Sadio Garavini di Turno: Diplomacia y geopolítica
A.WESS MITCHELL, ex secretario de Estado Adjunto para Europa y Eurasia en el primer gobierno Trump, en su libro “Great Power Diplomacy: The Skill of Statecraft From Attila the Hun to Kissinger” y en un muy reciente artículo en Foreign Affairs: “A Grand Strategy of Consolidation”, advierte un retorno de la relevancia de la diplomacia en el nuevo sistema internacional.
Con la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética y su imperio, se habían iniciado unas “vacaciones de la Historia” (Robert Gates dixit). Parecía que la democracia y la economía de mercado habían demostrado su superioridad y era sólo cuestión de tiempo para que todos los países del mundo se encaminaran por el camino de la razón y el progreso. Francis Fukuyama hablaba “del fin de la Historia” y las relaciones internacionales se reducirían, básicamente, a resolver los problemas económicos y comerciales.
La diplomacia se fue de vacaciones con la Historia. Pero las vacaciones se acabaron, el orden mundial liberal basado en reglas, que se inició parcialmente en 1945, pero que pareció implantarse definitivamente (nunca perfecto) en 1991, con el final de la Guerra Fría y sustentado, en buena parte, en el poder del momento unipolar de los EEUU, se acabó.
Rusia, una potencia nuclear, país fundador de la ONU y uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, utiliza la fuerza militar para ocupar un vecino, violando burdamente la Carta de las Naciones Unidas, la integridad territorial y la soberanía de un país reconocido internacionalmente. El mundo es otro.
“Might is right”, al derecho lo define el poder. Hay un acelerado retorno de la Historia, de las “esferas de influencia” y de la Geopolítica. En efecto, nos dice Mitchell, el riesgo de la guerra entre grandes potencias, en este nuevo sistema multipolar, se ha incrementado considerablemente. Por eso, hay un redescubrimiento de la relevancia de la diplomacia como instrumento de la estrategia.
Mitchell nos recuerda que el ministro de Relaciones Exteriores británico, Lord Landsdowne (1900-1905), percibió, que aun teniendo todavía la Armada más poderosa, superior a la sumatoria de las dos marinas siguientes más fuertes, la Gran Bretaña ya no tenía la suficiente capacidad económica para mantener esa superioridad en todos los escenarios mundiales. Lansdowne, inteligentemente, negoció con Japón y con los EEUU, para reducir su presencia naval en el este asiático y en el hemisferio occidental, para concentrarse en Europa, su escenario geopolítico prioritario, frente a la creciente amenaza del imperio alemán.
Mitchell advierte que estamos en una situación parecida. Al terminar el momento unipolar, los EEUU ya no están en capacidad de desperdiciar tesoro, sangre y energía para mantener su rol de “policía mundial” y deben concentrarse en dos escenarios prioritarios: el hemisferio occidental, en particular, el Gran Caribe o Mediterráneo Americano y, fundamentalmente, en enfrentar el desafío geopolítico de China.
Mitchell sigue de cerca los recientes documentos: National Defense Strategy y National Security Strategy, en cuya redacción ha influido considerablemente Elbridge Colby, el actual Subsecretario de Estado para la Guerra, encargado de la planificación de políticas. Colby, en su libro: “The Strategy of Denial, American Defense in the Age of Great Power Conflict”, afirma que EEUU debe concentrarse en impedir que China se convierta en la potencia dominante en Asia.
Para eso debe organizar y apoyar, como “balancín externo”, a una coalición antihegemónica de los países del Asia -Pacífico que temen la dominación china. En cambio, en Europa, el papel principal para enfrentar el agresivo revisionismo ruso lo deben asumir los aliados europeos de la OTAN. Es interesante notar que Mitchell, en su artículo, afirma que, para esa necesaria reestructuración y concentración de las prioridades geopolíticas de EEUU, la guerra en Irán debe terminar a la mayor brevedad posible y disminuir el peso del Medio Oriente en la agenda de la política exterior norteamericana.
@sadiocaracas
