¿Fin de una era?: Álvaro Uribe pierde el liderazgo electoral de la derecha colombiana ante Abelardo De la Espriella
El expresidente llevaba 24 años siendo la cara principal de esta corriente política en Colombia. Este domingo, su candidata, Paloma Valencia, fue la gran derrotada en las presidenciales.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) perdió este domingo el liderazgo electoral de la derecha colombiana después de un cuarto de siglo como referente político a expensas del abogado Abelardo de la Espriella, quien disputará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el senador izquierdista Iván Cepeda.
Uribe arropó a Valencia en numerosos mítines y la candidata acompañó al expresidente este domingo a depositar su voto en el municipio de Rionegro, en el departamento de Antioquia, antes de votar ella en Bogotá.
El poder de Uribe
A comienzos de este siglo, Uribe fue el presidente más popular de Colombia y las dos elecciones en las que ganó la Presidencia, en 2002 y 2006, se impuso de forma contundente en primera vuelta, algo que ningún otro político ha conseguido en el país.
Su influencia fue tan grande que en 2010 impulsó la candidatura de Juan Manuel Santos, quien fue su ministro de Defensa, y gracias a su popularidad fue elegido presidente.
Sin embargo, la relación de ambos se deterioró meses después de que Santos asumiera el poder y Uribe se convirtió en el líder la oposición, lugar que mantuvo hasta 2018 y que tuvo como principal bandera la oposición al acuerdo de paz con las FARC.
El exmandatario luego impulsó a su pupilo, Iván Duque, quien gobernó entre 2018 y 2022 y cedió el poder al actual presidente, Gustavo Petro, de quien fue el mayor opositor.
Sin embargo, la irrupción de De la Espriella, llamado ‘el Tigre’ por sus seguidores, le acaba de quitar el liderazgo de la derecha, pues el fracaso de Valencia supone un golpe de gracia anunciado para el uribismo, que fue perdiendo fuerza en las últimas semanas.
Cambio de bando
Tras la elección de Valencia como candidata de la coalición La Gran Consulta por Colombia, la aspirante eligió a Juan Daniel Oviedo, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), como fórmula vicepresidencial.
Esa decisión dividió al Centro Democrático, pues Oviedo apoyó el acuerdo de paz que firmaron el Gobierno y las FARC en 2016, del cual el uribisno fue y sigue siendo un férreo opositor.
Desde entonces, el Centro Democrático sufrió fricciones porque muchos de sus militantes manifestaron su inconformidad con la designación de Oviedo, un aspirante que se ubica en el centro político.
El representante electo del Centro Democrático a la Cámara Daniel Briceño, quien fue el congresista más votado de Colombia en las elecciones del pasado 8 de marzo, aseguró en el pódcast Nación Sabrosa la semana anterior que en la candidatura de Valencia “todo iba bien hasta que llegó Juan Daniel Oviedo”.
“Paloma el 8 de marzo tenía la presidencia en las manos, pero lo que no entendieron los estrategas es que no la tenía por el centro o por los tibios, sino porque 3,2 millones de personas, que coincidían exactamente con los votos del Centro Democrático al Senado, habíamos votado por ella”, añadió Briceño.
Uno de los hechos más dicientes es que las senadoras Paola Holguín y María Fernanda Cabal, quienes fueron precandidatas presidenciales del Centro Democrático, no hicieron campaña por Valencia.
Tampoco lo hizo la periodista Vicky Dávila, que participó en La Gran Consulta por Colombia, e incluso, el día de la victoria de Valencia, salió a decir públicamente que la apoyaría.
“Paloma Valencia dice ‘nos abandonó’, hablando sobre mí. No fue abandono, fue decepción, fue tristeza, a veces indignación e impotencia… pero ya nada de eso importa, importa Colombia. Paloma, la unión de las bases de la oposición tiene que derrotar este domingo a Iván Cepeda. La mayor amenaza para la libertad y la democracia. No más rabia, ni rencores”, escribió Dávila en X el sábado.
