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Ramón Peña / En pocas palabras: Los rusos, víctimas de Putin

La escasez de gasolina dispara la tensión en Rusia Las largas colas para  repostar en Rusia han derivado en peleas entre conductores y una oleada de  protestas en redes sociales, reflejo de

Largas colas por gasolina racionada en las estaciones de servicio y hasta riñas por la impaciencia de llenar primero el tanque, son escenas de hoy, inéditas en Rusia. El motivo no es la falta de petróleo, este país extrae 9 millones de barriles cada día. La sorpresa y desconcierto para los rusos, es que semejante desajuste es ocasionado por los drones de una Ucrania, que Vladimir Putin les prometió, hace cuatro años, la sometería a su arbitrio en un blitzkrieg que no pasaría de un par de semanas.

La violenta invasión de Rusia al territorio ucraniano, barnizado con el falaz título de “Operación militar especial”, fue descrita por el Kremlin como una acción inocua para la ciudadanía, sin riesgo alguno para la paz y la cotidianidad interna. No sería más que un ajuste territorial legítimo de la madre Rusia, cosa habitual desde los tiempos de Iván el Terrible.

Un craso error de cálculo, posiblemente animado por la anexión de Crimea en 2014, que fue prácticamente consentida, ocasionando solo sanciones económicas por los países de la OTAN. En esta ocasión, Putin subestimó la valentía y resiliencia de los ucranianos, convertidos en poderosa fuerza militar con el respaldo de Europa. En sus proyecciones no contempló un escenario de soldados rusos muertos, que hoy exceden 400 mil, una economía interna inflacionaria y deprimida por el peso de la guerra, los jóvenes huyendo para burlar el asedio de la recluta, y menos aun, imaginó drones ucranianos adentrándose profundamente en los predios del agresor.

Como consecuencia, hoy los ciudadanos rusos están transitando de la indiferencia política habitual a la frustración y protesta, a calificar de mentira la palabra del Kremlin y al repudio del ego de Putin y su obsesión belicista. Ahora se burlan cuando aquel insiste en que la “operación” sigue de acuerdo con lo planeado. Esta guerra, originalmente capricho de un solo hombre, es ahora la pesadilla de 143 millones de rusos…

 

 

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