Democracia y PolíticaHistoria

Periscopio Panamá: Vaya, que apretón de mano.

 

En las vacaciones de verano, empezando el mes de agosto del 1981 habíamos viajado a Holguín a pasar como de costumbre unos días con la familia materna. Saliendo del apartamento de mi abuela en el Reparto Peralta, a mediación de cuadra, en compañía de mi padre y mi hermana, esperábamos por mi madre que había quedado rezagada y cuando llega a nuestro encuentro, le comenta al viejo; – Acabo de escuchar en la radio que falleció en un accidente aéreo Torrijos – Recuerdo bien, el momento donde mi padre la miró y le dijo:– Esa es una pérdida irreparable –.

Años después supe que mi viejo había conocido al General, en una ocasión voló a Panamá exclusivamente a verse en el aeropuerto y tuvieron que retrasar el vuelo de regreso a La Habana ya que demoraron más de lo previsto; no tengo la menor idea de que se habló en ese encuentro, pero me llamó mucho la atención la opinión que se había formado mi viejo sobre la personalidad de Omar Torrijos, de quien me dijo:

– Torrijos es el tipo de hombre que nace con inteligencia natural, alguien sencillo, hombre de pueblo, no era un intelectual, pero sí alguien con gran capacidad de análisis, un tipo entrañable, tenía todo lo que se requiere para ser un gran líder-.

Después la vida de manera mágica e inexplicable me puso a vivir en Panamá, lo que me dio la oportunidad de conocer otros criterios sobre el General y así pude comprobar que la radiografía de mi padre una vez más daba en el clavo.

Este mes se celebran 43 años de la firma de los tratados “Torrijos – Carter”, sin duda el mayor legado del General Omar Torrijos y el logro mas grande conseguido por Panamá a lo largo de toda su historia. Todavía es la fecha y no vemos que ningún país de la región haya tenido un resultado similar en sus relaciones con los Estados Unidos. Esto demuestra la estatura política del General Torrijos y la calidad indiscutible del grupo de trabajo elegido para llevar a buenos términos el anhelo de toda una nación.

Por citar un ejemplo y entrar un poco en contexto, para el año 1977 Cuba está en plena expansión de su presencia militar en África, cuando el expresidente Jimmy Carter (1977-1981) seguía preocupado por poner en practica elementos clave de una nueva agenda, por ejemplo, la legislación para los tratados del Canal de Panamá y la democratización de los países andinos en 1979 y 1980.

Hay que destacar que Jimmy Carter resultó ser una oportunidad de oro para toda la región latinoamericana, la cual, no se repitió nunca más; un elemento único dentro de las experiencias vividas por Latinoamérica con los presidentes norteamericanos. El presidente numero 39 de los Estados Unidos estudió el idioma español en la Academia Naval y el granjero sureño antes de llegar a la presidencia había visitado Colombia, Brasil, Argentina, Costa Rica y México.

El énfasis de Carter en los derechos humanos fue un elemento central de su política hacia Latinoamérica, esto se debió a un profundo compromiso personal, ya que existían para esa época masivas violaciones de derechos humanos en este hemisferio y los gobiernos estadunidenses que lo precedieron, mostraron una falta de interés campante hacia este problema regional. Carter veía la necesidad de restaurar la fe en el gobierno de su país y la política exterior fue el punto de partida de su gestión:

-Después de Vietnam y Watergate, y de las revelaciones de la CIA, la reputación de nuestra nación estaba manchada. Muchos ciudadanos se alejaron de nuestro gobierno diciendo “me da vergüenza”. La visión, los ideales, el compromiso que estaban presentes desde hacia 200 años, cuando se formó nuestra nación, de alguna manera se han perdido. Una de las grandes responsabilidades que comparto con ustedes, es la de devolver a nuestro país esa visión y ese grado de pulcritud, decencia, honestidad, verdad y principios-. Dijo Carter el 20 de septiembre de 1978.

Pocos presidentes de Estados Unidos se han concentrado en América Latina y el Caribe. Aquellos que han formulado políticas para esta región se ver forzados a hacerlo en circunstancias por lo general debidas a crisis de seguridad, como pasó con la inestabilidad en Nicaragua, Haití, República Dominicana o con el caso de la revolución cubana. Carter fue el primer presidente que forjó una política por propia elección, sin que hubiera una crisis de seguridad, es decir, antes y no después de una crisis.

Para los latinoamericanos este señor fue un verdadero lujo y el General Torrijos y su equipo negociador supieron aprovechar la circunstancia de manera sobresaliente. Hoy está más que demostrado que el Estado panameño puede administrar la operación canalera de manera impecable, la ruta interoceánica está en buenas manos haciendo honor a aquel estrechón de mano que se dieron esos dos iluminados líderes después de firmar el histórico tratado.

No olvidaré que unos meses después del acto de entrega de la Zona del Canal, estaba almorzando en una pizzería en el área recién revertida de Ancón; me acompañaba un amigo panameño, cuando de momento irrumpieron en el local un grupo de felices estudiantes en uniforme, miré aquella escena sacada de una película, en el rostro de mi amigo corría una lágrima a la vez que decía con voz rasgada,

– No te imaginas lo feliz que me siento –…

En ese momento recordé a mi viejo con su correcto empleo del término “irreparable”.

 

 

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