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Maxim Ross: El problema Venezuela…es su petróleo (II)

Venezuela exporta 295 mil barriles diarios de petróleo a EE.UU., marcando un hito en el sector energético – Bancoex

¿DEMASIADAS VENTAJAS?

Siguiendo el razonamiento del primer artículo sobre esta pequeña serie que titulo «EL PROBLEMA VENEZUELA» —en el que intento demostrar que el petróleo viene siendo la «causa eficiente» de muchas de las explicaciones que queremos darnos—, esta vez apoyo esa inferencia revelando las inmensas ventajas que su explotación tiene sobre otras actividades económicas internas y las que posee en el ámbito internacional. Ninguna de ellas reúne la acumulación de ventajas que tienen los hidrocarburos venezolanos. Una por una.

DEMASIADAS RESERVAS

A pesar de la constante discusión acerca de si Venezuela posee o no los 303 221 millones de barriles de reservas probadas  (1) que normalmente se invocan, ese valor aparentemente se acerca a la verdad. La OPEP, por ejemplo, así las registra, y otras organizaciones también lo hacen. (2) Se nos dice que superan las de Arabia Saudita, Irak o Kuwait y que estamos algo por encima de las de Canadá. Para tener una idea de las magnitudes, las reservas probadas de los Estados Unidos alcanzan los 46 000 millones de barriles y representan un 15 % de las nuestras. No tiene por qué sorprendernos, entonces, la avidez por este recurso del gobierno de la gran potencia del Norte, de las empresas de ese país y de las de muchos países europeos y asiáticos.

Desde luego, el hecho de poseer ese recurso bajo tierra no basta; como se nos ha repetido hasta la saciedad, hay que extraerlo, producirlo y venderlo para convertirlo en riqueza efectiva de verdad. Para ello, necesitamos muchas condiciones y requisitos que a veces nos alejan de esa posibilidad. Sin embargo, otra ventaja se nos agrega.

DEMASIADO BIEN SITUADO

En toda la mitad del hemisferio occidental y tan cerca del principal consumidor del continente, aun cuando Canadá y México hacen frontera con ese gran comprador y ahora Guyana, recién convertida en gran productor, posee ventajas geográficas similares. Si nos vamos al Medio Oriente, principal fuente petrolera del mundo, y comparamos la distancia en línea recta entre los principales productores de crudo y los Estados Unidos, esta se encuentra entre 10 y 13 mil km, y las rutas marítimas de navegación llegan a tener entre 16 mil y 22 mil km, dependiendo del camino escogido. La distancia promedio entre Venezuela y aquel país llega a unos 4.5 mil km; pero hacia el Golfo de México, adonde viaja principalmente nuestro producto, es de apenas unos 2 mil km.

1 Ello hablando solo de petróleo y sin contar las reservas de gas.
2 Ver pubs. USGS (US Geological Survey)

DEMASIADO COMPETITIVO (3)

A ello se añade que el petróleo venezolano sigue siendo muy competitivo en costos de producción si se le compara con la producción del Norte o con la de otros productores lejanos de Occidente. El promedio del costo osciló entre 2.33 USD en 1997 a 4.05 USD diez años después (2007) y a 11.09 USD en 2012. Ahora puede estar entre 13 USD (crudo liviano) y 27-33 USD (crudos pesados). En Arabia Saudita está en el orden de 4 a 10 USD, según se mida, y en los Estados Unidos, en el orden de 20 a 40 USD. (4)

Son verdades que nos impone la realidad y que han de ser sopesadas para medir la fuerza y el peso que tienen los hidrocarburos en el desempeño global de Venezuela, por lo que su manejo nos obliga a una reflexión que va más allá de solo explotarlo económicamente, como si fuésemos inducidos por un determinismo económico.

¿DETERMINISMO ECONÓMICO?

El recurso natural juega, desde luego, un papel sustantivo en el desempeño de una sociedad y, en el caso nuestro, con mayor razón el petróleo, por lo que nos encontramos en una situación similar a las explicaciones de la economía clásica. El comercio exterior para aquellos que tenían cercanía al mar o a los océanos, y la agricultura para los que tenían tierras féiles, dominaron la interpretación de los orígenes de la riqueza y el bienestar de los pueblos. El mercantilismo, la fisiocracia y la Renta de la Tierra de David Ricardo son buenos representantes de esa interpretación. Nosotros estamos sometidos a una especie de «ley natural», a un cierto determinismo que condiciona el desempeño global de nuestro país. Luego, debemos preguntarnos si ello es inevitable y si estamos obligados a someternos a esa ley o si es posible intervenir en ese proceso con criterios más integrales.

Ya en tiempos pasados fuimos advertidos por Terry Karl y Jeffrey Sachs (5) de estos peligros. Por supuesto, la respuesta de dejar de explotarlo sería absurda e inadmisible, porque estaríamos violando los más elementales principios económicos que nos dan esas ventajas; pero, a la vez, tenemos que reconocer y admitir que su explotación conlleva riesgos y desventajas que debemos aprender a administrar y manejar sabiamente para evitar los impactos negativos que ha causado en el pasado. De esas desventajas y riesgos hablaremos.

3 Conscientes estamos, antes de que los más expertos nos llamen la atención de que hay variables
en el tema competitividad que también cuentan y no están aquí, tales como transporte, grados API,
etc., etc., pero la afirmación, aunque gruesa sigue siendo válida.
4 Cifras tomadas de Lahoud, D. “El petróleo y su influencia en la economía venezolana” Temas de
Coyuntura.2016/17
5 The Paradox of Plenty: Oíl Booms and Petro-States; (La paradoja de la abundancia). Terry Lynn
Karl. 1997. University of California Press. Jeffrey D. Sachs y Andrew M. Warner. “La maldición de los
recursos naturales” European Economy Review. 2001.

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