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Putin provoca a Polonia al acusarla de haber pactado con Adolf Hitler

Gobierno, oposición y sociedad civil polaca se unen en la repulsa al presidente ruso

En una inusitada muestra de unanimidad el Gobierno nacionalista polaco, la oposición liberal, los medios independientes y prestigiosas personalidades de la vida publica reaccionaron con indignado rechazo a una serie de recientes declaraciones del presidente ruso Vladímir Putin, quien había acusado a Polonia de haberse aliado con el Tercer Reich nazi y así contribuido al estallido de la segunda guerra mundial. La incendiaria polémica augura una guerra diplomática.

“Las declaraciones del presidente Putin no tienen nada que ver con la realidad histórica –declaró el jefe de Gobierno polaco Mateusz Morawiecki–. El presidente Putin ha mentido muchas veces hablando de Polonia y siempre lo ha hecho deliberadamente”. “No consentiremos que se reviertan los papeles de verdugo y víctima, de agresores y autores de crímenes y de pueblos inocentes y países invadidos”, dijo Morawiecki.

Casi en los mismos términos habló el exjefe de gobierno y expresidente del Consejo Europeo Donald Tusk al referirse a las “descaradas mentiras” de Putin. Tusk exhortó al Gobierno nacionalista y a la oposición liberal a sobreponerse a sus mutua enemistad para expresar un rechazo común a las tergiversaciones históricas del presidente ruso: “Aquí no caben diferencias políticas internas”, señaló.

Las invectivas del antiguo miembro del KGB causan una inaudita unanimidad

Putin en varias ocasiones recientes ha dirigido sorprendentes ataques a Polonia que difieren radicalmente de muchas de sus declaraciones anteriores. Putin acusa ahora a Polonia de “haber conspirado con Adolf Hitler” contra los “esfuerzos de paz de la Unión Soviética” en la segunda mitad de los años treinta del siglo pasado, de haberse sumado al reparto de Checoslovaquia y de haber apoyado los planes nazis de exterminio de los judíos. Según Putin, los culpables de haber provocado la guerra fueron las potencias occidentales que permitieron en Munich en 1938 que Alemania se anexionara parte de Checoslovaquia y que Polonia lo aprovechara quedándose con un pequeño territorio fronterizo con Chequia en la zona de Theschin. Frente a los “colaboradores europeos” de Hitler, el dictador soviético Stalin habría jugado, según Putin, el papel de un solitario defensor de la paz.

El presidente de Rusia silenció por completo el famoso pacto Hitler-Stalin de agosto de 1939 (firmado por los ministros Ribbentrop y Molotov en el Kremlin el 23 de agosto de 1939), mediante el cual el Tercer Reich y la URSS se repartieron Europa Central, así como el hecho de haber invadido de común acuerdo Polonia, convirtiendo así a este país en la primera víctima de la segunda guerra mundial. Putin ha llegado a declarar que la URSS “no había quitado nada a Polonia”.

Los especialistas alertan sobre una inevitable crisis diplomática

A nadie en Polonia se le escapa el hecho de que Putin, lejos de desconocer la historia de la complicidad de Hitler y Stalin, es perfectamente sabedor que la invasión de Polonia permitió a Alemania atacar Francia y Gran Bretaña. Otros creen que el líder ruso quiere reescribir la historia en clave propagandística. Y son muchos más los que consideran que más bien pretende sembrar discordia o poner a prueba la unidad de la Unión Europea mediante estas agresiones propogandísticas dirigidas a uno de los eslabones más débiles.

Polonia ha sido supuestamente escogida para estos propósitos al haberse situado como presa fácil debido a que desde hace cuatro años el Gobierno de derechas conservador está reñido con el resto de la UE en cuestiones tan fundamentales como el respeto del Estado de derecho, la política migra-
toria, la energética y la climática.

Pero aunque Polonia no ha conseguido que la UE cerrara filas con ella contra el revisionismo histórico de Putin, sí corrieron en su auxilio Estados Unidos y Alemania. La embajadora de EE.UU. en Polonia Georgette Mosbacher replicó: “Estimado presidente Putin, fueron Hitler y Stalin quienes habían conspirado para desatar la Segunda Guerra Mundial. Es un hecho. Y Polonia cayó víctima de ello”.

Mientras, el embajador de Alemania Rolf Nikel subrayó: “El pacto Ribbentrop-Molotov sirvió para preparar la agresión criminal de Alemania contra Polonia, y la URSS se sumó a aquel brutal reparto de Polonia.

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