los billetes de 2.000 pesos.
«La emisión de los nuevos billetes tiene como objetivo facilitar las transacciones en efectivo, responder a las necesidades reales de la economía que demanda altas cantidades de dinero en efectivo, facilitando reducir los costos por la logística del efectivo y ganar en agilidad en la operatoria en los momentos actuales de inflación por la que atraviesa el país», refirió el Banco Central, reconociendo de manera velada el fracaso de sus políticas antiinflacionarias.
En cuanto al billete de 2.000 pesos, este tendrá en el centro una imagen de Mariana Grajales y, en su diseño, priman los colores violeta y rosa. El de 5.000 pesos, entretanto, tendrá a Celia Sánchez y será de color verde. Es la primera vez en la historia de la numismática nacional que el papel moneda incluye rostros femeninos.
Sobre las características de los nuevos billetes, el Banco Central refirió que estos rompen con el diseño tradicional del peso cubano, toda vez que «incorporan el uso del 100% de su área y nuevos elementos de seguridad».
Así, «el papel que se utiliza en la confección es especial de seguridad para billetes de banco, con características acordes a los estándares internacionales, respetando su dimensión de 150 por 70 milímetros», indicó, al tiempo que detalló que los billetes incluyen «una marca de agua con la imagen de la patriota, acompañada de electrotipo con la denominación del billete».
«Tanto en el anverso como en el reverso, aparecerá como elemento novedoso y de seguridad la flor nacional de Cuba, la Mariposa, la cual tendrá efecto de movimiento arcoíris al variar el ángulo de observación», agregó la entidad y sostuvo que estos nuevos billetes incluirán elementos de identificación para personas con debilidad visual.
En cuanto a la imagen del reverso, en el billete de 2.000 pesos será la del monumento a Grajales en el cementerio Santa Ifigenia. Mientras, en el de 5.000 será la del monumento a Sánchez en el Parque Lenin.
En este contexto, «lo que antes se solucionaba con una simple transacción, hoy requiere fardos de billetes para completar compras básicas», sostuvo Samuel Valladares Colón enun texto reciente publicado por DIARIO DE CUBA, en el que subrayó que «en medio de ese desorden económico generado por la inflación, la circulación de dinero falso encontró una nueva ventana de oportunidades en los comercios y servicios que operan en La Habana, donde el volumen de los pagos facilita el fraude».
A priori, al menos en el diseño, la introducción de nuevos billetes apuntaría a aplacar tal panorama. Sin embargo, el fracaso económico del régimen no tiene solución en ellos y la inflación seguirá subiendo sin freno.
