Irán vuelve a cerrar Ormuz pero Trump mantiene su optimismo sobre el acuerdo
El ejército iraní atacó al menos a dos barcos en el decisivo paso marítimo. El presidente de EE.UU. responde que no se dejará «chantajear»

Cargueros en el Golfo, cerca del estrecho de Ormuz. (Reuters)
Uno de los grandes avances diplomáticos para llegar al final de la guerra de Irán quedó neutralizado este sábado: un día después de reabrir el Estrecho de Ormuz, Irán anunció que volvía a colocar el decisivo paso marítimo bajo el control de su ejército, lo que complica la posibilidad de un acuerdo inminente con EE.UU.
Esta era la respuesta de Irán a la decisión de Donald Trump de mantener el bloqueo naval de EE.UU. a los puertos y costas de Irán pese a la reapertura de Ormuz. Los iraníes han denunciado que ese bloqueo es en sí misma una violación de la tregua de dos semanas en la guerra y aseguraron que volverían a cerrar el estrecho si EE.UU. lo mantenía.
«El control del Estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior», aseguró el comunicado, que detallaba que el paso marítimo quedaba «bajo control estricto de las fuerzas armadas». Durante el sábado, los iraníes tomaron medidas militares para imponer ese control. Hasta esa noche, habían atacado dos buques que navegaban por la zona: un carguero sobre el que cayó un proyectil y un petrolero que fue atacado desde dos lanchas armadas, parte de la llamada ‘flota mosquito’ de Irán.
Ambos barcos navegaban bajo bandera de India, y el ministro de Exteriores del país llamó a consultas al embajador iraní para compartir su «profunda preocupación» por los incidentes.
El cierre del estrecho, mantuvo el comunicado, seguirá hasta que EE.UU. devuelva «la libertad total de navegación» a los barcos iraníes.
El cambio en la situación de Ormuz, cuyo bloqueo ha sacudido la economía mundial y ha sido la principal baza de Irán en las negociaciones, se ha unido a la muerte de un militar francés integrado en las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano, a pesar de la tregua acordada esta semana entre este país e Irán. Pero nada de eso ha hecho mella en el optimismo de Trump para llegar a un acuerdo en el futuro inmediato. «Querían volver a cerrar el estrecho otra vez», reaccionó el presidente de EE.UU. desde la Casa Blanca durante la firma de una orden ejecutiva. «Pero no nos pueden chantajear». «Se han hecho los interesantes, como han estado haciendo durante 47 años», añadió Trump, que insistió en que las negociaciones están yendo «muy bien». «Tendremos algo de información hacia el final del día», dijo con misterio, negándose a dar más detalles.
En la víspera, Trump buscó calentar la posibilidad del acuerdo. Dijo que no había puntos de conflicto entre las partes, que Irán había aceptado entregar a EE.UU. su uranio enriquecido y renunciar a su programa nuclear y que habría acuerdo «en uno o dos días».
La situación apunta a una negociación más larga, con la posibilidad de un acuerdo marco preliminar que extienda las conversaciones. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aseguró este sábado en un comunicado que está en proceso de considerar las propuestas que le han llegado desde EE.UU. a través del principal mediador de las conversaciones, Pakistán.
El comunicado no detalló qué está en las propuestas, pero sí aseguró que para que haya más conversaciones EE.UU. necesita dejar de lado «demandas excesivas y ajustar sus exigencias a la realidad del terreno».
Al mismo tiempo, el Líder Supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, emitió un comunicado en conmemoración del Día del Ejército. Al sucesor del ayatolá Alí Jamenei, muerto en la guerra, se le cree herido y no se le ha visto en imágenes desde llegar al cargo. El líder iraní celebró que la resistencia de sus fuerzas armadas ha mostrado la «debilidad y humillación» de EE.UU. e Israel.