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Donde el león reina otra vez

Para frenar la pérdida del 70% de su vida animal en los últimos treinta años, Kenya ha echado mano a un esquema original que beneficia, al mismo tiempo, a las comunidades locales.

Los 240 propietarios de la región de Ol Kinkey, adyacente al parque nacional de Maasai Mara, han cedido los derechos sobre sus terrenos a cambio de una renta anual derivada de la explotación turística de alta calidad.

 

 

 

 

Son 40 mil kilómetros cuadrados compartidos por Kenya y Tanzania – uno de los ecosistemas más extensos, precisa el GUARDIAN londinense- que en la última década cuadruplicó su población a expensas de la fauna donde alrededor de 14 mil propietarios han aceptado ahora integrarse en quince reservas, dejando unas 142 mil hectáreas como refugio para los animales salvajes.

 

 

 

 

Se trata de un esquema bastante sencillo en que los propietarios identifican a un operador turístico interesado en instalar un campo safari, cuyos beneficios compartirán a base de un porcentaje acordado mutuamente.

A los críticos del esquema, que sospechan beneficios leoninos por parte del sector turístico, se les responde que tanto la agricultura como la cría animal dependen de un régimen lluvioso que escasea en esa región, cuyo suelo, además, es rocoso y demanda un costoso ingrediente mecanizado que pocos pueden costear.

 

 

 

 

El campo Ol Kinkey fue instalado en 2005 y opera de idéntica forma a una cadena en diversas partes del país, según estrictas normas de gerencia que, por ejemplo, limitan a una sola tienda por cada 700 acres y no más de una docena por campo, de modo que los visitantes, en número expresamente selecto y reducido, pueden disfrutar de espacios más vastos en una memorable experiencia.

Al mismo tiempo, al beneficio económico para los propietarios se suman las oportunidades laborales para los jóvenes, que emigraban a las grandes ciudades y ahora hallan empleo como gerentes, choferes, cocineros y guías turísticos.

 

 

El éxito de la experiencia ha motivado al gobieno kenyano a reservar la suma de 20 millones de dólares para el próximo año fiscal a fin de apoyar su aplicación en otros rincones del país.

 

Varsovia, julio 2020

 

 

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