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Cinco poemas para conocer a Anne Carson, la premio Nobel de Literatura 2026

Una guía de lectura por la obra de la poeta canadiense que ha hecho dialogar la Antigüedad clásica con el duelo y el deseo contemporáneos

La poeta Anne Carson

La poeta Anne Carson. (Tania Sieira)

 

Con el Nobel recién concedido, estos cinco poemas son una forma de conocer a Anne Carson desde dentro, es decir, desde su escritura. No hace falta saber griego ni haber leído a Safo o a Catulo: basta con entrar en sus textos y dejarse llevar. En ellos aparecen sus grandes asuntos (el deseo, la mentira, el duelo, la mirada sobre lo cotidiano) y su manera de moverse entre la poesía, el ensayo y la narración.

Esta libertad es, en buena medida, lo que ha premiado la Academia Sueca: una obra audaz e inventiva que ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea. Leídos uno tras otro, los cinco poemas que siguen muestran ese rango, de la confesión conyugal a la escena breve y de la crónica de un duelo colectivo a la burla tierna de un clásico latino. No hay que buscar en ellos una única voz ni un único género; conviene leerlos despacio. Con Carson, de hecho, lo que prima sobre el entendimiento del verso es saber qué le hace sentir.

 

Anne Carson ‘La belleza del marido (Un ensayo narrativo en 29 tangos)’

‘VII. PERO PARA HONRAR LA VERDAD QUE ES SUAVEMENTE DIVINA Y VIVE ENTRE LOS DIOSES DEBEMOS (CON PLATÓN) DANZAR EN LA MENTIRA QUE VIVE AHÍ ABAJO ENTRE LA MASA DE HOMBRES TRÁGICOS Y BRUTOS’

Todo mito es un laborioso dibujo repetido,

una proposición de doble filo,

que permite a quien lo use decir una cosa y querer decir otra, llevar una doble vida.

De ahí la noción que aparece muy pronto en el pensamiento antiguo de que todos los [poetas mienten.

Y de las verdaderas mentiras de la poesía

fue destilándose una pregunta.

¿Qué es lo que en realidad conecta las palabras con las cosas?

No mucho, decidió mi marido,

y siguió usando en lenguaje

como dice Homero que hacen los dioses.

Los dioses conocen todas las palabras humanas pero tienen para ellos sentidos totalmente diferentes

de los sentidos que tienen para nosotros.

Pulsan el interruptor a su antojo.

Mi marido mentía acerca de todo.

Dinero, reuniones, amantes,

el lugar de nacimiento de sus padres,

la tienda donde compraba las camisas, la ortografía de su apellido.

Mentía cuando no era necesario.

Mentía cuando ni siquiera era conveniente.

Mentía cuando sabía que sabían que estaba mintiendo.

Mentía cuando mentir rompía sus corazones.

Mi corazón. El corazón de ella. A veces me pregunto qué pasó con con ella.

La primera.

Hay algo filo nuevo y ardiente en la primera infidelidad conyugal.

Taxis para arriba y para abajo.

Lágrimas.

Grietas en la pared que recibe el golpe.

Luces encendidas hasta altas horas de la noche.

No puedo vivir sin ella.

Ella, la palabra que estalla.

Luces todavía encendidas de mañana.

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Anne Carson ‘La belleza del marido (Un ensayo narrativo en 29 tangos)’

‘VIII. ERA TAN SOLO LA COLADA NOCTURNA RESTALLANDO SUS VOCALES EN EL TENDAL CUANDO MADRE DIJO QUÉ ES ESE RUIDO’

Los poetas (sed generosos) prefieren disimular la verdad bajo

[estratos de ironía

porque esa es la apariencia de la verdad: en capas y elusiva.

¿Era él poeta? Sí y no.

Sus cartas, convengamos, eran altamente poéticas. Caían en mi [vida

como polen y la tintaban. Las escondía de mi madre pero ella siempre se enteraba.

Amante, misericordiosa escribes pero

no vienes a mí. Esta no la leyó mi madre.

Los rabinos comparan la Torá con el angosto sexo de la gacela para cuyo marido cada vez es como la primera. Esta no la leyó mi madre.

Este es un ejemplo en que él tiene que excitarla a ella.

Este es un ejemplo donde él no tiene que excitarla a ella.

No hay ninguna dificultad (véase la ilustración). Esta por

[desgracia la leyó mi madre.

Si es verdad que estamos asistiendo a la agonía del raciocinio

[sexual en nuestra época

entonces este hombre era una de «esas máquinas originales»

que lleva los mecanismos libidinosos a una nueva transparencia.

Mi madre se enfrentó a él como la producción a la seducción.

Cuando me negué a cambiarme de instituto miró a mi padre.

Al cabo de un año nos mudamos a otra ciudad y por supuesto la distancia no hizo nada, él daba lo mejor de sí

[en sus cartas.

Un hábito temprano el secretismo, «chantaje de lo profundo»

[una ley molecular.

Examinémoslo.

La represión dice más sobre el sexo que cualquier otra forma de

[discurso

o al menos eso dicen los modernos expertos. ¿Cómo consigue

[alguien

tener poder sobre otro? es una cuestión algebraica

solías decir. «El deseo duplicado es amor y el amor duplicado

[es locura.»

La locura duplicada es matrimonio

añadí

cuando el sarcasmo se enfrió, sin intención de establecer una regla de oro.

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Anne Carson ‘Hombres en sus horas libres’

‘XI. MUERTE’

Hay un perro que ladra en el alma de Rusia.

«Imaginadlo en su féretro, yace como un canto alisado en el fondo del río», dijo Gorki cuando Lev murió.

La nieve primaveral caía con timidez de un cielo rojo claro.

Cuatro mil campesinos se presentaron portando un letrero

SU BONDAD NO MORIRÁ EN NUESTRO RECUERDO QUERIDO LEV.

Un anciano a quien nadie conocía habló brevemente.

El féretro descendió a tierra.

Los policías se arrodillaron.

Hay lámparas que no podemos encender aquí

(podemos encenderlas más tarde).

¿Para qué hemos rezado si no es por esto?

Lenta silenciosamente la multitud se dispersó.

El río Voronka sigue acariciando sus orillas.

Anne Carson ‘Hombres en horas libres’

‘Western Motel’

No son de tu gusto dices los cobertores rosas

sin embargo te sientas muy recta

para las fotos.

Dos maletas te observan como perros.

Llevas el pelo peinado con la raya a la derecha.

Afuera los montes

parecen camas sin noche.

Dos maletas te observan como perros.

El cristal es para huir.

Calor ahí fuera.

Pareces saber

que el trayecto acaba aquí.

Dos maletas te observan como perros.

Luego las cosas futuras aún no existen, y si aún no existen, no existen realmente. Y si no existen realmente, entonces no pueden verse de ningún modo. Sólo pueden predecirse por medio de las cosas presentes, que ya existen y se ven.

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Anne Carson ‘Hombres en sus horas libres’

‘CATULO: CARMINA’

TE QUIERO JOHNNY Y NO HICE NADA

(en grandes letras blancas escritas con tiza en el desierto de Mojave)

Passer Deliciae Meae Puellae (Pajarillo, delicia de mi niña)

Catulo observa a su amada y su mascota jugando.

En su regazo uno de los terriers peludos.

Le desenredaba el pelo cerca de los genitales.

Me hizo una mueca le respondí con otra.

Es al que llama Botellita por Deng Xiaoping.

Lugete O Veneres Cupidinesque (Afligíos, oh Venus y Cupidos)

Catulo entona una endecha.

Hoy la Muerte tomó la casa por asalto y se llevó consigo a

Botellita.

Ya no habrá restos de tierra negra

Haciendo el gamberro sobre su colcha blanca.

La Muerte me hace pensar (dije) en soldados y en el otoño.

Uno la lleva.

Uno la lleva.

Uno la lleva consigo.

 

 

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