Aquel Florentino que le enseñó a Riquelme cómo llegar a presidente
El empresario alicantino, avalado por el 35% de votos obtenidos en las elecciones, replica la estrategia que utilizó Pérez para acceder al sillón blanco hace tres décadas
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Riquelme, durante la reciente campaña electoral a la presidencia del Real Madrid. (EFE)
Los números son más fríos que sus derivadas. Florentino Pérez ha ganado con claridad las elecciones a la presidencia del Real Madrid merced a los 21.741 votos obtenidos y, por tanto, Enrique Riquelme ha perdido, pues solo consiguió 11.814. Un 65% de apoyos del primero frente al 35% del segundo. Sin embargo, cuando el octavo mandato de Pérez suba el telón, previsiblemente este martes, se abrirá un período social en el club blanco donde Riquelme tendrá mucho que decir.
El empresario alicantino confiaba, en sus previsiones más optimistas, con recontar un 20 o 25 por ciento de papeletas favorables. Después de lograr armar una candidatura y de obtener el obligatorio aval bancario de 187 millones de euros en diez días, verse ahora con el respaldo del 35% de los socios le afianza en la senda prevista.
Esa senda es similar a la iniciada por el propio Florentino para acceder al poder hace más de tres décadas, cuando en 1995 se presentó por primera vez a unas elecciones. Perdió ante Ramón Mendoza (15.203 votos, 41,5%), pero sus 14.505 votos (40%) le animaron a seguir en la brega. Entonces no le importó que Mendoza le negase el papel fiscalizador de la nueva junta directiva. «¿Oposición? Esto no es un Parlamento. Aquí hay un presidente, una sociedad, y punto», declaró el reelegido presidente hace 31 años.
«Lo único que quiero es felicitarle y desearle suerte en los próximos cuatro años», dijo Florentino la misma noche de aquel recuento. Una postura caballerosa e inteligente habida cuenta de la difícil situación financiera que vivía entonces el Real Madrid.
Actualmente, la preocupación principal no es la salud económica del Real Madrid en sí, sino los planes de futuro al respecto. Riquelme se aferró durante la campaña electoral al espinoso asunto de laposible venta del 5% del club anunciado por Florentino sin mucho detalle, y seguirá con especial atención todo lo referente a ello a partir de ahora.
Eso sí, el candidato anoche perdedor no dejó pasar muchas horas antes de lanzar públicamente un mensaje tan diplomático y hábil como el reseñado de Florentino en 1995. «Hoy termina una campaña, pero empieza algo mucho más importante. Queremos felicitar a Florentino Pérez y tender la mano para abrir el debate sobre el futuro del madridismo que tantos socios han reclamado. Gracias a todos los madridistas que habéis confiado en nosotros… Hemos demostrado algo que ya nadie podrá negar: hay alternativa. Hay futuro. Hay una forma diferente de construir, escuchar y poner al socio en el centro. Hemos ganado todos… Esto no acaba aquí. Vamos a seguir siendo la voz de quienes creen que el Real Madrid debe seguir siendo de sus socios… Y ahora somos muchos más», avisa Riquelme.
Todo empezó aquí.
Con la ilusión de un niño que aprendió que el Real Madrid pertenece a sus socios, a su historia y a su gente.
Hoy termina una campaña, pero empieza algo mucho más importante.
Queremos felicitar a Florentino Pérez y tender la mano para abrir el debate sobre el… pic.twitter.com/MX305iuqr6
— Enrique Riquelme (@legadoyfuturo26) June 8, 2026
El presidente del Grupo Cox también rememoró y utilizó durante toda su reciente campaña otro de los mantras que llevaron a Florentino al sillón: el voto por correo. Pérez adujo que su derrota en el 95 fue porque en dicho proceso «votaron muertos (socios que habían fallecido)». Siempre que tiene ocasión lo recuerda y, además, añade que aprendió de ello.
Sabedor de ese aprendizaje tantas veces recalcado por Florentino, Riquelme había expuesto sus sospechas acerca del voto por correo —ahora es obligatorio hacerlo certificado por un notario después de que Pérez modificara ese apartado en 2012— antes de la jornada electoral.
Y el domingo, concluidas las elecciones celebradas en el pabellón de baloncesto de Valdebebas, los interventores de Riquelme impugnaron durante el recuento un total de 1.000 votos por correo favorables a Florentino tras apreciar que los sobres habían sido abiertos y vueltos a cerrar de manera irregular. Fueron anulados 400.
Volviendo a los meses posteriores a las elecciones que perdió en 1995, Florentino supo esperar mientras vigilaba al vencedor. Asistió paciente a la dimisión de Mendoza, sustituido por Lorenzo Sanz en 1998, y a su ratificación en el cargo ese mismo año después de que el Madrid ganara la ansiada séptima Copa de Europa ante la Juventus en Ámsterdam. En 2000, tras lograr la ‘Octava’, Sanz vio la ocasión pintiparada para convocar nuevos comicios.
Lorenzo no contaba con la hábil y explosiva estratagema de Florentino: un fichaje bomba para reventar los sondeos. Prometió a Figo, estrella del Barcelona, y revolcó todos los lógicos pronósticos: Pérez (16.469 votos, 49,7%) derrotó a Sanz (13.302, 40,2%).
Riquelme ha intentado hacer lo mismo anunciando el fichaje de Halaand. No le alcanzó para ganar porque es un recurso manido que ya no impacta tanto como cuando se usó por vez primera y porque Florentino es un rival mucho más potente y difícil que lo era Sanz.
