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Ricardo Bada: Maarten ‘t Hart & Bach

Hoy me gustaría hablarles de un autor neerlandés, Maarten ‘t Hart, nacido en Maassluis el año 1944, hijo de un sepulturero, biólogo de profesión y profesor en la universidad de Leiden. Además de todo eso, novelista de fama acrisolada y cada vez mayor, y autor de un libro no ficcional que se titula Bach y yo.

Maarten ‘t Hart es un apasionado de la música de Johann Sebastian Bach, y un profundo conocedor de ella, y le paga a Bach la deuda de gratitud que contrajo con su música dedicándole todo un libro que es un maravilloso documento de admiración, de sagacidad y de sabiduría. Y de él les quiero traducir un párrafo muy personal, completamente autobiográfico, que se encuentra pasada ya la mitad del libro. Dice así:

«Aún recuerdo muy bien cómo escuché por primera vez La Pasión según San Mateo. Fue un  domingo de Ramos, en mi cuarto abohardillado en Maassluis, en una transmisión radiofónica desde el Concertgebouw de Ámsterdam bajo la dirección de Eugen Jochum. Tenía que pegar la oreja al radio, porque no me estaba permitido subir el volumen. Cuando lo hacía, enseguida corría mi madre escaleras arriba para llamarme ásperamente la atención: “Por el amor del cielo, baja inmediatamente el volumen, nos atruenan los oídos ahí abajo”. Entonces, la primera vez, lo primero que tuve que hacer fue tratar de ubicarme en aquél mundo maravilloso, porque había muchas cosas que aún no me decían nada. Un aria me conmovió mucho: “Sehet, Jesus hat die Hand, / Uns zu fassen, ausgespannt“. Me pareció tan excepcionalmente bello, los dos oboes en un sereno dueto, los trinos, los pasajes corales: “Wohin? Wohin? Wohin?” En las grabaciones históricas de nuestros días el aria suele interpretarse por lo general demasiado rápido. Lamento mucho que así sea, porque para mí su tempono podrá ser nunca lo bastante lento».

Hasta aquí la larga cita del libro Bach y yo, de Maarten ‘t Hart, y hay que decir que tiene razón en lo del tempo. La versión rigurosamente actual de la Orquesta y el Coro Barrocos de Ámsterdam, dirigidos por Ton Koopman, dura 3’17”, mientras la de Consortium Musicum y el coro de madrigalistas de Stuttgart conducidos por Wolfgang Gönnenwein dura casi un minuto más, 4’15”, y la que cita Maarten ‘t Hart, la del Concertgebouw bajo la batuta de Eugen Jochum, aún dura más: 4’30”.

Personalmente, y a falta de un registro de la versión de Jochum que sea asequible en la red, puedo recomendarles ésta del «Octopus Chamber Choir & Le Concert d’Anvers».

Director: Bart Van Reyn, y Clare Wilkinson, mezzo-soprano.

 

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