Dimite Óscar Puente por el accidente de Urda tras su comparecencia en el Congreso
El dirigente socialista rechaza encabezar la candidatura del PSOE por Valladolid el próximo 29-N

«Un ministro no puede continuar en su puesto con un accidente de este tipo». Con esas palabras ha anunciado Óscar Puente este martes su dimisión, tras su comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso. El dirigente socialista también rechaza encabezar la candidatura del PSOE por Valladolid el próximo 29-N. Ha explicado que la decisión la tomó en los primeros minutos de la tragedia, el pasado miércoles, tras el accidente ferroviario en Urda (Toledo) que costó la vida a 69 personas. La noticia ha supuesto una sorpresa en Moncloa, que este mediodía defendía la continuidad de Puente.
La etapa de Puente al frente del Ministerio ha estado marcada por las incidencias en la red ferroviaria y los enfrentamientos con la oposición. El accidente de Urda estuvo precedido por otro en Adamuz (Córdoba), que costó la vida a 46 personas el pasado enero. A ello se suman las iniciativas parlamentarias para reprobar su gestión (hasta en siete ocasiones) y las críticas por su estilo de comunicación en la red social X, que han convertido al ministro en uno de los miembros más controvertidos del Ejecutivo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló el mismo miércoles que era «inasumible» para un país como España dos accidentes con víctimas mortales en un mismo año. Todos los grupos parlamentarios, excepto el PSOE y Bildu, han pedido la dimisión de Puente este martes en la comparecencia en el Congreso, que él mismo pidió. Sin embargo, el ya exministro de Transportes se guardó su anunció para el final.
«No solo renuncio de mi cargo de ministros de Transportes, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales del 29 de noviembre. No seré, por tanto, cabeza de lista por Valladolid», ha explicado Puente al final de una comparecencia que ha durado más de cuatro horas. El ya exministro de Transportes tenía el apoyo de Sánchez, pero en el propio PSOE crecieron las voces que pedían su dimisión. En caso de que se negara, reclamaban al presidente del Gobierno que le destituyera. No ha sido necesario.
La decisión de Puente se produce seis días después del accidente de Urda y apenas a dos semanas vista de que comience una campaña electoral que, con su presencia, iba a convertirse en un monotema, temían dirigentes del PSOE. «Formo parte de una organización con casi 150 años de historia y en ella, antes que yo, militó mi madre, que sigue haciéndolo, y antes que ella, mi abuelo. Mi decisión solo pretende estar a la altura de mi partido y de quienes me precedieron, a los que entregaron todo (…) para servir a sus ideas de sociedad más justa e igualitaria», ha insistido Puente.
La crisis ferroviaria ha terminado por situarse en el centro de las críticas a su departamento. Los accidentes de Urda y Adamuz, cuyas causas deben esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes, han intensificado las exigencias de explicaciones sobre la seguridad y el mantenimiento de las infraestructuras. En los días previos, además, Puente había recibido críticas por sus declaraciones sobre las incidencias de Renfe y su respuesta a los cuestionamientos sobre el funcionamiento del servicio.
Además, se añade el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida (Barcelona), el pasado mes de enero, que provocó la muerte de un maquinista y dejó decenas de heridos. Todo ello, sumado además a las incidencias, averías, retrasos e interrupciones que afectan a los servicios de Cercanías y Rodalies, especialmente en Madrid y Cataluña, y que han provocado reiteradas quejas de los usuarios y reclamaciones de mejoras en las infraestructuras.
Declaraciones tras el accidente
Uno de los episodios que más ha afectado a la imagen pública de Óscar Puente en los últimos meses ha sido la difusión de un vídeo en el que se aborda en tono humorístico la situación ferroviaria en plena conmoción por el accidente de Adamuz junto al presentador de Cara al show, Marc Giró. Las imágenes provocaron críticas por la oportunidad del comentario y reabrieron el debate sobre el tono empleado por el ministro al referirse a los problemas del transporte ferroviario.
Óscar Puente, descartó dimitir en un primer momento tras el accidente ferroviario en el municipio toledano de Urda, del que tuvo noticia a las 9 horas de la mañana, instante en el que se trasladó al centro de control de ADIF. En una rueda de prensa en la estación de Atocha (Madrid) calificó el accidente de «inverosímil» y aseguró que se originó por una decisión humana «inexplicable» tomada en el centro de control de ADIF tras caerse el sistema de seguridad LZB del tramo.
«Un accidente por alcance en la red española es un accidente inverosímil», señaló Puente al comienzo de su exposición, sin dar mayores explicaciones sobre sus sospechas antes de que se aclare en la investigación. «El sistema de control de Urda cae por un fallo y el sistema se queda sin el sistema LZB de seguridad, lo que produce la detención automática de todos los trenes que se encontraban en ese tramo de 63 kilómetros».
Además, señaló que no tenía en mente dimitir: «Yo en este momento no estoy pensando en dimitir, no estoy en una situación emocional para pensar en ello», aseguró Óscar Puente tras ser preguntado por los medios: «Mi estado emocional es irrelevante, lo importante es el estado emocional de las familias». El ministro expresó, además, su consternación por el accidente y las familias de los fallecidos: «Vaya mi solidaridad con ellos».
