BEETHOVEN: Sinfonía No. 7 – Dudamel, La Filarmónica de Los Angeles y los BBC Proms 2026
-“Tocar una nota equivocada, es insignificante… Tocar sin pasión, es inexcusable…»
Ludwig van Beethoven
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GUSTAVO DUDAMEL y la Filarmónica de Los Angeles se presentaron recientemente en el londinense Royal Albert Hall, durante la tradicional reunión musical anual, «the Proms», organizado por la BBC. Tocaron la Séptima Sinfonía de Ludwig van Beethoven.
Los BBC Proms (nombre abreviado de los Henry Wood Promenade Concerts) son un prestigioso ciclo estival, fundamentalmente pero no únicamente de música clásica que se celebra anualmente durante ocho semanas. Fundados en 1895 con el objetivo de democratizar el acceso a la música, deben su nombre al término promenade («pasear»), ya que originalmente permitían a los asistentes estar de pie a precios muy accesibles. El festival, organizado por la BBC desde 1927, se desarrolla principalmente en el emblemático Royal Albert Hall de Londres y reúne año tras año a las más destacadas orquestas, directores y solistas del mundo.
La Séptima Sinfonía en La mayor, Op. 92 es célebre por su energía rítmica implacable, su lirismo melancólico y una fuerza motora sin precedentes en la música sinfónica. Estrenada en Viena en 1813, la obra cautivó de inmediato tanto al público como a los críticos de la época.
No por nada, Beethoven la consideró «la mejor de sus sinfonías.»
Las claves principales de su impacto e importancia musical son:
1. El ritmo como motor absoluto
Richard Wagner estuvo entre sus fanáticos. A diferencia de otras obras donde la melodía o la armonía son el centro, en la Séptima es el ritmo el que impulsa toda la estructura. Cada movimiento está construido sobre un patrón rítmico persistente (un obstinato) que genera un dinamismo casi efervescente.
2. El célebre Allegretto (Segundo movimiento)
No se puede dejar de mencionar este hermoso movimiento. Aunque formalmente es el movimiento lento, no es un Adagio tradicional, sino un Allegretto en La menor estructurado sobre un ritmo de marcha hipnótico.
Fue tal el impacto inicial, que en el estreno de 1813 el público exigió repetir este movimiento por completo antes de continuar con la obra.
Comienza con una melodía sombría en violonchelos y violas a la que se van sumando progresivamente el resto de las cuerdas y los vientos en un crescendo emotivo de enorme belleza dramática.
Este allegretto es uno de los fragmentos más utilizados en el cine (destacando en películas como El discurso del rey, Knowing o Zardoz).
Mientras tanto, el cuarto movimiento es una descarga de adrenalina sin freno. Beethoven lleva la orquesta al límite de velocidad y volumen para su tiempo. Es un auténtico derroche festivo.
Finalmente, el primer movimiento cuenta con una de las introducciones lentas (Poco sostenuto) más largas de la historia de la sinfonía, acumulando tensión antes de liberar el ritmo vivaz en 6/8.
Oigamos ahora la interpretación de la Filarmónica de Los Angeles, dirigida por GUSTAVO DUDAMEL:
