Ramón Peña / En pocas palabras: La ciencia, factor de poder

“Hoy, el número y la calidad de las investigaciones científicas chinas es sorprendente…empequeñecen las nuestras en EE.UU.”
Rafael Reif, venezolano, ex presidente de M.I.T.
El posicionamiento de las naciones más poderosas comúnmente lo define el Estado y la proyección de cada una en lo económico y militar. Hoy ponemos el acento en otro campo subyacente en la fortaleza geopolítica de cada país: la investigación científica y las universidades. Viene a cuento por una noticia que altera la clasificación que, invariablemente, otorgaba preeminencia a las instituciones estadounidenses.
Hace 25 años, el ranking de la producción científica, medida entre otros indicadores por el número de artículos de investigación y citas en medios reconocidos, incluía siete universidades estadounidenses entre los primeros 10 lugares, con Harvard a la cabeza, mientras solo una institución china, la universidad de Zhejiang, se contaba entre las primeras 25.
El más reciente Leiden Ranking, que elabora el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de la Universidad de Leiden, Holanda, ha colocado a la Universidad de Zhejiang en el primer lugar mundial, acompañada de otras siete universidades chinas en el llamado Top 10.
Harvard, centro universal de excelencia, continúa siendo un fecundo productor de conocimiento, pero ahora ocupa el tercer lugar de la clasificación general. Persevera como líder en el rubro de citas de sus publicaciones científicas. Otras eminentes universidades estadounidenses, que antes llenaban los diez primeros lugares, también continúan fértiles en investigación, pero ahora son superadas por la producción científica de las universidades chinas.
Esta reveladora noticia se corresponde con la declarada voluntad de China por conquistar la primacía mundial en el conocimiento científico. La investigación y desarrollo tecnológico es hoy asunto prioritario del Estado chino. Como lo ha declarado Xi Jinping: “el poder global de nuestra nación depende de su dominio científico”. Y, advirtió, en un discurso reciente: “la revolución científica y tecnológica está en el tejido de nuestra competencia con los superpoderes del planeta” …
