Tocar madera
Debe de ser insoportable no poder aprobar leyes, ver cómo el «me too» a tu alrededor no deja de crecer y, sobre todo, saber que tu entorno más próximo se sentará este año en el banquillo

Os escribo completamente congestionada, sorda, con dolor de garganta y escalofríos… ¡Me duele la cabeza al toser! Un poema, vaya. Así he comenzado 2026, imagino que como algunos de vosotros. Tomas toda la medicación que haga falta -y más- para acelerar tu mejoría porque toca trabajar y cumplir, pero te cuesta centrarte y recomponerte, estornudas cada dos por tres (¿Será resfriado, alergia o ambos?)
Recurro al refranero infalible de mi padre para venirme arriba -«Los gitanos no quieren hijos con buenos comienzos»- y pienso que soy una puñetera afortunada, ya veréis cómo de alto acabo el año.
Es más, me fijo en los festivos que nos esperan y toco madera: «Semana Santa que cae en abril, año gentil», coincide el dicho con los augurios optimistas de esos dos o tres amigos que siempre presumen de su desarrollada intuición y te han dicho «verás qué buen año».
A ver cómo te portas, 2026. Si una no se consuela, es porque una no quiere. Basta con mirar un momento ahí fuera. No quiero ni pensar en el corazón destrozado de esa madre valenciana que sigue en Indonesia, pendiente aún de recuperar los cuerpos de su marido y de dos hijos. Malditas vacaciones en el paraíso, y maldita también la Nochevieja de todos esos chavales que han perdido la vida en el bar de un exclusivo resort suizo, en Los Alpes. Sus padres deben de sentirse devastados, sabiendo que hay docenas de cuerpos calcinados en el recinto y costará días identificarlos. Da pavor escuchar a los testigos de la explosión explicar cómo han sufrido las víctimas.
En los próximos primeros días del año nos ocuparemos de estas tragedias y, para variar, también de los casos de acoso en el PSOE. No pretendía hablar tan pronto por aquí de asuntos políticos, pero ya veis que continúa el goteo de denuncias internas a dirigentes cercanos a Pedro Sánchez. El último señalado es José Luis Quintana, el socialista que acaba de tomar las riendas del partido en Extremadura, tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo por los malos resultados en las pasadas elecciones. A Quintana una compañera le acusa, vía denuncia interna, de acoso laboral.
El presidente del Gobierno se apoyará este 2026 en los buenos datos macroeconómicos de España y reforzará su agenda internacional para esquivar la montaña de problemas que se le presentan por aquí. Debe de ser insoportable no poder aprobar leyes, ver cómo el «me too» a tu alrededor no deja de crecer y, sobre todo, saber que tu entorno más próximo se sentará este año en el banquillo. ¡No sé de qué me quejo!
