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¡Qué viva Venezuela! Venció a Estados Unidos y es campeona del mundo

La selección nacional jugó un beisbol de calidad frente a los estadounidenses para lograr la victoria más importante del deporte nacional. Con sapiencia se coronó para ganar su primer Clásico Mundial

 

Venezuela logró un hito histórico al ganar la sexta edición del Clásico Mundial de Beisbol. Fue un triunfo épico frente al poderoso Estados Unidos, con marcador de 3-2, ante un loanDepot Park que recibió a más de 35 mil fanáticos que presenciaron la victoria más grande en los anales de la pelota criolla.

Fiel al estilo mostrado durante todo el torneo, el equipo dirigido por Omar López trabajó con paciencia para fabricar sus carreras ante el abridor Nolan McLean. La primera llegó por un elevado de sacrificio del MVP del certamen, Maikel García, en el tercer episodio; la segunda, cortesía de un cuadrangular solitario de Wilyer Abreu en el quinto tramo.

Aunque los estadounidenses empataron las acciones con un jonrón de Bryce Harper en el octavo, Eugenio Suárez conectó un doble impulsor en la apertura del noveno que le dio la ventaja definitiva a Venezuela. El abridor Eduardo Rodríguez cumplió con una labor magistral desde la lomita durante 4.2 entradas sólidas, mientras que el cuerpo de relevistas limitó las oportunidades de las estrellas norteamericanas.

Los batazos fueron celebrados en cada rincón del país. En Caracas, los fanáticos vibraron con el encuentro en la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, la Plaza Francia de Altamira, el Estadio Monumental, la Plaza de Bellas Artes y en todas las parroquias de la capital. Las autoridades del país decretaron el 18 de marzo dpia no laborable.

Desde 2006, el país persiguió este sueño con sus máximas figuras de las Grandes Ligas, pero siempre encontraba un obstáculo en el camino. En esta oportunidad, la selección jugó de forma milimétrica para asegurar la gloria. La mejor figuración de Venezuela antes de esta edición había sido en 2009, cuando alcanzó las semifinales y cayó ante Corea del Sur.

Maikel García fue el declarado el MVP del torneo. Bateó para .385 en el Clásico con un jonrón y siete carreras impulsadas, y produjo la primera carrera del partido en la final. También conectó un hit clave en la decisiva remontada de tres carreras de Venezuela en la séptima entrada de las semifinales contra Italia.

El duelo en la Pequeña Habana

 

El abridor Rodríguez cumplió una excelente presentación. Limitado a 57 lanzamientos, el grandeliga de los Cascabeles de Arizona solo permitió un hit, ponchó a cuatro bateadores (dos veces al peligroso Aaron Judge) y otorgó un pasaporte. Pudo ir más lejos, pero por disposición de su equipo de la MLB, su labor concluyó en el quinto episodio. Eduard Bazardo entró en su relevo.

En el tercer episodio, Salvador Pérez conectó un hit a la banda derecha frente a McLean. Con un out, Ronald Acuña Jr. negoció boleto; los corredores avanzaron por un wild pitch y Maikel García impulsó a Pérez. Más tarde, en el quinto, Abreu sacudiría su estacazo a 100 millas por hora para ampliar la ventaja.

José Buttó retiró el sexto tramo y permitió apenas un imparable. Ángel Zerpa subió al montículo en el séptimo y, tras conseguir dos outs, otorgó boleto a Roman Anthony. El movimiento obligó a Omar López a traer a Andrés Machado, ganador del juego, quien dominó a Will Smith con un elevado a segunda para terminar el inning.

Sin embargo, la ventaja se esfumó momentáneamente en el octavo. Machado otorgó pasaporte a Bobby Witt Jr. y Bryce Harper conectó el cuadrangular del empate, silenciando a la grada venezolana antes del desenlace final.

Luis Arráez negoció pasaporte ante Garrett Whitlock. López lo reemplazó por Javier Sanoja como corredor emergente, quien robó la segunda base y llegó al home impulsado por Suárez con un sólido doblete.

Daniel Palencia puso el candado y retiró a los últimos tres bateadores estadounidenses: ponchó a Kyle Schwarber, dominó con elevado a Gunnar Henderson y abanicó a Roman Anthony.

El camino de los campeones

 

La mano de Omar López se notó a lo largo del torneo. Si bien algunos cuestionaron —con razón— la alineación simultánea de los receptores Willson Contreras, William Contreras y Salvador Pérez ante República Dominicana, acertó sus decisiones posteriores. En su segunda experiencia como mánager del equipo nacional, la selección de los jugadores fue óptima para sobreponerse a las ausencias de estrellas como José Altuve y Jesús Luzardo. La preparación y la planificación estratégica se ajustaron con precisión a las exigencias del certamen.

La selección experimentó el mejor rendimiento de su historia en el Clásico Mundial. Ganó sus primeros tres juegos de forma contundente ante Países Bajos (6-2)Israel (11-3) y Nicaragua (4-0). Solo un error estratégico le costó la derrota frente a República Dominicana (7-5) al alinear a sus tres receptores, lo que impidió el uso del slugger Eugenio Suárez en un turno decisivo. No obstante, en los cuartos de final superó con jerarquía al favorito Japón (8-5) y luego neutralizó a la sorpresiva Italia (4-2) en la semifinal con un bateo oportuno.

Los fanáticos venezolanos reconocieron a sus nuevos héroes. Maikel García, Ronald Acuña Jr. y Luis Arráez fueron los más rendidores con el madero, mientras que el cuerpo de relevistas integrado por Daniel Palencia (con tres salvados), Ángel Zerpa, Andrés Machado, Luinder Ávila, José Buttó y Enmanuel De Jesús hizo vibrar a todo un país.

 

 

La esencia de la victoria

 

Este triunfo representa a una nación que sigue el beisbol como una religión. La conquista es producto de la veneración de millones de ciudadanos que aportan su grano de arena desde las categorías infantiles. Se trata de un trofeo de la era moderna que los seguidores comparan con aquella primera corona mundial de 1941, donde nacieron héroes que, ocho décadas después, siguen siendo recordados.

Desde que Alejandro “Patón” Carrasquel debutó en las Mayores con los Senadores de Washington en 1939, la pasión por el guante, el bate y la pelota entró en las venas del venezolano. Luego vino Luis Aparicio a dejar su huella con el premio Novato del Año y nueve Guantes de Oro que adornaron una carrera que lo convirtió en el único criollo en el Salón de la Fama.

Con el paso del tiempo llegaron logros monumentales: Oswaldo Guillén como el primer mánager latinoamericano en ganar una Serie Mundial; Miguel Cabrera como el único nacido fuera de Estados Unidos en ganar la Triple Corona de Bateo; y los ganadores del premio Cy Young, Johan Santana (2004, 2006) y Félix Hernández (2010).

Hoy, los venezolanos tenemos un motivo más para sentirnos orgullosos de nuestra identidad deportiva. Los peloteros que celebraron en la cuna del beisbol demostraron su calidad.

 

LOS TRES OUTS FINALES:

 

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