Joyas aladas 4: Topacios, rubíes y mucho más
Colibrí Cola de Oro o zafiro colidorado (Chrysuronia oenone).
Pasamos ahora a otros bellos grupos de colibríes, joyas aladas que hacen gala de sus deslumbrantes plumajes. Los zafiros tienen pico recto de base ancha, generalmente rojo brillante con punta negra, y las hembras son más opacas.
Zafiro gargantirrufo (Hylocharis sapphirina) — 8,9 cm. Pico recto, rojo con punta negra. Parte superior verde oscuro; alrededor del pico, color rufo; garganta azul oscuro iridiscente; parte inferior verde; coberteras inferiores de la cola rufas. Cola con plumas centrales cobre rojizo y el resto castaño bordeado de negro. La hembra es de colores más apagados. Es agresivo y territorial. Ocasionalmente se alimenta a baja altura en bordes de bosque, pero prefiere sitios altos, flores dispersas del dosel o reunirse en árboles grandes florecidos. Caza insectos al vuelo y entre el follaje. Residente poco común en bordes de bosques húmedos y de tierras bajas, claros con árboles y, ocasionalmente, en zonas más secas y abiertas. Presencia impredecible con movimientos estacionales. Se encuentra hasta los 500 m, en el delta del Orinoco, Amazonas y Bolívar.
Zafiro / Colibrí cola de oro (Chrysuronia oenone) — 9,4 cm. Pico ligeramente curvado, negro con mandíbula inferior rojiza. Cabeza y garganta azul brillante. Dorso verde iridiscente; coberteras superiores de la cola color cobrizo rojizo y cola cobriza dorada, apenas bifurcada. Pecho y vientre verdes, y coberteras inferiores grisáceas. Hembra diferente, con cola similar a la del macho. En la época seca se reúnen en grandes árboles florecidos del dosel defendiendo su territorio; en otras épocas se muestra solitario, alimentándose desde zonas bajas hasta el dosel. Capturan insectos en vuelo o en el follaje. Residente común de bordes de bosques húmedos, secundarios, zonas abiertas, parques y jardines. Se encuentra hasta los 1500 m; durante la estación seca es uno de los colibríes más comunes en los Andes y en las cordilleras del norte.
Tucusito rubí (Chrysolampis mosquitus) — 8,1 cm. Pico muy corto, ligeramente curvado. Las plumas de la frente se extienden sobre la base del pico, dando a la cabeza una apariencia cónica. La corona y la nuca tienen plumas rojo rubí brillante frecuentemente erizadas. Estrecha banda negra desde los ojos hasta la nuca. La garganta es de color naranja encendido y brillante. Dorso y partes inferiores pardo negruzco. Cola pardo rojiza con puntas negras. La hembra es muy diferente. Generalmente solitario, visita flores en cualquier nivel. Ocasionalmente se reúne en el dosel de bucares florecidos, donde es perseguido por colibríes más grandes y agresivos. Probablemente busca néctar de manera furtiva en territorios ajenos. Los machos posados mantienen erizada la corona y la cola abierta. Se encuentra hasta los 1300 m. Ampliamente distribuido al norte del Orinoco e islas, y pocos ejemplares al sur.
Ala de sable pechivioleta (Campylopterus falcatus) — 12,7 cm. Pico pesado, negro y curvado. Colibrí montano grande; cola pardo rojiza oscura. Por encima, verde oscuro brillante. La garganta, el pecho y el centro del vientre son azul violeta iridiscente. Abdomen verde y coberteras inferiores pardo rojizas. Solitario, se alimenta a alturas bajas o medias, generalmente en la sombra y cerca de la cobertura vegetal. Ocasionalmente se reúne con otros en el dosel de bucares florecidos. Residente poco común en bosques húmedos, bordes de bosques, zonas alteradas y jardines. Se encuentra entre los 900 y 3000 m, en los Andes, Perijá y las cordilleras del norte hasta Miranda.
Inca alirrufo (Coeligena eos) — 11,4 cm. Pico excepcionalmente largo (3 cm) y ligeramente curvado hacia arriba. Es grande y verde oscuro. Frente verde brillante y corona negruzca. Dorso pardo rojizo dorado, cobrizo en la rabadilla. Garganta y pecho verdes brillantes, con una pequeña mancha violeta en la garganta. Cola ligeramente bifurcada, pardo rojizo pálido. Hembra de colores más apagados. Generalmente se encuentra en alturas bajas o medias. Manteniéndose suspendido en el aire, explora verticalmente los largos tubos de flores llamativas y captura insectos voladores o en el follaje. Es territorial, aunque no agresivo. Residente común a nivel local en bosques montanos húmedos y sus bordes. Endémico entre los 1400 y 3200 m, en los Andes, desde el norte del Táchira hasta Trujillo y el sur de Lara.
¡Tanta hermosura solo es posible en la divina creación de nuestra prodigiosa naturaleza!





