Cultura y Artes

Beatriz Pineda Sansone: Para enriquecer el mundo

La característica central de la razón del ser humano es la actividad creadora. El hombre es creativo por naturaleza, de manera que se manifiesta, libremente, a través de sus acciones diarias, del arte y de la ciencia. Por lo tanto, se desarrolla mediante la experiencia. El arte denota una negación a la tradición precedente, rebeldía convertida en procedimiento, crítica en retórica.

La teoría de Charles S. Peirce con relación la creatividad se refiere al proceso de cancelación de la vida restringida por lo inmóvil y estático, rasgo ontológico de su pensamiento, que promueve la alteridad puesto que el ser es devenir frente a lo creado y reductor.

Los estudios de la racionalidad más notables e influyentes conceden a la imaginación un papel importante en la estructura racional, pues ella estimula el descubrimiento, la invención y la creatividad. El trabajo de Sara Barrena titulado Charles S. Peirce: razón creativa y educación nos permite indagar la propuesta que presenta el filósofo estadounidense sobre la creatividad. Su tesis se arraiga en la posibilidad de crecer del ser humano, de generar nueva inteligibilidad, puesto que la realidad, que no está plenamente definida, se va forjando en la evolución y los seres humanos ayudan a explicarla. Mediante la experiencia como punto de partida y la operación de la mente que denomina abducción, es decir, las conjeturas explicativas que entrañan novedad, es posible el avance del conocimiento y la creatividad.

La esencia de la creatividad es, precisamente, la espontaneidad ha señalado Heisenberg en su principio de indeterminación.

Howard Gardner expresó en su libro Mentes creativas que la creatividad es un fenómeno que no se presta a una investigación completa dentro de una sola disciplina. Precisamente, porque ella contiene una dosis de novedad y sorpresa que asombra, incluso, al creador, quien permite a la razón suficiente flexibilidad sin constreñirla a cánones preestablecidos, pues la imaginación mantiene  interconexión con diferentes dimensiones de la racionalidad. La novedad de una acción creativa consiste en ofrecer algo nuevo, distinto con relación a su inteligibilidad, vale decir, a lo conocido.

Las acciones deliberadas que enriquecen el mundo con algo nuevo son las acciones creativas. De la mano de Charles S. Peirce descubriremos que la obra creativa debe tener un carácterun valor y una cualidad que hace posible su reconocimiento. No encuentro mejor forma de explicar dicha tesis, que, comentando, brevemente, la experiencia suscitada a través de la lectura del cuento de García Márquez titulado El ahogado más hermoso del mundo.

El cuerpo del ahogado que llegó en los brazos ondulantes del mar a la orilla de aquel pueblo, hundido en el olvido, cambió por completo la vida, los hábitos y pensamientos de sus habitantes.  Un hombre desconocido por los moradores de las proximidades constituye la novedad con relación a lo sabido hasta ese momento: pesaba más que todos los muertos conocidos hasta entonces.  Representaba, desde el punto de vista inteligible, una clase diferente de ahogado; tenía una cualidad que hace posible su reconocimiento: era mucho más grande que todos los hombres, pues apenas si cabía en la casa. Con relación a su carácter sobrellevaba la muerte con altivez, no tenía el semblante solitario de otros ahogados de mar, ni tampoco la catadura, el aspecto, sórdida y menesterosa de los ahogados fluviales. Aquel era un ser inimaginable que deja estupefacto a quien lo ve, pues, no solo era el más alto, el más fuerte y el más viril, sino también, el mejor armado que habían visto jamás, todo lo cual se traduce en el valor de la desproporción y la hermosura. El ahogado provocó la fascinación, el ardor en el pensamiento y la imaginación de las mujeres, quienes comenzaron a establecer comparaciones, vale decir, a observar, analizar, medir, seleccionar, determinar y concluir. Este valor les permitió ser ellas mismas, colocar una situación, un toque personal en lo que ellas imaginaban con relación al muerto: comprendieron cuan infeliz debió haber sido con aquel cuerpo descomunal, si hasta después de muerto les estorbaba. Lo vieron condenado en vida a pasar de medio lado por las puertas.  Extraviadas por los laberintos de la imaginación, encontraron un nombre al ahogado. Esteban fue la creación admirable en sí misma, más allá de lo dado, es decir, del análisis de diferentes circunstancias con relación a él. Las mujeres aprendieron, en tanto que crearon un universo en constante evolución y elaboración. El descubrimiento de Esteban, el ahogado más hermoso del mundo constituye la experiencia, el punto de partida para desencadenar tanto el conocimiento como la creatividad. Esteban se convierte así en la metáfora absurda del texto capaz de conjugar novedad y continuidad: pues siendo un muerto provocó dinamismo y rebeldía a los habitantes de aquel pueblo, que se enfrentaban a una circunstancia reveladora y oculta. Gracias a Esteban aquel lugar olvidado llegó a adquirir un nombre: el pueblo de Esteban.

 

Mi nombre es Beatriz Pineda Sansone. Nací en la ciudad de Maracaibo, Venezuela. De niña era inquieta, llena de arrojo. Admiraba a nuestro Arturo Uslar Pietri, quien conducía el programa televisivo Valores Humanos. Su ejemplo ha sido mi norte. Gracias a mis hijas he realizado grandes aventuras a favor de los niños. Creé el Taller Literario Infantil Manzanita que devino en Fundación en 1985. Más tarde, con motivo del nacimiento de un nuevo diario en Maracaibo, fundé Azulejo, el periódico de los niños del diario La Verdad –primera etapa-. Extendí el Programa La Hora del Cuento a centros de arte, museos, universidades, colegios y McDonald’s Padilla de la ciudad con el fin de cultivar en los niños el amor por la lectura, y todas sus destrezas cognitivas, afectivas y psicomotoras.

Más tarde, en 1996, obtuve el título en Filología Hispánica con el premio Summa Cum Laude en la Universidad del Zulia. Cursé estudios de postgrado (2000-2003). Me convertí en articulista de los diarios venezolanos Economía Hoy, Panorama y El Universal.

Soy autora de: Las Memorias del Maestro Ramiro (1979); Desde otro rayo (1992). Universidad del Zulia; Los ojos de la montaña (2011). Entrelíneas Editores, España; La Hora del Cuento. Enseñar a razonar a los niños a través de la lectura de cuentos (2015). Ediciones de la Torre, España; El Principito y los Ideales. Defensa de la libertad, del amor y del razonamiento (2017). Editorial Verbum, España; La Aventura nunca imaginada de un lápiz (2018). Fundación editorial el Perro y la Rana. Venezuela; Una niña de mi edad (2019). Editorial Tandaia, España. Malika, la más pequeña de la manada (2021). Europa ediciones. Roma.

En la actualidad desarrollo una intensa labor a favor de la lectura a través de las redes sociales: @beapinpaz.escritora, los chats Aventuras Literarias y Café Lectura. 

 

5 comentarios

  1. Me encanta leer tus artículos, este en especial, poque tú eres uno de esos ejemplos de creatividad que siempre va en la búsqueda de lo nuevo y del pensamiento en evolución.

  2. Me encanta leer tus artículos, este en especial, poque tú eres uno de esos ejemplos de creatividad que siempre va en la búsqueda de lo nuevo y del pensamiento en evolución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba